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Presupuestos "dibujados": un deporte extendido entre los intendentes bonaerenses

Se registraron diferencias de hasta un 400% entre la previsión de gastos que aprueban los concejales y el presupuesto vigente al final de cada año, según el Tribunal de Cuentas provincial

Viernes 01 de diciembre de 2017 • 10:07
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LA NACION
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Para el año 2016, el municipio de Florencio Varela elaboró y aprobó en su Concejo Deliberante un presupuesto de $ 776,9 millones. Pero, al final de ese año, el presupuesto vigente alcanzó los $ 2716 millones. Una diferencia del 349% con respecto al original. Para 2015, el intendente Julio Pereyra hizo aprobar un presupuesto de $ 615 millones, pero a lo largo del año lo terminó readecuando hasta alcanzar los $ 2437 millones. Una desviación del 396%. La misma anomalía se observó en 2014 (268%), 2013 (334%), 2012 (240%), 2011 (344%) y 2010 (376%).

El desfase entre lo que los intendentes prometen recaudar y gastar en el presupuesto que votan sus concejos deliberantes y los recursos que terminan comprometiendo a lo largo del año es uno de los datos que surgen en www.buenosairesabierta.org, el portal de datos abiertos inaugurado por el Tribunal de Cuentas de la provincia de Buenos Aires, que da cuenta de los ejercicios contables municipales desde 2010 a 2016.

"Publicar los datos y abrir la información responde a la ley de gravedad de los tiempos actuales. No hacerlo así es una idea perimida, y tarde o temprano esta información debía ser publicada con claridad para todos", señala el presidente del Tribunal, Eduardo Grinberg.

De esos registros surge que Florencio Varela está lejos de ser el único caso de "insolvencia presupuestaria", como lo define el Tribunal de Cuentas. La práctica de dibujar presupuestos mucho menores a los que finalmente se terminarán comprometiendo es compartida por la mayoría de los intendentes bonaerenses: hacerlo les permite manejar con mayor discrecionalidad cada peso extra que se recauda por fuera del presupuesto original, ya que las readecuaciones presupuestarias pasan por los concejos deliberantes sin mayor debate. Muchas veces, entre gallos y medianoche.

Subestimar recursos en los presupuestos también da pie para otras "picardías" contables de los intendentes. Por ejemplo, pisar los fondos de las instituciones municipales que están atados a porcentajes de los gastos y recursos. Eso incluye a los propios concejos deliberantes que, debilitados en fondos, se vuelven más dóciles.

"Nos manejamos dentro del marco jurídico y nos regimos por el principio de prudencia. No podemos incluir en el presupuesto recursos que no sabemos si tendremos y que, muchas veces teniendo convenios firmados con provincia o Nación, tampoco ingresan", señaló el secreto general de Administración de Florencio Varela, Daniel González.

"Son cuestiones de criterio", agregó, al ser consultado por otros municipios que sí prevén esos ingresos nacionales o provinciales y muestran mayor solvencia presupuestaria. "Algunos municipios presupuestan todo y corren el riesgo de incurrir en faltas. Por lo general, son los más ricos. Nosotros somos un municipio que administra pobreza, no riqueza", completó.

El distrito de Presidente Perón compite codo a codo con Florencio Varela por el título de la mayor "insolvencia presupuestaria" de la provincia, según los datos que publicó el Tribunal de Cuentas. En 2016, el presupuesto vigente terminó siendo un 196% mayor al inicial: sumó $ 442 millones a los $ 225 millones proyectados, según los datos del Tribunal. En 2015, la diferencia fue de 353%. En 2013, de 404%. En 2010, del 402%.

"A diferencia de los grandes distritos, nuestro presupuesto es chico. Si a mitad de año el gobierno nacional nos ofrece una obra cloacas por $ 80 millones o un paso a nivel por $ 100 millones, las cifras se van a las nubes", le dijo a LA NACION el secretario de Hacienda de Presidente Perón, Fernando Ortega.

"Además, estamos obligados por ley a presentar el presupuesto antes del 30 de octubre y para entonces todavía no está aprobado ni el presupuesto nacional ni el provincial ni la coparticipación que vamos a recibir. Entonces, nos basamos en los números del año anterior", completó. Igual explicación ofreció González, de Florencio Varela.

Los municipios con presupuestos más insolventes

Si se toma sólo 2016, los diez municipios con presupuestos más "insolventes" fueron Florencio Varela, Presidente Perón, San Vicente, Pehuajó, Berazategui, La Matanza, Lanús, Esteban Echeverría, Tordillo y José C. Paz. En el extremo opuesto, según el Tribunal de Cuentas, los municipios más solventes, con presupuestos iniciales y finales más parecidos en sus cifras fueron General Pueyrredón (0%), Pellegrini (1,66%) y San Isidro (5,58%).

Si la solvencia presupuestaria se mide no en porcentajes, sino en pesos, en 2016 el municipio que más recursos adicionales sumó a su presupuesto fue La Matanza. Según los registros del Tribunal de Cuentas, su presupuesto inicial fue de $ 4219 millones de pesos y, cuando terminó el año, el presupuesto vigente había añadido otros $ 4710 millones. Una diferencia del 111%.

"Es falso: el presupuesto finalmente ejecutado fue de $ 5751,5 millones, unos $ 1500 millones más que el original", sostuvo Roberto Feletti, secretario de Hacienda de La Matanza. "Para llegar a esos $ 4710 millones el Tribunal debe estar tomando el gasto comprometido, por ejemplo, cuando se abre una licitación. Pero eso no implica un gasto ejecutado. Aparte, no tenemos esos recursos que nos adjudican", completó.

Cerca de la intendenta Verónica Magario agregaron que cada año, cuando se diseña el presupuesto, no se contemplan las promesas de fondos de provincia o Nación, sino que sólo las incorporan al presupuesto cuando efectivamente ingresan al Municipio. "Se convoca a sesión y la adecuación es votada por el Concejo", aseveraron.

Desde el Tribunal de Cuentas ratificaron sus números e indicaron que, más allá de lo que se haya ejecutado finalmente, el presupuesto vigente de La Matanza en 2016 alcanzó los $ 8930 millones. Es lo que denuncia cada año el concejal Fernando Asencio (Frente Renovador): "Subestiman recursos para después tener libre disponibilidad sobre los recursos extra. Los parches al presupuesto ni se debaten, salen [como] por decreto", señaló.

Luego de La Matanza, el municipio con una mayor "insolvencia presupuestaria" en términos nominales es Florencio Varela, con los $ 2716 millones que surgieron por encima del presupuesto original de $ 776 millones (350%). El tercero de la lista es Lanús, con un presupuesto inicial de $ 2072 millones y recursos extras por $ 2292 millones (un 110% más). Lo siguieron José C. Paz ($ 1178 millones más), Tres de Febrero ($ 1374 millones), Esteban Echeverría ($ 1125 millones) y Pilar ($ 1034 millones).

En general, la política relativiza la gravedad de subestimar, dibujar o, directamente, manipular la "ley de leyes", como se define usualmente al presupuesto. La expresión no es una exageración: se trata de una de las pocas instituciones que le permiten al ciudadano conocer lo que el gobierno planea hacer con los recursos que le detrae.

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