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Raly Barrionuevo: el trovador de Unquillo llega con un "puñado" de buenas canciones

Uno de los referentes más importantes del folklore vuelve al escenario porteño para presentar su último disco, La niña de los andamios, junto a muchos invitados y sin perder la esencia

Sábado 18 de noviembre de 2017
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LA NACION
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Raly Barrionuevo mira por el ventanal de la cafetería y no se reconoce en esta ciudad. Todo le resulta extraño y distante a ese ecosistema natural que supo armarse en la comunidad de Sierras Chicas en Córdoba. Fue el único consejo de León Gieco que no siguió, cuenta y no se arrepiente. Raly nunca se vino a vivir a Buenos Aires para desarrollar su historia musical como otros folkloristas y le fue muy bien: grabó 9 discos de estudio, recibió el premio Konex a la figura más destacada de la última década y hace unas semanas convocó a siete mil personas en la Plaza Próspero Molina de Cosquín.

"Me cuesta la velocidad de acá", dice sobre Buenos Aires
"Me cuesta la velocidad de acá", dice sobre Buenos Aires. Foto: LA NACION / Santiago Filipuzzi

"Sentimos que ocupamos la Casa de Gobierno", se ríe ahora cuando recuerda ese paso simbólico para la escena independiente, trabajando en colaboración con el grupo de educación popular de la Universidad Trashumante. "Yo la pase bien como nunca en ese escenario. Nos apropiamos de ese lugar que tiene una carga simbólica fuerte. Es saber que estamos todos juntos y cada uno hace su tarea", dice. Raly siempre se mantuvo cerca de su hogar natal en Frías, Santiago del Estero. Cuando su madre murió decidió afincarse definitivamente en Unquillo. Allí compone, graba, tiene su casa con un terreno amplio donde están sus veinte gallinas ponedoras y un espacio para recibir amigos como Lisandro Aristimuño: "Es como si fuera el campo porque está en las afueras del pueblo".

Hasta el lunes estará cantando en Niceto Club, un lugar que es puro cemento, un contraste con su vida natural. "En una época que venía la pasaba bien en Buenos Aires -explica-. Ahora me implica un esfuerzo. Creo que tiene que ver con ciclos que fui cerrando. Me cuesta la velocidad de acá. Yo he bajado muchos cambios. A la vez, dentro de toda esa velocidad siento una inocencia y una curiosidad muy linda acá".

Su nuevo disco La niña de los andamios, que presentará hasta el lunes en Niceto Club, tiene mucho que ver con este ciclo de la vida que se cerró y un nuevo comienzo. El disco tiene un tono autobiográfico que abre con "La niña de los andamios", la canción que dedicó a su madre, y cierra con "Esfera de cristal", una canción que compuso de viaje en Viena y recuerda a su padre, que lo abandonó de niño. "Estaba por irlo a visitar a Esquiú, cuando recibí la noticia de su muerte durante la gira de Hermano Hormiga junto a Lisandro [Aristimuño] -recuerda-. Me había reencontrado con él y manteníamos una relación a distancia. Era un buen violero y cantor, así que nos conectamos a través de la música porque éramos como dos desconocidos hasta ese momento".

El disco, sin embargo, no trata de duelos sino de agradecimientos y esperanzas por los nuevos caminos que se abrieron en su vida. En Unquillo reencontró su propia identidad y ese aire de pueblo que le recuerda a su lugar natal. "Cuando mi mamá murió sentí que era el tiempo de tirar el ancla en Unquillo y quedarme allí. Es un tipo de vida a la cual pertenezco, donde puedo entrar en las casas sin avisar, cantar en la vereda y recorrer el pueblo en bicicleta. Una de las cosas que más me hizo hacer pie en Unquillo fue que empezamos a juntarnos a cantar un domingo por mes en las plazas, donde tenemos un contacto más sencillo con la música a diferencia de los festivales. Empezamos la idea con mi amigo Fumel Suárez Azar, que escribió conmigo en el disco la chacarera "De la plaza", que habla de todo lo que pasa. Ese sentido de pertenencia es impagable. Se que puedo irme a Alemania y cuando vuelvo tengo mi ecosistema", dice.

En ese ecosistema social y musical, el cantautor santiagueño siente que eligió bien su camino. Se mantiene al lado de la realidad de los campesinos y mantiene un contacto directo con la nueva escena musical que confluye en Córdoba. El productor de su nuevo disco es el músico Juan Pablo Toch. Su participación, cuenta Raly, les dio un clima más solar a las doce canciones que integran su nuevo disco. "Quería involucrarme más con la movida actual y Juan Pablo es un referente de la música en Córdoba y un productor muy groso. Todas las participaciones del disco reflejan una camada de músicos donde hay cero competencia y esa onda sale por los parlantes. Cada participación y cada nota tiene mucho amor".

En La niña de los andamios participan nuevos referentes de la canción como Lisandro Aristimuño y toda una camada de ascendentes figuras de la escena folklórica independiente, como José Luis Aguirre, Ramiro González, Micaela Vita y Milena Salamanca, además de los santiagueños Demi y Peteco Carabajal. El álbum, que refleja la síntesis de un camino musical que comenzó en El principio del final (1995), es un original manifiesto de su madurez artística y demuestra esa sensibilidad para componer canciones como "Amiga tierra querida", "Tu memoria y tu mañana", "Siete palabras" y "Agua de los tiempos", que seguramente serán himnos de festivales y versionadas por musiqueros en guitarreadas. "Es muy importante que esté volviendo la canción como hecho social", diagnostica, a pesar de que dice que los festivales están más interesados en el entretenimiento que en la música. "Muchos festivales dejaron de ser festivales de música. Son más lugares de venta de choripanes y cerveza", acota.

Todavía Raly Barrionuevo no puede creer que este nuevo trabajo, editado de forma independiente, tendrá su edición de vinilo. "Es como un sueño. Nunca tuve esa oportunidad porque yo aparecí cuando los vinilos habían desaparecido. Me acuerdo de cuando salían discos que me marcaron como Encuentro, de Peteco, Mi origen y mi lugar, de Horacio Banegas y Transmisión Huaucke, de Santiagueños. Disfruto ese nuevo paradigma de escuchar la música en vinilo. Estoy feliz con eso y con formar parte de toda esa discoteca de grandes. Que mi disco esté junto a todos esos trabajos no me lo puedo creer. Lo lindo es poder ser un eslabón más de toda esa cadena de continuidad de la música argentina". ß

Raly Barrionuevo

Niceto Club, Niceto Vega 5510 Mañana y pasado a partir de las 20

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