Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Irlanda-Los Pumas: un rival clásico para cerrar un año con más golpes que sonrisas

El equipo de Hourcade choca en Dublin con Irlanda, 4° en el ranking mundial y con el que sostuvieron grandes duelos en Mundiales de 1999 a 2015; juegan desde las 14.30, transmite ESPN 2

Sábado 25 de noviembre de 2017
SEGUIR
PARA LA NACION
0
Práctica de line en Lansdowne Road: Alemanno y Ortega Desio, en las alturas
Práctica de line en Lansdowne Road: Alemanno y Ortega Desio, en las alturas. Foto: Villarpress

Cuando el árbitro determine la finalización del partido, la noche precoz habrá caído ya sobre Lansdowne Road. En la gélida Dublín, los Pumas habrán puesto fin a la candente temporada 2017. El semblante de los jugadores, antes que los números del tablero, indicará el grado de la campaña. En las circunstancias actuales e históricas en las que se encuentra el seleccionado argentino, ilusionarse con una victoria ante Irlanda suena heroico. Redondear una actuación sólida con alguna pizca de atrevimiento, más allá del resultado, es el objetivo de mínima. Otra cosa significaría profundizar más la gravedad de la situación.

Por 14ª vez en los 16 test matches del año, los Pumas se miden ante uno de los cinco mejores seleccionados del mundo. Irlanda está cuarta en el ranking mundial y es el único país que pudo con Inglaterra (en marzo) y Nueva Zelanda (hace un año) en los últimos dos años. El encuentro se disputará en el Aviva Stadium y comenzará a las 14.30 (hora argentina), con transmisión por ESPN 2. Será el noveno entre ambos seleccionados en suelo irlandés, el único lugar de los grandes de Europa donde los argentinos nunca ganaron.

Se trata, no obstante, de un clásico del rugby mundial de los últimos 20 años, de esos que obligan a dejar los antecedentes de lado. Los Pumas eliminaron a los irlandeses de Inglaterra 2015 en cuartos de final, cuando éstos eran amplios favoritos en Cardiff. También los habían dejado afuera de la lucha por el título en los Mundiales de 1999 y 2007. Los irlandeses, por su parte, se deshicieron de los argentinos en el de 2003. Si bien el tenor del partido no lo hace merecedor del carácter de "revancha", la rivalidad está latente en cada uno de los jugadores.

Además, muchas cosas cambiaron desde el último enfrentamiento en Cardiff. Si aquella vez Irlanda no contó con cinco de sus figuras más importantes por lesión, esta vez son los Pumas los que se ven privados de varios de sus principales jugadores por la veda que rige sobre los que actúan en el exterior. Se trata de una coyuntura distinta en la que el rugby argentino, dos años más tarde, no se termina de acomodar.

En esta temporada, los Pumas cumplieron en vencer con claridad a los equipos inferiores (Georgia e Italia) y sufrieron contra las potencias, ante las que acumularon 14 derrotas. Muchas fueron indiscutibles, algunas más parejas y desafortunadas, pero en términos generales el balance hasta aquí es de retroceso en el juego. Si aquel cuarto puesto en el Mundial propiciado por la victoria ante Irlanda hacía presagiar un acercamiento a las potencias, el cambio de paradigma contrapuso una realidad distinta.

En los dos primeros partidos de esta ventana de noviembre por Europa, los Pumas mostraron dos caras bien distintas. Ante Inglaterra fueron consistentes, pero fallaron en instancias cruciales y lo pagaron con una derrota holgada ante un equipo mucho más sólido. El sábado pasado frente a Italia fallaron en aspectos básicos del juego, pero tuvieron la jerarquía para cerrar el partido en los últimos 15 minutos, suficiente para alzarse con un triunfo vital. Fue la primera victoria ante un equipo del Tier 1 en 17 partidos, un éxito necesario en una temporada de continuas derrotas.

Si los Pumas logran conjugar la solvencia del primer partido con la inyección de confianza conseguida en el segundo cotejo, tendrán posibilidades de llegar al cierre con posibilidades de ganar. A eso deberán agregarle una cuota de vuelo en la ofensiva, algo que este equipo ha mostrado tener de sobra al punto de abusar de esa confianza, pero que brilló por su ausencia en estos dos partidos previos.

Daniel Hourcade contará con la importante vuelta de Tomás Lezana como N°8 y dispuso los regresos de los backs Ramiro Moyano y Matías Moroni, como ante Inglaterra.

El neozelandés Joe Schmidt conserva a su columna vertebral (Best, O'Brien, Murray, Sexton, Kearney), pero prueba con un debutante absoluto (el wing Adam Byrne) y dos jugadores que se presentaron en esta ventana internacional: los centros Bundee Aki y Chris Farrell. En Cardiff 2015, los Pumas sacaron diferencia por las puntas.

El termómetro rondará los 3°C cuando los Pumas disputen su último test match del año. El calor tiene que salir de adentro.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas