Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

La empresa que quiere exportar el concepto de servicio nutricional

Grandiet, la mayor cadena de alimentos saludables y nutracéuticos del país, busca expandir su modelo a países de la región

Jueves 23 de noviembre de 2017
SEGUIR
PARA LA NACION
0
Grandiet fue pionera en la venta a granel al público
Grandiet fue pionera en la venta a granel al público.

CÓRDOBA.- Grandiet, la cadena más importante de la Argentina de alimentación saludable -con 180 locales (19 propios) en 20 provincias- se prepara para exportar su formato a países limítrofes.

El interés de inversores que conocen la marca y su desarrollo impulsó a la empresa a tomar este camino. "Conceptualmente nos interesa más que exportar los productos, como venimos haciendo", dice a la nacion Norman Schramm, su dueño.

La tendencia a una vida sana y a una alimentación saludable estaba mucho menos expandida que ahora cuando hace 31 años los hermanos Schramm decidieron abrir una dietética que rompiera con el molde de la combinación "entre yuyería y santería", como eran percibidos esos locales en aquel entonces.

La empresa comercializa unos 500 ítems (100 de fabricación propia) de alimentos y nutracéuticos (producto natural con propiedades biológicas activas), que desarrolla la firma pero produce en laboratorios, incluso con uno de Estados Unidos.

"En 1985, cuando abrimos el primer local, el foco de las dietéticas no eran los alimentos -dice Schramm-. Esa realidad nos presentó un problema y, a la vez, una oportunidad. Rompimos con lo conocido; iluminamos el local, fuimos pioneros en la venta a granel al público; en la instalación de dispensers de acrílico; en promover los cereales para el desayuno", señala.

Desde hace varios años exportan sus "productos de almacén" (galletas, galletas de arroz, mermeladas y fideos) a Paraguay y Chile, donde son vendidos por grandes superficies. Sin embargo, esas operaciones son "marginales" en la facturación total de la compañía.

Por la presencia en el nordeste y en Cuyo, desde hace tiempo vienen receptando el interés de paraguayos, brasileños del sur y chilenos por replicar el modelo. "Las consultas y los pedidos fueron el impulso para empezar a desarrollar la estrategia con una consultora. Con ajustes para cada país, el eje será exportar el concepto de servicio nutricional que nos caracteriza", define Schramm.

Así como en la Argentina no hay ninguna cadena que pueda compararse a la cordobesa, tampoco el formato está desarrollado en otros puntos de América latina. "Eso abre una oportunidad", apunta el empresario.

En el país su sistema de franquicias no tiene fee de ingreso, pero sí la exigencia de una compra de stock inicial. La compañía entrega una guía de montaje; no es un esquema de llave en mano. Pero para la región están ajustando el esquema.

El año pasado Grandiet invirtió $ 65 millones en un predio con 11.000 m2 de naves para su área de producción, acopio y distribución.

Una década después de creada, empezó con la marca propia y comenzó a fabricar, ya que tenían problemas para conseguir proveedores.

Hoy venden unas 350 toneladas de frutas secas o disecadas al año y algo más de 10 millones de unidades de galletas de arroz inflado, en sus distintas variedades.

En los locales funcionan los "centros nutricionales", que ofrecen asesoramiento gratuito con un profesional. Aunque nacieron orientados a problemas como el sobrepeso y la obesidad, por las consultas relacionadas con otras afecciones se ampliaron a otras patologías como diabetes, colesterol y problemas digestivos.

"El objetivo es vender afuera esa idea -agrega Schramm-. Somos más que una tienda de productos naturales, hay un concepto profesional de salud que guía las acciones; el concepto del negocio pasa por brindar productos y servicios orientados a mejorar la salud y prevenir patologías crónicas no transmisibles".

Ese enfoque fue la respuesta de la empresa en un segmento de mercado caracterizado por "centenares de competidores, donde no hay una cadena, pero hay mil pequeños negocios, muchos informales. En un negocio indiferenciado, pelear por precio es una constante, entonces tenemos, por ejemplo, nueces en la dietética, en la farmacia, en el quiosco, en el almacén", dice Schramm.

En ese contexto, la decisión fue apostar al enfoque médico. En toda la línea de nutracéuticos y en el asesoramiento "pasamos del segmento informal a la evidencia científica; cada producto tiene una razón de ser y estudios que lo avalan. Además nos movemos sin caer en los extremos, apuntamos a quienes buscan cuidar su salud".

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas