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Santiago Bilinkis, el techie

Con una agenda tan variada como apretada, el emprendedor cuenta sobre su -no tan definido- ocio: apasionado del fútbol americano y la tecnología en todas sus formas, ávido lector y estudiante aplicado, familiero y papá full time

Miércoles 29 de noviembre de 2017 • 19:59
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Santiago Bilinkis, el ociólogo experto de la semana
Santiago Bilinkis, el ociólogo experto de la semana.

"Desde que dejé de vivir una vida de oficina normal, la frontera entre el ocio y el trabajo está muy difusa. Un poco porque no tengo horarios y otro poco porque, como me gusta lo que hago, hay muchos momentos en que trabajar no es algo que me molesta", reflexiona Santiago Bilinkis. "Hay muy pocas cosas que tienen horarios regulares fijos en mi semana, y en general tienen que ver más con actividad física que con trabajo", aunque admite que hacer ejercicio tampoco es 100% placer. Lo que sí está muy presente en sus ratos de ocio es el fútbol americano. Hincha fanático de los Green Bay Packers, no se pierde ni un partido de la temporada. Es uno de los pioneros de dicho deporte en nuestro país y, además de compartir esta pasión con sus hijos, creó un grupo en Facebook que ya reúne a casi 500 "Packers Argentinos". También es hincha de Boca y aprovecha los fines de semana para jugar al tenis con sus hijos y ver fútbol. "Soy un pésimo deportista", dice modestamente, "pero como espectador y como mal jugador, el deporte está muy presente". Tiene una curiosa regla autoimpuesta: solo puede ver series mientras corre en la cinta.

La lectura ocupa otra gran parte de su tiempo libre. "Pero leo pocos libros. Leo muchos artículos y notas relacionadas con los temas de tecnología que me interesan", cuenta. "Todo lo que escribo implica bastante lectura antes. Entonces mi laburo es más ocio que trabajo, porque estoy leyendo cosas que me interesan". Dentro de su "no rutina", los viernes a la mañana están dedicados al estudio. "Trato de mantener rigurosamente ese rato de la semana sin agendarme cosas para tener un tiempo tranquilo". El uso de este tiempo preciado va variando. "Buena parte de este año estuve haciendo un curso de computación en Harvard online, en otros momentos leo", cuenta.

A la hora de compartir tiempo con sus tres hijos, tiene fijado un almuerzo semanal con cada uno de ellos. "Es un espacio para que ellos corten el día, los busco por el colegio, vamos a comer a algún lado y los vuelvo a dejar", comenta. También aprovecha los fines de semana para ir con su familia a la casa que tienen en Zona Norte, donde disfrutan del verde, juegan al ping pong y comparten asados. Con su esposa, Santiago comparte caminatas por el Rosedal e idas al cine. "Al revés de lo que uno cree, cuando teníamos hijos chiquitos era más fácil dejarlos. Ahora, a la mayoría de los planes, ellos pueden y quieren venir. Hay montones de paseos que antes hacíamos en pareja y en los que ahora incluimos a los chicos, como recitales". El clan Bilinkis fue recientemente a disfrutar de Coldplay en familia, por ejemplo. Son un grupo viajero y, con chicos de 18, 14 y 11 años, las vacaciones ya no se limitan a veranear en la costa. "Ahora aprovechamos que los chicos pueden disfrutar más. Nos gustan los destinos que combinan playa, naturaleza y cultura". Han viajado todos juntos a Sudáfrica, Costa Rica, Cuba, México y la costa oeste de Estados Unidos, y tienen muchas aventuras más para hacer juntos en carpeta.

Ping Pong

¿Tu posesión más preciada? La compu, porque tiene una característica muy particular: la firma de Wosniak. Va conmigo a todos lados porque adentro tengo mi ocio, mi trabajo, mi vida, ¡todo!

¿El trámite que más odiás hacer? No hago muchos trámites, es todo a través de la compu. Cada mes le dedico varias horas, pero nada que viva con demasiado sufrimiento.

¿Un TOC? Con el tiempo me fui poniendo más hincha para acostarme temprano (algo por lo que mi esposa protesta mucho). Me cuesta dormir más allá de las 8; entonces, si no me acuesto antes de las 12, no descanso lo suficiente. Mi TOC sería que mido mucho todo. Uso relojes que miden la actividad física, el descanso, los latidos, tengo mi balanza con wifi que me controla el peso y mi tablerito de control de las cosas de la salud, una de ellas es el descanso.

¿Algo que nunca falta en tu valija? Además de la compu, el antifaz para dormir. Me cuesta mucho dormir en los aviones, siempre tengo uno encima. En general, viajo súper light, llevo muy poquita cosa.

¿El juego preferido de tu infancia? Mi primera compu fue una Texas y me encantaba programar.

¿Algo que coleccionás? Monedas y billetes, empecé desde chiquito. También soy muy sentimentalón con recuerdos de lugares donde estuve. Por ejemplo, guardo entradas del Superbowl y del Mundial y souvenirs de todas las veces que fui a Green Bay a ver a los Packers.

¿Un don inútil? Tengo una memoria prodigiosa para lo que no sirve para absolutamente nada. Me acuerdo de todos los teléfonos de mi niñez y, a la vez, tengo pésima memoria para lo importante.

¿Una persona para sentarte a tomar un café? En este momento, Elon Musk.

¿Algo que cambiarías de tu vida? La respuesta fácil es que me gustaría vivir más tranquilo, pero la verdad es que nadie me obliga a hacer absolutamente nada de lo que hago. Entonces es un anhelo medio ficticio, más una ilusión que otra cosa, porque, en el fondo, me gusta mucho todo lo que hago y no quiero dejar nada. Muchas veces termino súper cansado y digo: "¿por qué me sobrecargo tanto?", pero, a la vez, miro mi agenda y no dejaría ninguna de las cosas que estoy haciendo.

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