Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Murió Justina, la chica que necesitaba un trasplante y conmovió con sus corazones

Tenía 12 años y padecía una cardiopatía congénita; su situación promovió una campaña para concientizar sobre la donación de órganos

Jueves 23 de noviembre de 2017
Internada, dibujaba corazones para despertar el interés por donar
Internada, dibujaba corazones para despertar el interés por donar.

Ayer, por la mañana, murió Justina Lo Cane, la chica de 12 años que esperaba un corazón para poder vivir. Apoyada por sus padres, Justina inició hace cuatro meses una exitosa campaña de concientización sobre la donación de órganos. Logró que el país entero hablara sobre el tema, pero, aun así, el corazón que ella necesitaba no llegó a tiempo.

Justina tenía una cardiopatía congénita. Se la descubrieron cuando tenía un año y medio, pero con ayuda de medicación y tratamiento pudo hacer una vida casi normal hasta este año. Llena de energía, convivió siempre con su problema de salud. No podía hacer deportes y se convirtió en una pequeña artista.

En julio su situación empeoró y comenzó a sufrir descomposturas, náuseas y dolores de cabeza. El 9 de agosto fue internada en la Fundación Favaloro y enseguida le diagnosticaron la necesidad de un trasplante urgente. Comenzaron la espera y la campaña.

Ella decidió que quería promover la donación de órganos para ayudar a todos los que estuvieran en su misma situación. Así, con el apoyo de sus padres, comenzaron por las redes sociales #LaCampañadeJustina, también difundida a través de #multiplicatex7. Sus padres dicen que la chica nunca quiso que pidieran un corazón para ella, su lucha era por todos.

Mientras la salud la acompañó se mantuvo involucrada en el desarrollo de la campaña y sus padres le mostraban folletos, que ella aprobaba. Su alma de artista la llevó a dibujar los corazones que se utilizaron en la campaña.

"Yo nunca vi tanta gente comprometida y donando tanto tiempo para tratar de salvar la vida de alguien", dice un amigo de la familia. La adhesión a la campaña fue enorme. Su historia conmovió al país; grandes y chicos, allegados y desconocidos se sumaron a pedir por un corazón para Justina.

Sus amigos y su comunidad escolar se unieron a la causa. Sus compañeras hicieron marcadores y señaladores, que vendían en los partidos de hockey y de rugby. Lograban pequeñas recaudaciones que ayudaban a difundir la campaña. También se sumaron amigos de la familia y las redes lograron sacar a relucir la solidaridad de los argentinos.

Los amigos calculan que se comprometieron con la campaña más de 4000 personas, entre las cuales había particulares, periodistas, medios, muchos famosos y diferentes actores de la función pública.

Ayer, el comunicado emitido por sus familiares expresaba el desconsuelo que estaban viviendo: "No podemos parar de llorar. Se nos fue el sol. Se nos fue Justina". Pero también dejaba entrever una gran impotencia ante un sistema de salud que no facilitó la situación: "Por múltiples factores que afectan al sistema de salud argentino nunca llegó la salvación para ella, todos los que vivieron una situación igual lo saben; el sistema nunca juega a favor de los pacientes", dice el comunicado.

Generosa y valiente, Justina mantuvo su optimismo hasta el final. Como decía el comunicado de ayer: "Justina se fue en paz, sabiendo que su lucha les salvó la vida a muchos que esperaban un trasplante".

En la profunda tristeza de la pérdida de su hija, Ezequiel Lo Cane envió un mensaje a quienes participaron de la campaña, en el que reafirmaba su compromiso con la causa de la donación de órganos. Les decía: "Hola a cada uno de ustedes que son esta campaña, todos los somos. Hoy estoy tratando de acomodarme aún, pero tengo el corazón partido al medio, pronto seguiremos con esto para que la lucha de Justina, y de cada uno de ustedes, no sea en vano".

Invitó a despedirla hoy, a las 13.30, en el Memorial de Pilar. Sus amigos escribieron en la cuenta de Facebook de la campaña: "Ojalá puedan venir cientos de ustedes a abrazar a Ezequiel, Paola, Cipriano, Ceferino y a toda su familia, en este tremendo momento".

¿Cómo puedo ser donante?

En la Argentina, por ley, toda persona mayor de 18 años puede manifestar su voluntad respecto de la donación de órganos a través de los siguientes medios:

Registrándose en el sitio webwww.incucai.gov.ar o llamando al teléfono gratuito 0800 555 4628 (INCU).

Asentarlo en el momento de tramitar el Documento Nacional de Identidad (DNI) en los registros civiles.

Firmando un acta de expresión de voluntad en el Incucai o en los organismos provinciales de ablación e implante de todo el país.

Te puede interesar