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Escribir, una pasión que se enciende en los más grandes

El éxito del certamen para adultos mayores Grandes Autores, Relatos Cortos que organiza Banco Supervielle nos obliga a reflexionar sobre qué pasa con la literatura cuando tenemos tiempo y muchas experiencias vividas

Miércoles 06 de diciembre de 2017 • 19:53

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Como ninguna otra arte, la literatura nos suele acompañar a lo largo de la vida. Primero leemos: desde los cuentos infantiles que todo niño disfruta incluso antes de aprenderse el alfabeto hasta las grandes novelas, ensayos o poesías que elegimos en la adultez y que reflejan nuestros gustos más profundos. Pero enseguida también escribimos, algunos pocos como vocación plena, pero la inmensa mayoría como pulsión, sin ambiciones tal vez, pero con la esperanza oculta de que aquellas palabras puedan en algún momento conformar una historia digna de ser leída y reconocida. ¿Qué pasa con aquellas ideas que siempre nos rondaron cuando de repente disponemos del tiempo del que carecíamos? ¿Qué ocurre con las líneas esbozadas en algún momento de la vida cuando ya somos bien mayores?

La iniciativa de Banco Supervielle Grandes Autores, Relatos Cortos, que acaba de consagrar a los ganadores de su tercera edición, da de lleno justamente en esa relación entre vejez y literatura, a sabiendas de que el tiempo, pero también la experiencia acumulada, por fin se pueden combinar para que miles de historias vean la luz. Y a juzgar por la gran respuesta que entre sus clientes pensionados y jubilados tiene cada año el concurso (596 textos fueron presentados solo este año) y por la calidad del material generado, queda claro que hay entre ellos una gran voluntad de vivir esta etapa de la vida con actitud, energía y creatividad.

"Es muy difícil encontrarse con grandes escritores de 12 años. Con músicos, pintores o deportistas sí, por ejemplo. Pero evidentemente el manejo de la palabra es algo que requiere un tiempo. No digo con esto que no haya grandes escritores jóvenes, pero no hay escritores precoces", reflexionó el reconocido escritor Eduardo Sacheri al responder sobre el éxito de esta iniciativa de Responsabilidad Social Corporativa de Banco Supervielle. El autor de La pregunta de tus ojos (la obra de ficción sobre la cual se basó la película El secreto de sus ojos), quien preside el jurado desde la primera edición del certamen, fue acompañado este año en la tarea de seleccionar los tres mejores relatos entre los diez finalistas por la artista plástica Ana Gallardo, la periodista especializada en asuntos previsionales Clara Salguero, el director de Grupo Supervielle Atilio Dell´ Oro Maini, la gerente financiera Alejandra Naugthon, el miembro del Foro de RSC de Grupo Supervielle Alberto Tarsitano y Margarita Greiner, ganadora de la segunda edición del concurso. "Con este concurso Banco Supervielle quiere premiar el talento de sus clientes adultos mayores y tender puentes con la tercera edad que agreguen valor a la relación banco/cliente" manifestó Atilio Dell' Oro Maini, director de Grupo Supervielle.

Entrega del premio a Feliciana Reimundo.
Entrega del segundo premio a Mónica Koranyi.
 Entrega del terecer premio a Antonio Sequeira por La venganza.
Menciones especiales.
Menciones especiales.
El escritor Eduardo Sacheri.

Con la nostalgia a otra parte

Feliciana Reimundo vive en San Luis. De profesión contadora, empezó a escribir en la adolescencia. "Boleros, poemitas de amor, esas cosas", dice hoy. Pero enseguida se quedó sin tiempo para seguir desarrollando su arte: primero fue la facultad, luego el matrimonio, la casa y el trabajo. Hasta que finalmente, casi una vida después, se reencontró con aquella vieja pasión. Cuando Feliciana enviudó la escritura resurgió como terapia. Y aunque siempre se sintió más cómoda con la poesía que con el cuento, este año su relato Ese caserón de rejas fue elegido como el mejor entre otros casi 600 textos que llegaron desde todo el país y que fueron escritos por hombres y mujeres de entre 55 y 91 años.

"El cuento me cuesta mucho porque yo necesito escribir historias donde sepa el final. Y para eso tiene que haber sido algo que o me pasó a mí o le pasó a alguien que yo conocía, siempre estoy en algún punto pegándole a algo que me atañe en forma personal", señala tras recibir el cheque de 30 mil pesos con el que se premia al primer puesto y el derecho a la adaptación radiofónica del relato Y en este maravilloso relato, en dónde una mujer a punto de parir pierde a su hermano en un robo violento, esa marca de "realidad" está en la condición del protagonista, que al igual que Feliciana es adoptado. "Le di la posibilidad de que dijera algo que no todo el mundo acepta, y es que él no quería saber sus orígenes, lo cual a mí me parece que debe ser respetado", cuenta.

Para Sacheri, la capacidad de ponerse en otros roles revela en parte lo que significa "saber escribir". Y ese elemento no solo está presente en el relato de Reimundo, en donde quien narra es una joven parturienta, sino en muchos de los textos recibidos. "No es que te encontrás solamente con miradas nostálgicas que te hablan de un mundo mejor", marca el escritor.

Los otros premiados de un certamen que contó con la invalorable colaboración de 54 empleados de Banco Supervielle, que oficiaron de lectores voluntarios para la primera preselección de relatos, fueron Mónica Koranyi por su cuento El nombre (su premio fue de 22 mil pesos) y Antonio Sequeira por La venganza (el cheque para él fue de 15 mil pesos). Las tres obras ganadoras serán publicadas en el Diario La Cita (publicación de Banco Supervielle destinado a la tercera edad) y en el sitio www.supervielle.com.ar

Casi todas las grandes empresas tienen programas de Responsabilidad Social, con un amplísimo abanico de temáticas que bien valen la pena abordar, como por ejemplo el medio ambiente o la niñez. Pero la originalidad (y el gran mérito) de Grandes Autores, Relatos Cortos de Banco Supervielle es ocuparse de un sector de la población con muchas carencias pero generalmente olvidado. Las personas mayores también pueden ser protagonistas activas de la sociedad. Quedó demostrado.

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