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Diciembre y las juntadas de fin de año: opciones para una alimentación equilibrada

Lo importante en esta época es darle lugar al disfrute y el compartir. Cuando la alimentación equilibrada se sostiene durante todo el año, no se ve afectada por un mes en el que quizás hagamos elecciones menos saludables

Lunes 04 de diciembre de 2017 • 12:06
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Llega diciembre y la agenda se carga de eventos sociales: la fiesta de fin de año del trabajo, las juntadas con el grupo de amigas y con los compañeros de algún taller o seminario al que asistas. ¡más todo lo que surja! Y como cierre, las cenas y almuerzos de Navidad y Año Nuevo.

Refrescate con bebidas libres de azúcar y alcohol, sobre todo si la noche es larga
Refrescate con bebidas libres de azúcar y alcohol, sobre todo si la noche es larga. Foto: Pixabay

Florencia Dafne Raele, médica especialista en medicina orthomolecular y nutrición holistica , nos da algunos consejos para combinar festejos y elecciones saludables.

No llegar al evento con hambre. Este es uno de los errores más frecuentes. Al saber que se tiene un evento en el cual se va a comer un poco de más o distinto a lo habitual, algunas personas optan por "compensar" en el día y comer menos. Esto logra que se llegue con más hambre a la ocasión. Realizar todas las ingestas del día.

Si se sabe que se va a comer un poco más "pesado" que lo habitual, optar en el día por alimentos livianos, altos en fibra y de baja densidad calórica.

Por ejemplo, evitar frutos secos, aceites y proteínas no magras en exceso. Optar por proteínas magras y vegetales, frutas, yogures e hidratos de carbono integrales. Preferir alimentos naturales, poco procesados.

No dejar de moverse. En un momento como fin de año donde abundan las juntadas, nada mejor que mantenerse activa y realizar actividad física.

Abandonar la mentalidad del "todo o nada". Es muy frecuente que en estas épocas algunas personas inicien algún plan alimentario para llegar con unos kilos menos al verano o estén realizando dietas a veces extremistas, restrictivas y poco realista. Ante una comida fuera de lo planeado, se puede atravesar una sensación de frustración o pérdida de control y seguir comiendo en exceso. Con cierta frecuencia, a esto le sigue un momento de compensación en el cual se come poco y así sucesivamente, generándose un ciclo vicioso de exceso-restricción. Es importante tener en cuenta que si uno mantiene la alimentación saludable en el día a día, sin restricciones, y hace ejercicio con frecuencia; comer fuera de lo habitual, no afecta al peso.

Si se tienen varias reuniones, aprovechar para cocinar. Aportar algo saludable para compartir en familia o con amigos. Los buenos hábitos se contagian y la mayoría de las personas que no se alimentan saludablemente, no saben que se pueden lograr recetas exquisitas con reemplazos saludables. Por ejemplo: dips de vegetales, hummus, queso crema espaciado bajo en grasa y bastones de zanahoria para una picada.

Evitar el picoteo y el alcohol desde el primer momento. Tomarse un rato para conversar con familiares y amigos. Refrescarse con bebidas libres de azúcar y alcohol, sobre todo si la noche es larga. Intentar sacar el foco constante en la comida como festejo: se puede celebrar de muchas otras maneras.

Mantener la hidratación con agua por más que se esté tomando algo a la par. Esto permite mayor saciedad y evitar la deshidratación que produce el alcohol.

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