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CONTENT LAB PARA Aperol

6 lugares para disfrutar de un buen aperitivo

De Núñez a Puerto Madero, te contamos dónde aprovechar la #TemporadaSpritz muy bien acompañado por sabores del mundo

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Jueves 23 de noviembre de 2017 • 00:00

De inspiración francesa

Voulez Bar (Av. Cerviño 3802)

En sus individuales hay impresa una escena que parece salida de un cuadro de Renoir, de esas escenas impresionistas que vemos en el Museo de Orsay: damas y caballeros muy elegantes se pasean por una calle arbolada, o por los bosques de Boulogne tal vez. En la pared, están escritos los nombres de los clientes que vienen todos los días. "Somos una gran familia, una esquinita francesa que se armó", cuenta Carla. Su idea es que puedas ser reincidente, por eso el menú es abordable, sin pretensiones. Las tablas son perfectas para compartir en la vereda bien concurrida al estilo Champs-Élysées: guacamole con chips de batata, bocconcinos marinados, jamón crudo, olivas negras, tomates asados, paté casero, empanaditas de carne y mini provoleta. Con 11 años de trayectoria, Carla se anima a decir que "el aperitivo empezó a salir de nuevo: hoy no es tanto la caipi, la gente pide Spritz".

Croque Madame (Olga Cossettini 141)

Así se llama el sándwich caliente más famoso de Francia, que se sirvió por primera vez en un café del Boulevard des Capucines en 1910, y hoy se disfruta en casi todos los bares franceses. Tiene estilo y tiene historia: Marcel Proust lo citó en una novela. Siempre crujiente y gratinado con bechamel, viene en múltiples sabores. El original es un pan dorado en manteca relleno de queso gruyere, jamón cocido y huevo a la plancha. También hay de salmón ahumado en pan integral con espinacas y parmesano más huevo a la plancha caramelizado, o el vegetariano en pan negro con queso blanco, rúcula, échalotes salteados, zucchini y berenjenas grilladas. Va como cena temprana o como after office en un reemplazo alternativo de nuestro clásico tostado. Otra opción para la tarde es la degustación de ocho mini tartas, entre las que se destaca la famosa quiche lorraine. Para sentirse como en París pero en Buenos Aires, en una terraza espectacular que en lugar de bordear al Sena mira a los diques de Puerto Madero. ¿Cuándo ir? Los jueves. Hay DJ sets y la promo de #TemporadaSpritz: te pedís un Aperol y te llevás la copa.

Jolie (Gorriti 5641)

Un bistró moderno de nombre y toques franceses en su carta fusión, emparentado con el diseño a través de su galería de arte pop-up. Tras una década en Belgrano R, abrieron sede palermitana hace un año y dos meses. Para el after office su propuesta es el tapeo con diferentes panes del mundo, todos de elaboración propia. Las "tostas" se preparan en un pan típico alemán llamado pumpernickel que se hace con harina de algarrobo; la picada oriental sale con pita y trae hummus de garbanzo y de espinaca, baba ganoush y mahamara. También hay brusquetas mediterráneas en pan de campo con queso brie fundido y champiñones salteados.

Con onda porteña

Duque (Nicaragua 6086)

En esta cocina forjada en fuegos, la triología de provoletas (tradicional, de cabra y de búfala) sale bien crocante. Para seguir con un picoteo argentino en este restó con estética de rancho que nos hace pensar que estamos en un campo cool, unas empanaditas de carne fritas o buñuelos de espinaca. No te pierdas la promo del verano: un aperitivo + un bocado a precio de locos. Cuando te pidas un Spritz, viene con un carpaccio de lomo o unos bocconcinos fritos con salsa de tomate picante.

Oporto (11 de septiembre 4152)

Una original cruza entre restaurant y vinería que funciona en un antiguo almacén que, además, en la puerta de al lado, tiene su propia rotisería. Esta esquina de Núñez remite a la ciudad portuguesa y su exquisito vino dulce fortificado, que quedaría increíble en un Spritz (la fórmula original es Aperol y espumante con un toque de soda pero también puede prepararse con vino blanco). En el último piso de Oporto funciona una barra al aire libre que invita a tomarse un aperitivo al atardecer, acompañado de algunas raciones bien nuestras: morrón asado con anchoas, morcilla con papa rosti y salsa criolla, sesos a la romana o una simple y siempre rica tortilla de papas.

Il vero italiano

Cucina Paradiso (Castañeda 1873)

Quien llegue hasta acá tiene que pedirse un Spritz y varios assagini, los platitos de antipasto que diseñó Donato De Santis para hacernos probar un poco de cada parte de Italia. Desde la fiambrería salen las porciones recién cortadas de bresaola, del prosciutto que se acompaña con la burrata (que también puede pedirse perfumada al tartufo con hongos frescos y endivias), la porción de tres quesos con la famosa mostarda di cremona y mucho más. Aceitunas orgánicas con semillas de hinojo, nudos de mozzarella fresca en pesto genovés, berenjenas grilladas envueltas en queso de cabra y albahaca. Una panzada de los mejores productos y los sabores más frescos, hasta una hoja de rúcula con aceite de oliva virgen extra de corte pugliese sabe de maravillas. 10 felicitado para este ristorantino.

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