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Los Barros Schelotto: de aquel estreno ante Racing a este presente imparable de Boca

Los Mellizos iniciaron su ciclo en el club de la Ribera ante el mismo rival frente al que recibirán el domingo. El proceso de madurez de un equipo que ya se enfoca en la Copa Libertadores del año próximo.

Viernes 17 de noviembre de 2017 • 23:59
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PARA LA NACION
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Gustavo y Guillermo Barros Schelotto
Gustavo y Guillermo Barros Schelotto. Foto: LA NACION

Desnuda y silenciosa había recibido la Bombonera a Guillermo y Gustavo Barros Schelotto para el inicio de su ciclo en Boca , en un encuentro a puertas cerradas ante Racing . Repleto y estruendoso estará el mismo escenario el domingo, otra vez frente a la Academia, cuando el equipo de los Mellizos intente extender el mejor arranque xeneize de un torneo en la era profesional. De aquella primera formación en la fase de grupos de la Copa Libertadores del año pasado a la que afrontará la novena fecha de la Superliga solo se repetirán dos nombres: Leonardo Jara y Pablo Pérez, los eslabones que unen la etapa de gestación con este presente de madurez.

Boca transita en otro plano que el resto de los 27 equipos. Solo sabe de triunfos, a base de muchos goles propios (21) y muy pocos de sus rivales (2). En ocho fechas ya le sacó siete puntos de ventaja a su escolta, Unión . De Racing lo separan 19 posiciones y 15 puntos; el elenco de Avellaneda marcó ocho tantos, la misma cantidad de conquistas que tiene Darío Benedetto . La premisa de los Barros Schelotto es mantener la tensión en el plantel para sostener el nivel que lo distancia del resto. "El equipo está muy bien, da mucha confianza desde el campo de juego", elogia Guillermo, al tiempo que no permite que ninguno de sus dirigidos se relaje.

Pese a que su equipo lleva casi un año como líder del fútbol argentino y que 2017 no conoció a otro puntero que Boca, el discurso público de Guillermo propone una mesura que se extiende en sus dirigidos. El entrenador asegura que la competencia doméstica mantiene la paridad y que la ventaja de la que hoy disfrutan no es el patrón que gobierna.

En los cruces con los grandes, el saldo de los Mellizos es por demás favorable. Será el cuarto duelo ante Racing, tras dos victorias y un empate. A Independiente lo goleó 3-0 en el único enfrentamiento que tuvieron, en la 27° fecha del torneo pasado. Con San Lorenzo también hubo un solo partido oficial, y fue victoria 2-1 en el cierre del año pasado. Frente a River ganaron dos encuentros (ambos en el Monumental), igualaron otros dos y perdieron uno; la única derrota en diez clásicos.

El contrapunto está en los duelos de eliminación directa. En la Copa Libertadores del año pasado Boca había superado a Cerro Porteño y Nacional de Montevideo, en octavos y cuartos de final, pero en semis quedó eliminado ante Independiente del Valle, de Ecuador. A Guillermo todavía lo persigue esa serie en la que su equipo se había puesto en ventaja en los dos partidos. En la Copa Argentina de 2016 superó tres fases antes de caer frente a Rosario Central en cuartos de final y en la edición de este año otra vez el Canalla lo dejó afuera, esta vez en octavos.

La fuerte personalidad de Guillermo y Gustavo forjó el carácter del equipo pero también chocó con algunos liderazgos internos. Así, marcaron el camino de salida del Daniel Díaz y no hicieron ningún esfuerzo por retener a Agustín Orión. Distinto fue la situación con Carlos Tevez , a quien intentaron persuadir para que no fuese al millonario fútbol chino. El número 10 de todas maneras armó las valijas rumbo a oriente, como cuando se había tomado una licencia tras la eliminación de la Copa Libertadores en contra de lo que le pedía en el cuerpo técnico. Ahora todo se encamina a que Tevez regrese en enero. En un equipo consolidado y con los Mellizos afirmados como nunca antes, la relación podría ser distinta a la de esa primera etapa.

El recorrido del 3 de marzo de 2016, cuando los Barros Schelotto dirigieron ante Racing por primera vez, a este presente es de 67 partidos. "Fue duro. Muchas veces te ponés a pensar dónde estábamos hace un año y dónde estamos hoy. Cambiaron muchos jugadores de aquel momento a hoy", le contó Guillermo Barros Schelotto a LA NACION. No solo se modificaron las nóminas de futbolistas, también mutaron los esquemas, celebraron un título y consolidaron un conjunto que acapara el fútbol argentino. Pero el dominio doméstico no le alcanza a Boca y el desafío está más allá. "Ganamos un torneo, pero ya se inició otro; estamos punteros y también con la ambición de ganarlo y de preparar un gran equipo para el año que viene para afrontar la Copa Libertadores", anticipó el DT. Ahí está el objetivo, en volver a alzar el trofeo más importante del fútbol sudamericano. Mientras tanto, la Superliga es un camino en el que Boca se pasea sin encontrar todavía ningún obstáculo.

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