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Imponen testimonios online para proteger a las víctimas

A partir de una modificación legal, un tribunal aceptó la declaración de testigos mediante videoconferencias

Sábado 25 de noviembre de 2017
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LA NACION

Un mes antes del juicio oral y público contra una peligrosa banda de secuestradores, 11 de los casi 50 testigos llegaron al edificio de Comodoro Py 2002, en Retiro, y subieron al séptimo piso. Habían sido convocados por las autoridades del Tribunal Oral en lo Federal (TOF) N° 3. Los funcionarios judiciales les explicaron sus derechos y garantías establecidas por la flamante ley de Protección de Víctimas de Delitos. Bajo los estándares de la nueva norma y con el objetivo de evitar la revictimización, los magistrados les comunicaron que habían dispuesto que sus declaraciones testimoniales se hagan por medio del sistemas de videoconferencias.

En ese caso la intención fue que los damnificados no tuvieran que enfrentarse cara a cara con los victimarios, sobre todo porque tres de los acusados llegaban al estrado en libertad. Esas 11 víctimas declararon como testigos desde una oficina del Consejo de la Magistratura y, a 27 cuadras de allí, en una sala de audiencias de los tribunales de Comodoro Py fueron escuchados por el presidente del TOF N° 3, Andrés Basso; los otros dos jueces del tribunal, Javier Ríos y Nicolás Toselli; el fiscal Juan García Elorrio, los seis acusados y sus defensores.

"Se pensó en la declaración de las víctimas por videoconferencia para evitar una revictimización. Algunas de las personas afectadas habían admitido que tenían miedo de enfrentarse cara a cara con los imputados", sostuvo a LA NACION una fuente judicial.

Los jueces del TOF N° 3, además, convocaron a representantes de la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (Dovic) del Ministerio Público Fiscal.

La ley de protección a las víctimas de delitos fue aprobada por el Congreso de la Nación en junio pasado y fue promulgada por el Gobierno en julio último. El juicio a cargo del TOF N° 3 fue el primer debate sobre secuestros extorsivos con la nueva norma. Ya hubo, según pudo saber LA NACION, participación de víctimas en audiencias de juicios abreviados y en los juzgados de ejecución penal, donde antes eran ignoradas.

Después de cinco meses de debate, la semana pasada el TOF N° 3 condenó a tres de los acusados. Los restantes fueron absueltos. Sergio Sofía, de 38 años; Shiva Narada Benítez Díaz, de 39, y Fabián Ledesma, de 26, recibieron penas de entre 17 y 11 años de cárcel.

Pero como Benítez Díaz tenía una condena anterior recibió una pena única de 35 años de prisión.

Otra novedad del debate a cargo del TOF N° 3, además de la implementación de la nueva ley de protección de víctimas de delitos, fue que el día del veredicto se ordenó la prisión preventiva de Sofía. No se esperó a que la condena estuviese firme, como sucede en otros juicios.

Sofía, Benítez Díaz y Ledesma ya habían estado en el banquillo de los acusados, pero el TOF N° 1 los había absueltos después de decretar una nulidad en parte de la instrucción. Sin embargo, la Cámara de Casación Penal revocó el fallo y ordenó un nuevo juicio con otro tribunal.

A Sofía lo encontraron culpable de cuatro hechos de secuestros extorsivos, todos ocurridos en la ciudad de Buenos Aires.

Uno de los hechos más graves por los que fue condenado Sofía ocurrió el 9 de octubre de 2009 a las 22.30 en la avenida Córdoba y 9 de Julio, en Retiro. La víctima, identificada sólo por sus iniciales L.J.C., fue interceptado por la banda de secuestradores cuando circulaba en un Mini Cooper.

Una banda violenta

Según el requerimiento de elevación a juicio firmado por el fiscal federal Guillermo Marijuan, que estuvo a cargo de la investigación, los dos delincuentes que ingresaron por la fuerza en el auto de L.J.C. estaban armados con pistolas 9 milímetros.

A la víctima, después de golpearla y amenazarla durante un trasladado de entre 15 y 20 minutos, la llevaron a una casa donde lo tuvieron cautivo hasta el pago del rescate. Fue recostada en una cama de madera, con las manos atadas en la espalda. Le sacaron una cadena y dos aros de oro, una campera Armani, zapatillas marca Dolce & Gabbana y $ 600.

"A las 2 comenzaron a golpearlo pidiéndole el número de teléfono de algún familiar. Revisaron la agenda de su móvil y lo amenazaron con cortarles los dedos con un cuchillo", afirmó Marijuan.

Según el dictamen del representante del Ministerio Público, los secuestradores le apoyaron a la víctima el cuchillo en el dedo meñique de su mano derecha y le produjeron un pequeño corte. "Durante el tiempo que estuvo cautivo le pasaron la llama de un encendedor por las plantas de los pies y por las palmas de las manos", agregó el funcionario judicial. Pero hubo más: los delincuentes simularon una ejecución y golpearon a L.J.C. con la culata de un arma en la cabeza.

"Tenemos a tu hermano, queremos 200.000 pesos, juntá la plata y hace lo que te digo", ordenó uno de los secuestradores en la primera llamada extorsiva a la familia de L.J.C.

Las intervenciones de las líneas telefónicas, ordenadas por Marijuan (en caso de secuestros extorsivos, los fiscales puede tomar esa decisión), fueron clave para dar con Sofía, alias "Pelado" y sus cómplices. Ocho años después y tras dos juicios, los acusados fueron condenados con nuevas condiciones judiciales en favor de las víctimas.

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