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Inédito: hoy se estrena una obra para niños en lenguaje de señas

Es una iniciativa de la actriz Sandra Martínez para integrar a personas hipoacúsicas

Domingo 26 de noviembre de 2017
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PARA LA NACION
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No suele haber muchos emprendimientos inclusivos en el teatro. Sobre todo en lo referente a la escena infantil. Hace poco la productora Stage Entertainment instaló las funciones distendidas de su musical Shrek. Hoy, a las 16, ocurrirá algo inédito con el estreno de Filomena Clementina, viajera del aire, una obra teatral interpretada de principio a fin en lengua de señas. "El proyecto surgió internamente hace varios años como una inquietud personal frente a la necesidad de producir un espectáculo realizado íntegramente en lengua de señas con la posibilidad de incluir a la comunidad oyente -sostuvo Martínez y continuó-. La idea es que tanto la persona sorda como la que escucha pueda disfrutar de la misma función".

Sandra obtuvo su inspiración para crear a Filomena Clementina de los cuentos de Gianni Rodari, un escritor y pedagogo italiano, que en su libro Cuentos para jugar propone historias descabelladas y con condimentos extraños en un universito literario que ha sido poco explorado. Su personaje es quien llevará a los espectadores a un mundo donde todo puede suceder. La obra de Sandra Martínez narra cuatro cuentos de Rodari representados en lengua de señas y, a su vez, contados por un audio en simultáneo grabado por Magalí Fugini, Gaia Giaco, Cali Mallo, Gisela Corsello y Pilar Martínez. Es un espectáculo innovador, adaptado, pero pensado para sordos y oyentes sin distinción de capacidades o edades.

"Se puede ver, escuchar y sentir. En una sociedad con mayoría de integrantes oyentes, la persona sorda es un extranjero en nuestra cultura. Nuestra idea es no segregar al otro por ser diferente sino incluirlo y, desde la inclusión, el planteo es ese: qué necesita el otro, no qué necesito yo", afirmó Martínez. La actriz llegó a la lengua de señas por curiosidad, fascinación por la comunicación y sugerencia de su mamá. En su época de magisterio era fiel seguidora de la telenovela Nano, tira por la cual Araceli González obtuvo el premio Martín Fierro por su interpretación de Camila, una mujer sordomuda. Al finalizar la novela su madre la anotó en un curso y ella empezó su camino como docente e interprete.

En 2006 comenzó su trabajo interno para lograr nuclear el teatro con la lengua de señas y unir a la totalidad de la comunidad en el arte. Ese proceso decantó en un proyecto concreto: una versión de El Principito, estrenada en 2013. "Me dedico a esto hace más de dos décadas, y puedo conjugar dos pasiones. En lo personal me resulta una lengua maravillosa con posibilidades estéticas, creativas y comunicativas. Como actriz me resulta un idioma para explotar en su máxima expresión. La lengua de señas es mágica, tiende puentes y los cuerpos se expresan y comunican", agregó.

Hoy, a las 16, marcará una cruz en el mapa de su carrera profesional con el estreno de Filomena Clementina, viajera del aire en Ciudad Cultural Konex. En principio está programado que sea una única función, pero el equipo entero que impulsa el proyecto independiente a pulmón confía en que sea un punto de partida para cumplir el sueño de llevarlo a cada rincón del país. Trabajar para las minorías a veces no conlleva el reconocimiento público, y es buen indicio que el Fondo Nacional de las Artes le haya otorgado a la producción una Beca Bicentenario a la Creación destinada a proyectos de arte y transformación social.

"Fueron muchos años de trabajo en el anonimato donde uno pone todo... horas de vida, inversión económica y pasión. Que nos hayan reconocido esa labor nos pareció algo merecido y, a su vez, nos plantea una responsabilidad con la comunidad -sostuvo Martínez-. Soy docente en una escuela y sería útil aprender el idioma desde temprana edad en pos de la inclusión del prójimo al igual que aprendemos inglés, francés, chino o portugués por otras cuestiones. He dado talleres y a los chicos les encanta, les resulta una actividad lúdica de rápido aprendizaje y puesta en práctica automática. Trasladar eso a cada ámbito del Estado, a hospitales y el resto de los edificios públicos haría la diferencia en la sociedad".

Por ejemplo, en Finlandia, Noruega y Suecia la lengua de señas es parte de la currícula oficial de las escuelas. En la Argentina, actualmente se están implementando algunos proyectos en distintas provincias para dar talleres escolares, enmarcados como parte de un cambio de paradigma en torno a las personas con discapacidad y su rol como participantes activos de la sociedad. "Mientras vivan dos personas sordas la lengua de señas va a existir. Nació como respuesta a la necesidad de comunicarse, así como el arte nació para dar un mensaje que rompa barreras. Por ahora estos proyectos fueron pensados interpretados con audio en simultáneo, la idea es llevar el teatro al punto equilibrado de poder realizarlo en vivo sin que una lengua predomine sobre la otra", finalizó Sandra Martínez antes de cerrar los ojos para imaginarse una vez más en la piel de Filomena Clementina, para viajar al escenario del Konex y materializarse en el estreno de su nueva obra.

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