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El más argentino de los brasileños: así es Gremio, el rival de Lanús en la final de la Copa Libertadores

El DT, Renato Gaúcho, supo sacarle brillo a un equipo que durante décadas fue señalado por sus cualidades rioplatenses

Martes 21 de noviembre de 2017 • 10:00
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LA NACION
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Gremio se entrenó pensando en Lanús
Gremio se entrenó pensando en Lanús. Foto: Twitter.com/Gremio

El más argentino de los equipos brasileños. Por historia y estilo, Gremio lleva años siendo reconocido de esa manera. Pragmático, frío y a veces un poco "arrogante", el Tricolor Gaúcho hizo gala de su escuela defensiva durante décadas y ostentó siempre que pudo su falta de la típica "alegría brasileña". Por eso, durante muchos años, de Porto Alegre hacia el Norte del país se los conocía como los "Carniceros del Sur" o "Retranqueiros" (equipo que privilegia la defensa).

En su última conquista de Copa Libertadores, en 1995, los de Porto Alegre tenían como destaques a su arquero Danrlei, los defensores paraguayos Catalino Rivarola y Francisco Chiqui Arce, y una delantera de temer con Paulo Nunes y Mario Jardel. Es decir, un cero casi garantizado en su arco y uno o dos goles a favor por partido en la cuenta. Esa conquista, bajo ese estilo, le rindió a Gremio más enemigos que amigos dentro del fútbol brasileño. "Si el brasileño es humilde, Gremio siempre fue arrogante. El brasileño suele ser animado, el hincha de Gremio no. Puede ser ruidoso, pero no animado. El brasileño es habilidoso, Gremio siempre usó la garra para destacarse. Brasil es Brasil, Gremio se parece más con Alemania en ese sentido", explicó Álvaro Oppermann, periodista gaúcho y fanático de Gremio.

Así se clasificó Gremio a la final

Una definición acorde al estilo gremista. Sus hinchas continúan fieles a la tradición. En las tribunas del Arena Gremio, un estadio imponente y moderno con capacidad para 60 mil espectadores, los torcedores no bailan como en otras canchas del Brasil. Ellos cantan las mismas canciones que se cantan en Argentina (en portugués, claro), toman mate (chimarrão) antes de los partidos, tocan el bombo, insultan y portan banderones, muchos con los colores celestes y blancos, escritos en español.

Sin embargo, este equipo, el que va a enfrentar a Lanús en la final de la Libertadores, poco tiene que ver con ese tradicional estilo rioplatense. Tal vez sea esta la versión más brasileña de la historia futbolística del club. Reconocido por entrenadores, jugadores rivales y prensa especializada como el equipo que demuestra el "jogo mais bonito" del país, sufrió un breve período de amnesia que le hizo perder el título nacional a manos de un esforzado Corinthians (virtual campeón del Brasileirão) y que lo puso contra las cuerdas en la Libertadores. Pero parece haber recobrado la memoria en el momento justo.

Renato Gaúcho, el emblemático DT de Gremio
Renato Gaúcho, el emblemático DT de Gremio. Foto: AFP

Este Gremio tiene el sello de su entrenador, Renato Portaluppi, más conocido como Renato Gaúcho. Nacido en Río Grande do Sul pero con espíritu carioca: pícaro, jocoso y provocador. Un técnico empírico, que no pierde el tiempo elucubrando teorías en las conferencias de prensa. Su equipo tiene 112 goles a favor en la temporada y convirtió siempre que jugó con sus titulares fuera de casa. Desafiando a la historia del club, por momentos luce un juego vistoso, que más allá de una relativa -y necesaria- solidez defensiva, se distingue por la pose de bola, su fluidez ofensiva y la velocidad de los jugadores que suele disponer de mitad de cancha hacia adelante.

Nombre por nombre, entre sus puntos altos están su arquero, Marcelo Grohe, que ocupa el arco tricolor desde 2005. Un ícono de sobria estampa, varias veces convocado por Tite para ser parte de la selección brasileña. En la defensa se destacan los zagueros Pedro Geromel (también considerado por Tite) y Walter Kannemann, el entrerriano que fue campeón de la Libertadores con San Lorenzo en 2014.

La formación de Gremio, el rival de Lanús
La formación de Gremio, el rival de Lanús.

En el medio, más abocados a la tarea de recuperar la pelota, aparecen Arthur y Michel, una dupla clásica en "doble cinco", que cosecha elogios no sólo por su gran capacidad de quite, sino por su pericia para distribuir el juego cuando Gremio decide salir rápido para sorprender. Jailson, un joven surgido de las inferiores, consiguió reemplazar con prestancia a Michel cuando fue requerido, por lo cual Renato Gaúcho lo tiene como "jugador número 12" entre sus consideraciones.

Un poco más adelante, dos peligrosos con llegada habitual por los laterales: Ramiro, por la banda derecha, y Fernandinho, por izquierda. Ambos tienen buen remate de larga distancia y disponen de un alto porcentaje de balones bien entregados, lo que aumenta la fluidez del equipo de Renato Gaúcho.

Adelante, la gran referencia es Luan, la estrella del equipo, que a los 24 años por fin parece haber alcanzado la madurez necesaria para cargarse a los suyos al hombro y decidir partidos clave. Veloz como pocos, con una precisión demoledora a la hora de definir, está siendo seguido de cerca por un puñado de clubes europeos. Esta final ante Lanús puede ser una de sus últimas presentaciones con el uniforme azul, blanco y negro.

Otro de los conocidos en el ataque es Lucas Barrios, surgido en Argentinos Juniors, que tras sus explosivos pasos por Colo-Colo, de Chile, y Borussia Dortmund, no consiguió afianzarse en Palmeiras y encontró su lugar en Gremio, como bandera y cabeza de área, muchas veces respondiendo a los juegos difíciles con goles. Su experiencia y su conocimiento del fútbol argentino parecen darle la llave en esta decisión ante Lanús.

Este Gremio de Renato Gaúcho es un equipo que más de una vez apela al ABC del fútbol: paredes en espacios cortos, el "toco y me voy" como leitmotiv. Y lo hace bien. Lo hace para lastimar, y lastima. El técnico monta un esquema democrático, animando a sus jugadores a decirle las cosas en la cara, a reclamar sin miedos. Lo mismo sucede dentro de la cancha, donde todos tienen libertad para arriesgar. "Renato tiene un papel fundamental en el desempeño del equipo. El mérito es de él, que nos hace sentir a todos que somos los mejores", explicó el volante Fernandinho pocos días atrás.

Era sabido para Lanús que enfrentar a Gremio, un gigante continental con dos Libertadores en sus vitrinas, no sería tarea sencilla. Sin embargo, este Gremio de Renato Gaúcho es diferente, casi indescifrable. Puede ser demoledor, un vendaval, como lo fue ante Barcelona, en Guayaquil (3-0); su cara más brasileña, la que desafía su tradición. Pero, ante la necesidad, también puede recurrir a su marca histórica, el estilo "rioplatense y retranqueiro", para blindar su propio arco. Un combo perfecto para poner las manos un poco más cerca de la copa.

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