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Tiempos violentos para los inversores poco despabilados

El mercado descuenta que en las próximas semanas la volatilidad será alta

Domingo 19 de noviembre de 2017
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PARA LA NACION
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Tiempos violentos para los inversores. Al menos, para los que se habían desacostumbrado a la volatilidad. Las señales sobre la probabilidad de observar una toma de ganancias se venían acumulando, y era desde ahí de donde surgía la necesidad de estar bien despabilado en las últimas semanas. Recomendación que también valdrá para las próximas. Esto "pagará" tanto como lo hará la selectividad.

No hay modificación sobre los temas propios o ajenos que analizan (obligados) los inversores, y tampoco en la visión de que estos análisis deben ser más profundos que quizá lo realizado hasta ahora. Incluso, cuando la época del año impulse a algunos a soñar con el siempre tan esperado rally navideño. La semana que comienza, de hecho, es lo que ya lleva a hablar de este mito o realidad según el año. ¿Por qué? Porque el jueves será en Estados Unidos el día de Acción de Gracias, y el viernes el famoso Black Friday, fecha desde la que se "mide" qué tanto está motivado el mercado por la llegada de Santa Claus. El dato detrás de esto: las ventas de las empresas que se traducen lógicamente en ganancias.

Pero no hay que irse tan lejos. Lo que sí se debe conocer para la semana que comienza es que entre la combinación del feriado local (mañana) y los de Estados Unidos (el jueves no hay operaciones y el viernes sólo media rueda) la semana será ultracorta en lo que respecta al mercado. Hay que recordar que los feriados americanos mantienen reducida la actividad en el resto de las plazas, sin importar en qué continente se opere.

No obstante, esto no implica que la volatilidad pueda ser alta en los días que se opera en su totalidad.

Algo último que lleva directamente a remarcar algunos datos recientes: poner un número al incremento de la volatilidad del Merval de corto. Esta saltó de un promedio de 16% en octubre, a niveles de 22,6% en lo que va de noviembre -por arriba incluso del promedio de poco más de 18% del año-. No es muy diferente para los bonos, y aunque lógicamente el número es menor (son diferentes instrumentos), la mayor sensibilidad se notó. En especial, y con racionalidad, dentro de los títulos de más largo plazo que llegaron a moverse varios dólares en una rueda.

El movimiento diario del Merval en la semana, para tener como referencia, varió entre un rojo de 4,3% (el martes) y una suba de 3,6% (el jueves). Ni hablar del movimiento de cada papel en este marco, y de la selectividad. En las últimas ruedas, y dentro de las líderes, las ganancias y pérdidas según la acción se ubicaron en el rango de entre 22% y 14%, respectivamente.

Otro dato que encendió una mayor cautela -o respeto, al menos- fue el comportamiento de los negocios que acompañó al alza, a diferencia de las últimas correcciones observadas dentro de la plaza.

Ahora la pregunta clara en este contexto es si el piso de la corrección ya se observó. No se puede garantizar. Alcanzar los máximos arriba de 28.500 puntos (intradiario) no será fácil, y basta como muestra el movimiento del viernes. Tendrían que conjugarse catalizadores fuertes positivos en lo externo, como en lo propio, que de corto por ahora no se ven.

Se medirá la realidad de las reformas anunciadas en las últimas semanas, en particular, sobre el déficit fiscal y la actividad económica. Tampoco desaparecerá de corto las dudas sobre el impuesto a la renta financiera, aunque el BCRA y el Gobierno insistan en que el impacto será limitado (y se refugien en que su implementación responde a que existe en el resto del mundo). Sí es un buen dato, en tanto, la reforma de la ley de mercado de capitales. Sin embargo, esta última no serviría por sí sola para traccionar fuertes subas. Lo mismo pasaría con lo económico.

En conclusión, el inversor deberá aprender a convivir con una mayor incertidumbre de corto, y si pretende no sufrir el estrés que esto puede provocar, la recomendación sería no perder de vista la visión constructiva que se mantiene de mediano plazo. Para los más agresivos, la volatilidad sin dudas alimentará la adrenalina y la posibilidad de excelentes negocios.

Nuevamente, para saber esto, sólo bastaría con mirar los movimientos de la semana pasada. Los arbitrajes en este marco muy posiblemente serán las estrellas dentro de la renta variable, pero también en la renta fija, en donde según el instrumento se juega con la inflación -esperada alta (al menos para lo que busca el BCRA) ante los ajustes por venir-, las tasas y el dólar. En pesos, y sacando de la ecuación los indexados por CER, las Lebacs con niveles de corto plazo arriba de 28.5% siguen siendo las elegidas.

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