Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Pese a que fue votado hace doce días, el presupuesto bonaerense aún es secreto

Cambiemos no dio a conocer su contenido porque todavía estudia dónde recortar gastos para no perder aliados

Domingo 26 de noviembre de 2017
SEGUIR
LA NACION
0
Pese a que fue votado hace doce días, el presupuesto bonaerense aún es secreto
Pese a que fue votado hace doce días, el presupuesto bonaerense aún es secreto. Foto: DyN

El martes de la semana pasada, los diputados y senadores bonaerenses sancionaron el presupuesto de la Legislatura provincial para 2018, a través de dos normas que congelaron los fondos parlamentarios y que habrían significado un recorte del gasto "político" de 2700 millones de pesos. El uso del condicional no es accidental: doce días después, el texto de la ley de presupuesto parlamentario sigue siendo un secreto. Incluso para algunos legisladores.

Desde el martes pasado, LA NACION solicitó repetidas veces el presupuesto al Senado y a Diputados. "Se va a conocer cuando se publique en el Boletín Oficial", señalaron cerca del vicegobernador, Daniel Salvador. Algo que suele ocurrir en enero o febrero. "Se va a publicar cuando lo decidan los 92 diputados", explicaron en la Cámara baja, que comanda Manuel Mosca. Hasta que suceda una cosa o la otra, la ley será, de facto, secreta. Total normalidad.

Las páginas web de Diputados y del Senado tienen buscadores donde se puede conocer el texto de los proyectos de ley, las comisiones que atraviesan y, claro está, las leyes aprobadas. Los expedientes del presupuesto de Diputados (D-4407/17-18) y del Senado (F-906/17-18) para 2018 aparecen en el sistema. Pero alguien "olvidó" agregar el texto y las planillas anexas.

Algunos legisladores, como el presidente del bloque de diputados del FPV-PJ, Walter Abarca, advirtieron esta situación y pidieron por escrito conocer el presupuesto antes de votarlo. Abarca no obtuvo respuesta. Según supo LA NACION tras consultar a legisladores oficialistas y opositores, muy pocos accedieron aún a la letra de la ley. Pero la mayoría la votó.

Esconder el presupuesto legislativo es una práctica usual en la provincia. Asociada, por lo general, a un intento por maquillar que el gasto parlamentario crece de manera incesante año tras año, muchas veces por encima de partidas sensibles, como educación, salud o seguridad.

La Legislatura bonaerense, el día que votaron el presupuesto
La Legislatura bonaerense, el día que votaron el presupuesto. Foto: Archivo

Lo curioso es que la situación es distinta este año: hace diez días, la Legislatura sancionó una ley propuesta por Salvador y Mosca que reduce los gastos parlamentarios con respecto al presupuesto total de la provincia del 1,6% al 1,2%. Y, en paralelo, aprobaron el presupuesto legislativo en sí mismo, que supuestamente habría "congelado" los gastos a niveles de 2017: $ 3686 millones para Diputados y $ 2778 millones para el Senado.

¿Por qué, entonces, se volvió a esconder la letra chica de la ley? Porque el nuevo presupuesto debería plasmar un fuerte recorte sobre los contratos políticos de asesores y los fondos para becas y subsidios que maneja cada legislador, a la vez que dejar una puerta abierta para reducir la planta de personal parlamentario. Eso, pese a que Cambiemos acordó con los gremios legislativos que contratados de larga data pasarán a planta permanente.

Allí surge el problema: los números no cierran con todos contentos. El oficialismo todavía busca la fórmula para no destratar a legisladores (de la oposición, pero también de Cambiemos) que son clave para que funcione la Legislatura. En la oposición creen que Mosca y Salvador prometieron más de lo que pueden cumplir cuando buscaron aliados para aprobar el endeudamiento pedido por la gobernadora.

Además, Cambiemos se propone avanzar con iniciativas que sumarán nuevos recortes y controles al gasto político. Algunas de fondo, como restringir las jubilaciones de privilegio que hoy cobran los legisladores provinciales y obligarlos, a su vez, a publicar sus declaraciones juradas. Otros cambios son formales, pero igualmente irritantes para el status quo: Mosca quiere que se publiquen los nombres de los beneficiarios de becas y subsidios que manejan los legisladores.

Más allá de las tensiones, parece haber margen para recortar. Sobre todo si se piensa que, desde 2015, el presupuesto legislativo creció 116%. O si se tiene en cuenta que cada senador bonaerense maneja, en promedio, 24 contratos de asesores políticos. Y los diputados, 14. Además de casi un millón de pesos por año para becas y subsidios.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas