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Ideas que se hacen realidad cuando el arte se inspira en los lenguajes de Internet

Hay instalaciones que llevan a la ciudad las propuestas de Instagram y novelas escritas como mensajes de WhatsApp, entre otras experiencias

Martes 21 de noviembre de 2017
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PARA LA NACION
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Paisaje de Tokio a través de un acetato con likes tipo Instagram
Paisaje de Tokio a través de un acetato con likes tipo Instagram.

La trillada relación entre el arte y la naturaleza adopta una nueva forma: ahora, el arte también imita a la tecnología. Una ola de expresiones creativas, desde fotos hasta instalaciones y novelas poco convencionales, confirman que la inspiración puede provenir de cualquier fuente, incluso de herramientas digitales como WhatsApp o Instagram.

"Todo lo que me rodea me inspira, literalmente todo. Viajar por el mundo, probar comida, conocer gente, ir al cine o a museos, observar a los pasajeros del subte y oír sus conversaciones, incluso navegar en Internet y usar Facebook, Instagram o Snapchat", dice a LA NACION Bruno Ribeiro, creador de Real Life Instagram. Para ese proyecto, este artista brasileño instaló en la vía pública una serie de carteles físicos que imitan una publicación de Instagram, sin olvidar los likes y los típicos filtros de esta red. Pero no hay nada de digital en las instalaciones más que su fuente de inspiración: son gruesos cartones con coloridas hojas de acetato haciendo las veces de filtro y modificando los paisajes in situ.

El Instagram del mundo real nació en Manchester en 2013 y viajó junto al artista en su mudanza a Londres, donde dispuso marcos en sitios turísticos como el Mercado de Borough o la estación ferroviaria de Euston. "El proyecto se hizo famoso, entonces decidí llevar también estos marcos a mis vacaciones y viajes de negocios", cuenta Ribeiro. Manchester, Londres, Lisboa, San Pablo, Tokio, Lausana y Fráncfort, entre otras urbes, recibieron estas intervenciones, en los dos últimos casos a pedido de festivales de arte. "Fue bueno saber que la gente disfrutó del proyecto y que interactuó con los marcos de muchas maneras diferentes. Comenzaron a preguntarme cuándo colgaría los marcos de Instagram en sus ciudades y eso fue muy halagador", comenta.

La vena artística puede nutrirse de las plataformas online, pero también de ciertos elementos que operan tras bambalinas, como los algoritmos de personalización: sistemas capaces de entregar recomendaciones personalizadas sobre la base de los hábitos del usuario (por ejemplo, quien explora en Amazon lo último de Murakami verá una sección con títulos que también buscaron otros usuarios que consultaron por el japonés). "Signs of the times" es una iniciativa que, con gesto creativo, se apropia de los algoritmos que trabajan detrás de muchos servicios digitales y los pone en este lado del mundo a trabajar fuera de la pantalla.

Novelas con tildes azules

¿Los escritores son reacios a hablar de tecnología? ¿Es la literatura un arte conservador, donde "no se premia la innovación", tal como opina el periodista belga François Monti en su artículo "Los escritores tecnológicos"? Más allá del debate, la arena literaria también tiene sus exponentes a la hora de imitar formas tecnológicas, incluso ante su inherente desventaja visual. Por caso, las novelas que se publican en Twitter a pesar de la restricción de espacio que, aunque ahora se ha duplicado hasta los 280 caracteres, es al fin escaso, y también una novela como Pulsaciones (Editorial SM), en torno a un mensajero móvil.

Mis WhatsApp con mamá de Alban Orsini (Grijalbo) es un paradigma en esta intersección. "Creo que la forma es el camino para indagar nuevas dimensiones narrativas. Por ejemplo, WhatsApp fue para mí un medio para explorar la narración visual y trabajarlo fuera de la pantalla", cuenta a LA NACION el autor de esta novela cuyas páginas emulan la interfaz de la app sin hacerles asco a las tildes e incluso a los emoticones, todo ello en un raid de conversaciones virtuales entre un hijo y su madre. Y sube la apuesta: "Ahora es posible hacer una novela sólo con fotos de Instagram, o trabajar en torno a las comunidades de Facebook y sus perversiones". Finalmente, Orsini anota un asterisco conclusivo: "Explorar esas formas implica también que su uso no sea simplemente una anécdota".

Basado en hechos digitales

Instagram fuera de la web

En www.nitcho.ws Bruno Ribeiro publica sus divergentes creaciones, incluyendo trabajos audiovisuales e imágenes de sus marcos con filtros estilo Instagram. Hay más muestras del proyecto en www.reallifeinstagram.com

Algoritmos tangibles

En www.scottandbenorbenandscott.com es posible ver imágenes de los carteles con recomendaciones algorítmicas en el mundo real

WhatsApp es novela

Las novedades de Alban Orsini, cuyo trabajo más reciente es un particular ensayo sobre la diabetes, pueden seguirse a través de su participación en Twitter con la cuenta @banalalban

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