Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Una firma de Seychelles recibió 700.000 dólares por "ligas de Brasil y Argentina"

El pago, realizado en seis giros bancarios, se produjo dos años después de que los seleccionados de ambos países jugaran un polémico amistoso en Doha, Qatar

Domingo 19 de noviembre de 2017
SEGUIR
LA NACION
Argentina-Brasil en 2010
Argentina-Brasil en 2010.

Seis giros bancarios, una firma offshore de Seychelles, U$S 700.000 y una referencia: "Ligas de Brasil y Argentina". Con esa información volcada en una planilla de Excel, el Barclays Bank le envió una "urgente petición de información" al estudio Appleby, preocupado por el escándalo del FIFAgate.

El banco buscaba conocer si ese dinero estaba vinculado con los sobornos transnacionales para conseguir los derechos del fútbol, porque los protagonistas de esas transacciones bancarias estaban ligados con el FIFAgate. Dos de los giros sospechados habían sido remitidos por Full Play Group SA, la empresa de los Jinkis, mientras que otras seis transferencias aparecían con una alusión a las selecciones argentina y brasileña, según surge de los documentos de los Paradise Papers a los que accedió la nacion en el marco del proyecto impulsado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y el diario alemán Süddeutsche Zeitung.

La destinataria de los US$ 700.000 fue la compañía ESM Group Limited, creada por Appleby el 5 de diciembre de 2012 en Seychelles, con una cuenta bancaria en dólares en el Barclays y el propósito de realizar "comercialización y organización de eventos para entidades deportivas e intermediación de equipos para partidos".

ESM Group Limited levantó las alertas desde el día uno. Como único accionista y director de la compañía figuró Thomas Rungweber, un cirujano ortopédico alemán que se puso en contacto con Appleby y pidió abrir una cuenta bancaria y archivar los documentos con "urgencia".

Appleby le pidió explicaciones a Rungweber para entender por qué un cirujano abría una firma para negocios con el fútbol. Así conoció que el cirujano alemán en realidad quería realizar el emprendimiento con "una amiga de alto perfil en el mundo de los eventos deportivos", pero con problemas legales con sus ex empleadores.

El bufete dictaminó que el cirujano alemán no era más que un "prestanombres": esa "amiga" era la abogada Tina Sabounati, quien había trabajado en Kentaro, una importante agencia suiza de marketing deportivo.

Kentaro es la empresa que quedó bajo la lupa de la Justicia suiza cuando investigó el dinero que pagó Qatar por el partido amistoso entre la Argentina y Brasil en Doha el 17 de noviembre de 2010, tres semanas antes de la votación de la FIFA que definió la sede del Mundial 2022. Los helvéticos sospecharon que fue una forma de comprar los votos de ambos países.

Tal como reveló la nacion en 2015, la pesquisa suiza determinó que GSSG, una empresa constructora qatarí que financió y auspició el partido, recurrió a la firma helvética Swiss Mideast para coordinar los contratos. A su vez, esta firma giró los US$ 8,6 millones del partido a Kentaro, que organizó el amistoso y vendió los derechos de televisación.

Tina Sabounati trabajaba en Kentaro, pero se abrió para realizar negocios por cuenta propia, a pesar de una cláusula de no confidencialidad. "Tenía muy buen vínculo con los qataríes y se fue a vivir a Qatar", relató un empresario al tanto de su devenir. Consultado por los medios alemanes Tagesschau, WDR Fernsehen y Süddeutsche Zeitung , Rungweber aseguró que "nada en relación con ESM Group fue ilegal".

Seis transferencias

De acuerdo con la planilla del Barclays Bank, con la referencia "Legue of Brazil and Argentina", la offshore ESM Group Limited recibió seis transferencias. Cuatro en enero de 2013 por US$ 239.978, US$ 174.978, US$ 99.978 y US$ 159.978 y dos en abril de ese año por US$ 9860 y U$ 7778.

Los Paradise Papers no revelan si el origen del dinero que recibió ESM Group Limited con el asunto "Ligas de Brasil y Argentina" tuvo alguna vinculación con el amistoso de esas dos selecciones en Qatar en 2010. Tampoco si tuvo que ver con partidos posteriores o si la referencia de los giros bancarios fue simplemente un disfraz.

El Confidencial reveló que otras dos transferencias que recibió la offshore de Sabounati por 28.400 dólares procedieron de una cuenta suiza de Full Play Group SA, la empresa dirigida por Hugo y Mariano Jinkis, acusada de haber pagado sobornos a la Conmebol para adjudicarse los derechos televisivos de sus torneos. Fuentes cercanas a los Jinkis aseguraron que ese dinero estuvo relacionado con el pago de los derechos de transmisión del partido entre España y Uruguay para Sudamérica.

En esta nota:
Te puede interesar