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Al igual que en River, en Boca no hay una completa seguridad en quiénes pueden proteger el arco

Guillermo Barros Schelotto apoya día a día a Agustín Rossi, pero el joven arquero titular tiene tanto grandes actuaciones como errores que en el futuro serán importantes evitarlos para conseguir la Libertadores; traer un arquero de mayor experiencia se mantiene como opción.

Viernes 24 de noviembre de 2017 • 23:10
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Agustín Rossi y el dilema del arco de Boca
Agustín Rossi y el dilema del arco de Boca.

La idea futbolística de Guillermo Barros Schelotto está instalada en Boca desde el día en que se hizo cargo de la dirección técnica, allá por marzo de 2016. Entre otras cosas, intensidad, presión, protagonismo, juego ofensivo y nunca por arriba son innegociables en su equipo. Pero también hay otra cosa que le interesa y que hasta aquí no se lo han sabido dar: que los arqueros, además de lo esencial, también sepan jugar bien con los pies en busca de salidas limpias. Agustín Orion, Axel Werner, Guillermo Sara y, ahora, Agustín Rossi nunca supieron darle el gusto. Por eso, la posibilidad de que llegue un nuevo arquero, por fin de experiencia como quiere el entrenador, toma fuerzas pensando en la Copa Libertadores 2018.

Al Mellizo no le desagradó nunca la idea de contar en su plantel con algún arquero de poco rodaje en primera división. Sin embargo, siempre fue exigente, aunque hasta aquí nunca le cumplió la dirigencia, en el pedido de alguno de jerarquía. Y el nombre fue siempre el mismo: "El que yo quiero es (Agustín) Marchesín". ¿Por qué? Está claro que sabe cómo se juega el torneo continental que ganó en cuatro ocasiones (2000, 2001, 2003 y 2007), que no hay que dejar nada librado al azar. Menos aún en el arco de una institución pesada y siempre candidata como es Boca. Rossi, por sus condiciones, podría ser tranquilamente el dueño absoluto, pero los errores de juvenil que muchas veces tiene le dejan en la cabeza del técnico algunas dudas.

"Me gusta que el arquero tenga la intención. Rossi se equivocó dos o tres veces, pero no tuvo incidencia en el resultado"
Guillermo Barros Schelotto

Ese es uno de los motivos por los cuales los Barros Schelotto piensan en traer un arquero completamente seguro, de buena trayectoria y que sepa afrontar un campeonato semejante. También demuestra que, al menos hasta acá, no es uno de esos que gana partidos con una buena atajada, exceptuando algún partido aislado. La Bombonera, en la última derrota ente Racing, lo marcó: hacía varios meses que desde los cuatro costados no aparecían murmullos y reproches hacia alguien, pero el ex hombre de Estudiantes lo consiguió mediante imprecisiones en los pases largos y salidas apuradas desde el arco. Es evidente que por su corta edad (22 años y 40 partidos en primera) no es preocupante y sí mejorable, ya que no son errores inexplicables ni tiene una gran responsabilidad en los pocos goles que le hacen a Boca. Más bien tiene días muy buenos, pero también otros en los que desconcierta a todos en algunas de sus decisiones.

El último fin de semana no fue la primera vez que ocurrió. En la victoria 2-1 en el Monumental ya había pasado, cuando casi le otorga goles a Gonzalo Martínez tras un mal saque de arco y a Ariel Rojas tras una salida apresurada y mal ejecutada. Sin embargo, en Casa Amarilla también tuvieron que vivir con estos déficits en la semana: un gol en contra tras escurrírsele la pelota por debajo del pie y otro inmediatamente después cuando quiso remediar su error sacando rápido y, así, complicando a todos. Y además, aunque el Mellizo no lo exponga, saben en Boca que en algunos goles está mal ubicado, como pasó en el gol de la victoria de Racing a través de Augusto Solari, que definió fácil a un primer palo que estaba muy descubierto.

Otro de los motivos tiene que ver con que, como en cada mercado de pases, la decisión de Guillermo Sara es una incógnita: ¿Seguirá esperando su oportunidad en el banco de suplentes por detrás de un chico o se irá a otro club para poder jugar? Es una situación por la que a Guillermo y Gustavo se la pasan en alerta, aunque no les convenza demasiado el rafaelino.

Nombres concretos aún no hay. Las intenciones de un experimentado arquero merodean en la entidad de la Ribera. Mientras tanto, Agustín Rossi deberá mejorar ciertos aspectos si quiere ser protagonista en su primera Copa Libertadores. Porque no sería extraño que el arco tenga un guardián en la Copa Libertadores que se avecina.

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