Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Boca-Arsenal. El partido soñado de Guido Vadalá: su primer gol en el club y el regalo para su mamá

El joven delantero de Boca abrió el marcador; "Desde que vine a este club a los 14 años que soñaba con esto", confesó

Domingo 03 de diciembre de 2017 • 21:31
SEGUIR
LA NACION
0
Gol y aplausos en la Bombonera,
Gol y aplausos en la Bombonera,. Foto: Daniel Jayo

Treinta y seis minutos oficiales había jugado Guido Vadalá con la camiseta de Boca hasta esta noche. Y casi como un guiño del destino, en su primer partido como titular, en la Bombonera, necesitó 36 minutos para marcar su primer gol. El que abrió el marcador de un encuentro cerrado, complejo, frente al ultradefensivo Arsenal.

A los 20 años, Vadalá cumplió uno de los grandes sueños que tenía desde que decidió ser futbolista profesional: ser el centrodelantero titular de Boca.

"Desde que vine a este club a los 14 años que soñaba con esto. Jugar en la Bombonera y hacer un gol. Por suerte se dio todo"
Guido Vadalá

Pero lejos de conformarse con tener ese estreno desde el arranque, el rosarino se dio un gusto grande. Porque además de marcar el 1 a 0 con un muy buen anticipo, tras un centro perfecto de Edwin Cardona , el pibe se fue muy aplaudido por el pueblo boquense, que le reconoció la entrega y, sobre todo, no bajar los brazos hasta esperar esta chance.

Era un desafío muy grande el de Vadalá. Tenía que intentar disimular de la mejor manera posible la ausencia de Darío Benedetto , el extraordinario goleador que tiene el club de la Ribera. Incluso, romper los 174 minutos que habían pasado desde el último tanto de Boca. La racha más prolongada sin celebraciones propias en todo el semestre.

Las lesiones de Pipa y de Walter Bou, su reemplazante natural, sumada a la venta de Andrés Chávez y los préstamos de Ramón Wanchope Ábila (Huracán) y Marcelo Torres (Talleres), sumadas al flojo desempeño de Oscar Junior Benítez ante Central en Arroyito, le abrieron la puerta a Guido. Por necesidad, pero también como premio a las ganas, al entusiasmo y a la entrega que exhibe Vadalá en cada práctica, Guillermo Barros Schelotto se la jugó por él. Le dio la confianza y él la retribuyó con creces.

Además del gol, se generó el espacio para otras dos chances claras, una en cada tiempo. En la primera parte entró con pelota dominada por la derecha, y su remate cruzado se fue apenas desviado. En el epílogo, en una jugada similar a la del 1 a 0, fue en busca del balón, lo conectó, pero la pelota se fue por el costado, moviendo un poco la red.

Sus palabras después del partido

"Siempre uno trabaja para que, cuando llegue la oportunidad, poder rendir de la mejor manera"
Guido Vadalá

El de esta noche es un premio a la constancia, a la perseverancia, al esfuerzo. Después de recibir elogios de todo tipo en 2013 y ser destacado como la joya de las inferiores xeneizes, Vadalá fue promovido por Carlos Bianchi, por entonces DT de Boca, a la tercera división, bien cerquita de la Primera. Sin embargo, apenas pudo mostrarse 45 minutos en un 0-1 frente a Estudiantes, por los torneos de verano. Lo bueno: pudo intercambiar paredes y palabras con uno de sus ídolos, Juan Román Riquelme. ¿El otro? Lionel Messi.

Recién volvió a jugar en enero de 2015, también en amistosos y siempre ingresando desde el banco: 20 minutos frente a Vélez (2-2) y en los dos superclásicos ante River (1-0 y el histórico 5 a 0 en Mendoza).

Sus primeros minutos oficiales (14), fueron recién el 18 de febrero de ese año, ya con Rodolfo Arruabarrena como DT, y ante Palestino, en Chile, por la Copa Libertadores. También estuvo en la Bombonera, sólo 19 minutos, cuando el conjunto trasandino visitó Buenos Aires. Con los 3 minutos que pisó la cancha el último domingo en Arroyito sumaba sólo 36 minutos de juego como profesional.

Foto: Daniel Jayo

Esta noche, frente a Arsenal, y en apenas 36 minutos, Vadalá infló la red rival por primera vez con la camiseta xeneize. Su ilusión, ahora, es ratificar en Primera todo lo que se habló de él cuando sorprendía a más de uno en las divisiones inferiores.

Como premio, Guillermo lo reemplazó por Agustín Bouzat. Como no podía ser de otra manera, iban 36 minutos de la segunda etapa... La Bombonera lo aplaudió con fuerza y Guido se emocionó. "Esta camiseta va para mi mamá", sonrió después, con la cámara de televisión adelante.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas