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Las estrellas jóvenes de la NBA que quieren dominar la galaxia de los gigantes

Antetokounmpo, Embiid, Simmons, Porzingis, Markkanen y Ball, entre otros, se animan a medirse con LeBron, Curry, Durant y compañía

Lunes 20 de noviembre de 2017
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LA NACION
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Lonzo Ball, de los Lakers, una de las estrellitas en ascenso en la NBA
Lonzo Ball, de los Lakers, una de las estrellitas en ascenso en la NBA. Foto: AP

Es posible que la idea de una NBA totalmente concentrada en el poder de unos pocos termine por confirmarse en el final de la temporada; sin embargo, en este arranque del torneo más poderoso del planeta se mantiene un fino equilibrio que vuelve a la competencia más atractiva todavía. Esta primera porción del certamen no sólo se trata del show de los Warriors, de la furia de LeBron James y sus Cavaliers, y tampoco son dominadores exclusivos de la escena Oklahoma, Houston, Boston o San Antonio Spurs. En este final de 2017 se animan a pisar tierra de gigantes los Magics, los Pistons y los Sixers, lo que no es un detalle menor. Aparecen en primer plano nombres fuera del radar tradicional, como Ben Simmons, Joel Embiid o Kristaps Porzingis y todos miran al que auguran como el MVP? Giannis Antetokounmpo.

Quizás estos equipos que ahora están dando espectáculo no estén en época de playoffs, pero lo interesante es cómo diferentes actores le ponen color a la NBA. Más allá de los 57 puntos de LeBron James ante Washington Wizards, las 13 victorias encadenadas de los Celtics, tras el golpe de la lesión de Gordon Hayward, los triunfos consecutivos de Golden por una diferencia de 15 puntos y los 35 tantos, 11 rebotes, 13 asistencias y cinco robos de James Harden en los Rockets, algo que no se lograba desde 1989 cuando lo hizo un tal Michael Jordan, lo que en esta instancia de la NBA causan asombro son los animadores inesperados. Como por ejemplo, que Lonzo Ball, en los Lakers se haya transformado, con 20 años y 15 días, en el jugador más joven en la historia de la competencia en marcar un triple-doble (19 puntos, 13 asistencias y 12 rebotes), superando a LeBron James. O que el letón Kristaps Porzingis queme redes en New York Knicks con partidos de 40 puntos (se los marcó a Indiana) y un arranque de temporada demoledor con registros de 30.4 tantos de promedio en 11 partidos y 2.3 tapones.

También impacta saber que un finlandés de 20 años llamado Lauri Markkanen, con la camiseta de Chicago Bulls, se convirtió en el primer novato de la historia de la NBA que sumó 10 triples en sus primeros partidos en la competencia. O que Aaron Gordon, de los Magics, donde supo brillar Shaquille O'Neal, se volvió el primer jugador en la historia de la franquicia en sumar más de 40 puntos y acertar 5 de 5 en triples en un mismo partido. Y también, en medio de una franquicia como los Lakers que no encuentra el rumbo, asoma Kyle Kuzma, con números con 14,9 puntos de promedio y 6,8 rebotes.

También se anotan otros jóvenes como Nikola Jokic, el pivote serbio de Denver Nuggets, que ante Brooklyn Nets marcó 41 puntos y tomó 12 rebotes. Pero no se detuvo e impresionó ante Raptors con 16 rebotes y 10 asistencias. Un caso curioso: consumía más de tres litros de bebida cola por día, pero desde hace un año y medio dejó de consumir la gaseosa; a los 22 años se transformó en la figura de una franquicia que tiene un registro positivo de 8 éxitos y 5 caídas.

No se ­agota la sangre nueva porque en el mapa aparece Ben Simmons, de Philadephia 76ers, que se robó todos los flashes en el comienzo de la competencia al volverse el segundo jugador en la historia de la NBA (el primero en ese rubro es Oscar Robertson) en sumar 100 tantos, 50 rebotes y 40 asistencias en sus primeros seis encuentros. Si se combinan los tres rubros logró mejores registros que Michael Jordan y LeBron en sus primeras temporadas. Y su compañero Joel Embiid, el camerunés de 2.13 metros y 23 años, es otro de los acapara la atención, con tareas como ante los Lakers, con 46 puntos, 15 rebotes, 7 asistencias y 7 tapas. Sacó credenciales definitivas para estar entre los jugadores más importantes de la liga y dominar la escena en los próximos años. "Son unos animales (por Simmons y Embiid), están jugando a un nivel altísimo. Manteniéndose sanos, están consiguiendo sostener a los Sixers. Es algo genial para la liga. Son chicos muy jóvenes que vienen haciendo cosas increíbles. Son competidores muy duros", dijo Stephen Curry.

También se erigen en animadores equipos como Detroit Pistons que consiguió imponer una marca positiva de 10 victorias y 3 derrotas, una performance que no tenía desde hace 12 años, ya que en la temporada 2005-06 fue la última vez que pudo sostener un andar tan productivo. Otro equipo que asombra por su tremendo arranque es Boston, no porque le falte potencial -se armó para conquistar el Este- sino porque perdió a Gordon Hayward, que sufrió una fractura expuesta, en el debut ante Cleveland. Se desconocía cómo iba a absorber el golpe la franquicia; sin embargo los Celtics respondieron así: son el primer equipo en la historia de la liga en ganar 13 partidos consecutivos tras perder sus dos primeros juegos.

Incluso, esta marca la sostuvieron sin otra estrella, Kyrie Irving, que ante los Hornets sufrió una fractura menor en el pómulo. Y lo mejor para los Celtics es lo logró con un rookie como Jayson Tatum, con 14 puntos de promedio más 48% en triples y 5,7 rebotes.

Un inusual MVP

Esta temporada de la NBA tiene, sin dudas, un lugar reservado para estrellas no tradicionales, porque imaginar que las predicciones que se suelen hacer antes del arranque del torneo se iban a focalizar en un griego con raíces africanas para el MVP, es todo un dato. Que todos señalen a Antetokounmpo, que actúa en una franquicia menor, como Milwaukee, representa una curiosidad, más si se tiene en cuenta que en ese escenario suelen dominar apellidos como los de Curry, Durant, Harden, Westbrook, Leonard Irving o James. Este muchacho que nació en Atenas y mide 2.11, desembarcó en los Bucks en 2003, después jugar en Filathlitikos, de la segunda división del básquetbol griego. Sus números y plasticidad para desplazarse en el campo potencian su figura. Le dijo Kobe Bryant al oído antes de retirarse, en un juego de los Bucks y Lakers, una frase que le quedó grabada a fuego: "Quiero que seas MVP". De la misma manera que Kevin Durant, no dudó cuando le preguntaron por el griego de manos que miden 27 centímetros: "Podría convertirse en el mejor jugador de la historia si realmente quiere".

Para revalidar todas las afirmaciones sobre su bestial talento, en el arranque de los Bucks ante Portland, Antetokounmpo se despachó con 44 puntos, 8 rebotes, 4 asistencias y 3 recuperos? Tras el final del partido mostró la pelota del juego en la que escribió: "Esto es para ti, papá. Conseguimos una victoria esta noche y anoté 44 puntos". En los días previos su papá Charles, un exfutbolista nigeriano, había sufrido un infarto.

No se detienen los nuevos y potencian una competencia. En 2017 parece que las estrellas jóvenes están dispuestas a dominar la galaxia de la NBA.

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