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Piden más de 13 años de prisión para un ingeniero que, borracho, chocó y mató

Antes del hecho, recorrió dos kilómetros a contramano por la Panamericana

Domingo 03 de diciembre de 2017
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LA NACION

Hasta el 17 de enero de 2016, Victoria Condolucci, de 29 años, trabajaba como profesora de danzas y planeaba casarse con su novio, Nicolás Zárate, de 21. Pero ese día, sus sueños se terminaron. En un año y medio tuvo que someterse a siete intervenciones quirúrgicas. No pudo volver a practicar una sus pasiones. Su otro amor, Nicolás, falleció en el mismo accidente que la dejó a ella con múltiples heridas.

Victoria viajaba en una camioneta junto con su novio y un amigo de ambos, Nicolás Amadini, de 23 años, cuando el vehículo chocó de frente contra un Ford Fiesta cuyo conductor manejaba a contramano por la Panamericana, borracho, a más de 100 kilómetros por hora. Zárate y Amadini murieron por esa colisión. Antes de provocar la tragedia, el conductor del Ford Fiesta recorrió más de dos kilómetros a contramano por la Panamericana en dirección a la General Paz.

En el juicio oral que se desarrolla en los tribunales de San Isidro, el fiscal Federico González pidió que el conductor del Ford Fiesta, identificado como Gustavo Cusato, de 33 años y de profesión ingeniero, sea condenado a 13 años y medio de prisión por los homicidios dolosos de Zárate y Amadini y por el intento de homicidio de Condolucci.

Al fundar su alegato, el representante del Ministerio Público consideró que Cusato comprendía la criminalidad de sus actos a pesar de que tenía 1,32 gramos de alcohol en sangre. Esta presunción se fundó en una serie de elementos que surgieron a partir de la reconstrucción de la tragedia. La defensa de Cusato sostuvo que el sufrió amnesia temporal, una alteración neurológica que, si bien no le afectó en forma total sus acciones, habría disminuido su sentido de la culpabilidad.

"Con este argumento, la defensa del conductor plantó la posibilidad de que Cusato «haya quedado en automático, casi sin reacción», para justificar el hecho de haber circulado a contramano por la Panamericana", expresó uno de los funcionarios que participó en la investigación.

Grabado por las cámaras

A partir de la reconstrucción del trágico episodio, los elementos encontrados por los investigadores no avalarían el argumento de la defensa.

Por ejemplo, la cámara de seguridad del peaje del kilómetro 42 de la Panamericana registró el momento en que el acusado llegó a la cabina y como tenía el pase, en la grabación quedó registrado cómo aminoró la velocidad y su espera hasta que la barrera se levantara. Esta maniobra se registró siete minutos antes del accidente. Lo que demostraría que hasta ese momento, parecía estar en dominio de sus acciones debido a que se dirigió a la cabina habilitada para el pase, bajó la velocidad y no chocó la barrera.

Según quedó grabado por las cámaras de seguridad y el dispositivo de localización de su teléfono celular, luego de ingresar en la autopista antes del peaje, Cusato siguió por la Panamericana sin problemas.

Pero, al llegar al cruce con la ruta 202, inexplicablemente, giró en "U" y comenzó a circular a contramano y a alta velocidad por el carril rápido. En las imágenes de las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona, que fueron presentadas durante el juicio oral, quedó expuesto cómo los conductores que circulaban en la dirección correcta, le hacían señales luminosas al acusado para alertarlo que de iba en sentido contrario.

Al menos quince automovilistas lograron evitar el choque, pero el conductor de la camioneta en la que viajaban Condolucci, Amadini y Zárate no pudo esquivarlo y se produjo la tragedia.

El argumento de la defensa sobre la amnesia temporal del conductor del Ford Fiesta quedaría desvirtuado con las declaraciones de los inspectores municipales y los operarios de la concesionaria de la autopista que declararon en el debate y afirmaron que, cuando le preguntaron a Cusato sobre sus datos personales, el acusado respondió sin inconvenientes.

En contraposición, la defensa de Cusato presentó una serie de estudios que revelaron que el imputado tenía "ondas fronto-temporales" que habrían provocado una amnesia temporal. Esta prueba fue evaluada por una neuróloga del cuerpo de peritos oficiales y la habría descartado. No obstante, serán los jueces del Tribunal Oral Criminal N° 1 de San Isidro, quienes deberán considerar la validez o no de las pruebas y argumentos expuestos en el debate.

Antes de la tragedia, Cusato había estado en un cumpleaños, que se realizó en una quinta de Tortuguitas, donde tomó alcohol. Luego, cerca de las 4 mandó mensajes, subió a su Ford Fiesta, sin perderse en el camino, a pesar de que era la primera vez que iba a la quinta y se dirigió a la Panamericana.

A las 4.21 chocó de frente contra la camioneta en la que viajaban los tres jóvenes. Dijo que no sabía cómo pasó. Detenido en una cárcel de San Martín espera el veredicto.

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