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Un nuevo desafío para Guillermo y sus hombres: ganarle a un equipo que en el último tiempo ha sido un escollo

El partido de este domingo no tiene el tinte especial de los anteriores, pero el Mellizo quiere ganarle por primera vez como técnico de Boca a Rosario Central, el rival que más dolores de cabeza le generó, con el objetivo de mantenerse de pie en el liderazgo.

Domingo 26 de noviembre de 2017 • 10:10
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Foto: DyN

A lo largo de su estadía en Boca como entrenador, Guillermo Barros Schelotto consiguió grandes triunfos junto a su equipo. Entre otras cosas, el título de hace unos meses, grandes números en los clásicos y hasta la superación de algunos récords. Sin embargo, puede que mañana tenga un nuevo desafío por delante cuando visite el Gigante de Arroyito con la intención de recuperarse rápido del primer golpe en la Superliga: sacarle los tres puntos a un Rosario Central que hasta aquí no pudo vencer y que le sacó canas verdes en momentos delicados.

Lejos está de tener esas características el enfrentamiento de este domingo. Porque Boca continúa como líder pese a ya no tener puntaje perfecto, aunque quedó a la vista en la derrota del último fin de semana ante Racing (2-1), en la Bombonera, que el campeonato no será tan accesible como se pensaba. "Es un campeonato abierto, muy parejo. Sacamos diferencia, pero es una locura pensar que está definido", expresó el técnico, que aunque sostenga que "viene bien un cachetazo ahora" seguramente se lamentará no sólo porque la racha de ocho victorias se cortó, sino también porque el Canalla ganó por primera vez en la Superliga una fecha antes de cruzarse con el xeneize (1-0 a Talleres).

"Es una locura pensar que el campeonato ya está definido a favor nuestro"
Guillermo Barros Schelotto

Lo cierto es que además de haberse convertido en un partido súper caliente desde aquella final que el conjunto azul y oro le arrebató con una infracción fuera del área que el árbitro Diego Ceballos transformó en penal (con Rodolfo Arruabarrena en el banco), el equipo rosarino ha sido su gran verdugo desde que está en la institución de la Ribera como entrenador. Apareció en su camino en los momentos justos y le trajo grandes dolores de cabeza. ¿Por qué? Lo eliminó dos veces de la Copa Argentina en un duelo que hoy en día está catalogado como el clásico del torneo más federal del país.

La derrota más rimbombante fue el pasado año, cuando Boca estaba obligado a ganar el certamen para disputar la Copa Libertadores que está a punto de definirse y que, lógicamente, no lo tuvo presente: fue 2-1 a favor de los de Eduardo Coudet, en lo que fue el último empujón a Carlos Tevez para que decida irse al fútbol chino.

La última eliminación fue hace algunas semanas, en Mendoza. Incluso muy golpeado, lleno de derrotas dolorosas y con un Paolo Montero en la cuerda floja, Central logró dejar a los hombres de los Barros Schelotto sin el principal objetivo que se habían puesto para transitar los últimos meses del 2017 con un 1-0 que los revivió un tiempo más. El Mellizo sabe que no merecieron perder aquel partido y parece tener la fórmula para ganarle por primera vez desde que se puso el traje de técnico de la entidad de la Ribera: "No debemos fallar ocasiones como pasó ese día. En los dos tiempos tuvimos oportunidades claras y no las convertimos".

No obstante, también lo enfrentó por el campeonato local en el medio de esos dos compromisos. No perdió, pero tampoco pudo ganarle: fue 1-1 en la Bombonera en un partido que igualó Teófilo Gutiérrez, provocó a muchos con un festejo bien riverplatense y se fue expulsado junto a Ricardo Centurión, por lo que el partido se "planchó" hasta el final. Justo antes de darle inicio a una seguidilla inolvidable en la que el elenco de Guillermo y Gustavo se convirtió casi en invencible al ganarle a San Lorenzo, Racing, River y Colón. Porque si hay algo que se destacó en esos tres cruces es que Central supo siempre jugarle y ganarle tácticamente.

El Canalla tiene otra chance de complicarle las cosas e impedirle que vuelva a la victoria para que la diferencia de tres puntos con Unión de Santa Fe y San Lorenzo no se estire otra vez. Además, será el primer partido sin Darío Benedetto, que se rompió el ligamento cruzado anterior de la pierna derecha y, muchas veces, solucionaba todo con sus goles. Se verá qué puede hacer Boca ante eso, pero los Mellizos también juegan su partido y quieren ponerle fin a una racha adversa: que Rosario Central deje de ser un escollo en sus tranquilas vidas boquenses.

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