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El gobierno porteño apuesta a reforzar el vínculo de confianza entre agentes y vecinos

El ministro Martín Ocampo cree que uno de los cambios claves del Sistema Integral de Seguridad Pública fue lograr que los policías se enfoquen en tareas de prevención y no en asuntos administrativos

Viernes 17 de noviembre de 2017
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LA NACION
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Hace un año, la Legislatura porteña aprobó la creación del Sistema Integral de Seguridad Pública (SISP). El punto central fue asimilar en la ciudad de Buenos Aires parte de la histórica Policía Federal, combinarla con la Policía Metropolitana y cambiar, a partir de una nueva fuerza, el comando y la organización de la vigilancia urbana. Fue una apuesta fuerte. Sufrió cimbronazos, como el arresto del primer jefe, el comisionado José Potocar, actualmente excarcelado en una causa de corrupción anterior a la creación de la Policía de la Ciudad. También se dieron los primeros pasos para modernizar el despliegue de los 23.692 efectivos con los que hoy cuenta la nueva institución uniformada.

"El vecino empezó a valorar nuevamente al policía", dijo a LA NACION el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Martín Ocampo , a la hora del primer balance.

El ministro de Justicia y Seguridad, Martín Ocampo, ayer, durante un diálogo con LA NACION y otros medios de prensa
El ministro de Justicia y Seguridad, Martín Ocampo, ayer, durante un diálogo con LA NACION y otros medios de prensa. Foto: Ministerio de Seguridad de la Ciudad

"Fue un año de cambios concretos en la seguridad urbana. Usamos encuestas de victimización para definir los refuerzos en los patrullajes, con un esquema basado en la prevención eficiente y medidas contra la economía ilegal. Fue importante impulsar la rotación anual de comisarios; además establecimos el comando «dual» en las seccionales, con un comisario a cargo de los agentes de prevención y otro, sin dependencia orgánica de aquel, al frente de las brigadas. También se implementó el cambio en el sistema de denuncias, para alentarlas y contar con herramientas de análisis a partir de esos datos", explicó Ocampo.

Y agregó: "El policía trabaja de policía y ya no administra un centavo. El manejo de las finanzas de las comisarías se prestaba a hechos de corrupción, como quedó expuesto en causas judiciales. Ahora, la planificación estratégica es realizada por el mando civil".

Comisarías abiertas

Ocampo citó la necesidad de establecer un "vínculo de confianza" entre los vecinos y la policía. En ese sentido estimó que es vital la apertura de las comisarías a la comunidad. El primer jueves de cada mes los jefes de las seccionales reciben a los vecinos para escuchar sus reclamos e intercambiar sugerencias.

La capacitación policial y la modernización del esquema de respuesta son, en la visión del ministro, tareas cuyos resultados se visualizarán en el mediano plazo. Es que el delito aún golpea en las calles. "El hecho más preocupante, por su reiteración, es el robo de celulares. Ese es, además, el objetivo mayoritario de los «motochorros». En ese sentido pedimos la colaboración de la sociedad para que registre los teléfonos móviles, porque el 80% de los celulares son prepagos y, en consecuencia, esos aparatos no tienen un «dueño verificable». Al registrar el aparato, el propietario puede pedir su bloqueo si se lo roban, y así estará ayudando a combatir el comercio ilegal de celulares", dijo Ocampo. Ese registro puede ser realizado con un mensaje de texto enviado al *234#.

Más allá de eso, uno de los focos de las investigaciones de la Policía de la Ciudad fue colocado, precisamente, sobre el mercado de celulares robados como una medida para atacar la economía del delito.

Esas investigaciones y el redespliegue de efectivos implican cuestiones concretas que las autoridades de la Policía de la Ciudad exhiben hoy como "logros del primer año". No obstante apuntan a fortalecer los "cambios culturales" para exponer ante la comunidad "la actitud de servicio" de los agentes.

"Ser policía es una vocación", aseveró Ocampo. "Mantener el estado policial las 24 horas no es una obligación en la Policía de la Ciudad, sino algo optativo. Pero hablamos con los agentes y ellos no se ven como policías a tiempo parcial", agregó.

El ministro recordó el reciente caso de dos policías, el sargento Cristian Lezcano y el cabo Julio Gómez, asesinados al intentar evitar que delincuentes se llevaran un auto con menores en el asiento trasero: "Son nuestros héroes", concluyó.

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