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Todo estaba bien en Boca... hasta que aparecieron las lesiones

A la baja por la grave lesión de Darío Benedetto se sumaron el desgarro de Wanchope Ábila, su posible reemplazante, y una contractura de Jara

Miércoles 22 de noviembre de 2017
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LA NACION
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Guillermo Barros Schelotto busca cómo rearmar el equipo en medio de la racha de lesiones
Guillermo Barros Schelotto busca cómo rearmar el equipo en medio de la racha de lesiones. Foto: FotoBAIRES

Aquel equipo de memoria que Guillermo Barros Schelotto logró edificar y mantener en las primeras cuatro fechas de la Superliga padeció los ataques del factor de riesgo que más preocupa a cualquier cuerpo técnico: la racha de lesiones.

A la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha de Darío Benedetto se le sumó ayer una fuerte contractura en el recto anterior derecho que afectó a Leonardo Jara , y por la que podría perderse el partido del domingo ante Central, en el Gigante de Arroyito. En caso de no llegar en condiciones, el lateral derecho xeneize en Rosario será Gino Peruzzi.

Boca sufre por bajas propias, pero también por las ajenas. La confirmación del desgarro de Ramón Ábila también encendió las alarmas de los Barros Schelotto. Con un mes de rehabilitación por delante, es casi un hecho que Wanchope ya no jugará más en Huracán y se incorporará al club de la Ribera el 2 de enero, con 42 días de inactividad, una situación que modifica el plan de trabajo físico pensado para el centrodelantero.

Del exterior también llegan noticias que generan muecas de fastidio. Jonathan Silva , hombre al que Guillermo quería seducir para que regrese a Boca en 2018 a pelearle el lateral izquierdo a Frank Fabra, fue operado ayer en Portugal de la rotura del ligamento lateral interno de la rodilla derecha y recién estará en condiciones de reaparecer en Sporting de Lisboa en unos tres meses.

Un listado que crece

Además del golpazo que significa la prolongada ausencia de Benedetto y la molestia de Jara, la enfermería de Boca parece no tener descanso.

Desde que comenzó la Superliga, el líder vio desfilar por el departamento médico del club a Sebastián Pérez (ya recuperado de la rotura de ligamentos cruzados de la rodilla izquierda que sufrió en abril), y en octubre a Fernando Gago (ruptura del ligamento cruzado anterior, lateral medial y menisco externo), a Paolo Goltz (distensión en el músculo pectíneo derecho) y a Wilmar Barrios (fractura del tercer metacarpiano de la mano izquierda).

La cadena de lesiones expuso también algo que los Mellizos deberán analizar y resolver: aún con el presupuesto más alto del fútbol argentino, Boca es un equipo en el cual ciertas posiciones no tienen un recambio que esté a la altura del titular. Es evidente en los casos de Gago y de Benedetto, pero también con Goltz y con Cristian Pavón, otras dos piezas fundamentales e irreemplazables, al menos hasta hoy.

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