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Un nuevo regreso de Tiger que no es garantía de continuidad

El ex Nº 1 volverá este jueves al golf tras 10 meses, en Bahamas; "Ahora amo la vida", dijo

Miércoles 29 de noviembre de 2017
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LA NACION
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Tiger Woods intenta volver nuevamente
Tiger Woods intenta volver nuevamente. Foto: AP

Su hermetismo y ese mirarse hacia adentro quedaban disimulados por sus resonantes triunfos. Más allá de su condición de ídolo, de Tiger Woods siempre se dijo que era un golfista antipático y que mostraba cierto egoísmo hacia el público. Estaba tan enfocado en batir todas las marcas que hasta retaceaba esa empatía que toda figura debe tener con quienes lo aclaman.

Todo cambió a sus 41 años: Tiger necesita de sus fans para tomar impulso. Y en su enésimo regreso al golf, se muestra más humano que nunca, como jamás se había dejado ver. "Ahora amo la vida", dijo ayer, antes de debutar mañana en el Hero World Challenge, en Albany, Bahamas. Una frase rara en él, demasiado sentimental para un deportista que desde muy pequeño estuvo programado para ganar.

La pregunta es si por fin será capaz de adquirir un ritmo normal de competencia en el PGA Tour, teniendo en cuenta que jugó apenas 19 torneos desde 2014 hasta hoy. ¿Esta vez sí? Vaya si la pasó mal: acumula diez meses sin competir oficialmente como consecuencia de una lesión en la espalda que le demandó cuatro operaciones. A esas repetidas visitas al quirófano le siguió un arresto, el 29 de mayo; la policía lo encontró semidormido al volante de su automóvil y las pruebas de toxicología revelaron dos narcóticos y una droga para la ansiedad recetados.

"Buscaba alejarme del dolor e intentaba dormir, algo que no había hecho en mucho tiempo debido a las cosas con las que estuve lidiando", apuntó el ex Nº 1 sobre los episodios que lo llevaron a ese incidente en la ruta, y en el que su imagen pública volvió a verse muy afectada, casi tanto como cuando se destaparon sus affaires sexuales en 2009 y provocaron su ruptura matrimonial.

Desde mañana tendrá un exigencia moderada: en el torneo que hace de anfitrión participarán 18 jugadores y no habrá corte clasificatorio para el fin de semana. Viene de una "degradación lenta" de su físico, tal como él describió, y no sabe cómo puede rendir en campo: "No sé cuán duro puedo pegar, qué tiros puedo hacer; desconozco mi futuro porque estoy aprendiendo de mi nuevo cuerpo", reconoció.

Por lo pronto, esta participación es un salto gigante, si se considera que pasó los dos últimos años yendo de la cama al living, incapacitado incluso hasta para jugar en su casa con sus hijos, tal como contó alguna vez. Ya será un gran avance que se mantenga en competencia durante los meses. Después, se verá si en 2018 tendrá el pulso para lograr su título 80º en el PGA Tour, una sensación de triunfo que no vive desde 2013.

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