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Mundial Rusia 2018. Una visita a Bronnitsy, el búnker de la selección: un pueblo que ofrece el aislamiento como garantía

El plantel de Sampaoli se alojará en un pueblo ubicado a 50 kilómetros de la capital de Rusia; un paraje que parece detenido en el tiempo

Domingo 03 de diciembre de 2017
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LA NACION
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la concentración de Bronnitsy
la concentración de Bronnitsy.

BRONNITSY, Rusia.- No hay fútbol, ni canoaje, ni pesca deportiva. La nieve cubre el césped de todas las canchas, los espejos de agua están congelados y estar parado en la orilla del río Moscú en los primeros días de diciembre resulta toda una odisea. El contexto parece desolador, pero prometen que todo cambiará cuando llegue el verano. Este otoño/invierno en Bronnitsy es el último antes de recibir la visita de Lionel Messi. Desde junio del próximo año ya nada será igual para este pueblo ubicado a 50 kilómetros de la capital de Rusia que parece estar cerca en cuanto distancia, pero alejado desde sus construcciones, sus calles y sus rutinas. Es un paraje detenido en el tiempo. Tres monumentos a vehículos militares soviéticos en un costado de la avenida principal dan fe de ello.

Si Trigoria, L'Etrat, Herzogenaurach, Pretoria o la última estadía en Belo Horizonte quedaron en el recuerdo por ser la casa de la selección durante el Mundial, esta vez será el turno del Centro de Entrenamiento de Bronnitsy. Un complejo que cuenta con 12 canchas de fútbol -el trabajo sobre el césped empezará en abril o mayo, cuando deje de nevar-, restaurant, centro de salud, sala de conferencias, tres gimnasios y un edificio vidriado que se asemeja al que hay en el predio de Ezeiza. Los obreros trabajan a toda hora para un reacondicionamiento necesario que respetará todas las exigencias de la AFA. Aunque el mayor atractivo para la delegación argentina pasará por otro lado: ofrece un aislamiento pocas veces visto. No sólo está rodeado por agua -se encuentra entre un pequeño lago y el río Moscú-, sino que tiene un solo acceso por tierra con un control de seguridad a 400 metros del lugar. En la visita que la nación realizó ayer se logró llegar al Centro de Entrenamiento a pie, pero en siete meses el paso será restringido. Si la Argentina buscaba intimidad, el lugar resulta hecho a medida.

Casas bajas, edificios de no más de cinco pisos que datan de entre cuatro y cinco décadas, un campo militar, plazas, bancos, cafés y un pequeño centro comercial y administrativo. Sin atractivo turístico, ni capacidad hotelera, Bronnitsy vivirá una revolución en junio de 2018. A 35 minutos en auto del aeropuerto Internacional Domodédovo, a la selección le servirá como base para tener una vía de escape rápida para viajar a otras sedes, como Nizhni Nóvgorod (enfrenta a Croacia, el 21 de junio) o San Petersburgo (juega ante Nigeria, el 26). El recorrido por ruta a Moscú sólo puede ser veloz si uno va escoltado, como le sucederá al equipo nacional: los 50 kilómetros pueden significar un viaje de tres horas para cualquier mortal, producto del intenso tráfico moscovita de lunes a sábado. Otro de los puntos a favor: Sampaoli y compañía podrían evitar así cualquier visita indeseada.

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