Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Teatro Colón 2018: llega una temporada con grandes nombres

Entre las figuras más destacadas se anunció a Dudamel, Netrebko y Barenboim; habrá títulos de repertorio y una apertura operística del siglo XX

Miércoles 06 de diciembre de 2017
SEGUIR
LA NACION
0
Foto: LA NACION

El anuncio oficial de la temporada 2018 del Teatro Colón , ayer al mediodía, se hizo no sólo en el Salón Dorado, como era habitual, sino además al aire libre, al sol de la Plaza Lavalle. Es como si, después de la accidentada temporada 2017, la próxima hubiera querido nacer, ya desde su presentación, de otra manera, aun arriesgándose a la extravagancia. Hubo una inusual presencia de funcionarios públicos: el jefe del gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; los responsables de Cultura de Nación y Ciudad, Pablo Avelluto y Ángel Mahler, y el ministro del Sistema de Medios, Hernán Lombardi, que se explica porque el año próximo el Colón unirá fuerzas con el CCK durante el Festival Barenboim.

No fue la única curiosidad. La otra es el primer título de la temporada lírica, que subirá a escena el 13 de marzo: Tres hermanas, la ópera de 1998 del compositor Péter Eötvös que había quedado postergada en 2017. Es una curiosidad, cierto, pero una curiosidad bastante saludable, que el Teatro Colón inaugure su temporada con un título contemporáneo.

Según Enrique Arturo Diemecke, director artístico y de programación, varias razones explican esta decisión. "Una es que ya teníamos adelantado el trabajo de Tres hermanas. Pero también nos interesó el hito de que una casa de ópera de nivel mundial empiece con un título así. Siempre se elige algo bombástico para llamar la atención. Pero creo que nosotros estamos llamando la atención sobre el hecho de que entramos en una nueva era, una era en la que tengamos un equilibrio de todo lo que existe en la gama musical. Lo mismo vale para el ballet [ver aparte] y la música sinfónica".

Foto: LA NACION

El resto de la programación de la temporada lírica parece regirse también por esa misma pretensión de equilibrio. Serán en total 8 títulos, que ascienden a 11, si se computa la ópera de cámara. Después de Tres hermanas llegará, en mayo, La italiana en Argel, de Rossini, en una nueva producción del teatro. También en mayo será el turno de Aida, de Verdi, que subirá en una puesta de Roberto Oswald, con reposición de Aníbal Lápiz. Daniel Barenboim dirigirá por primera vez una ópera completa en el Colón. Será en julio con Tristán e Isolda, de Richard Wagner, en la memorable puesta de Harry Kupfer, y Peter Seiffert y Anja Kampe en los papeles principales.

Habrá entonces un salto enorme, en un mes, de Wagner a Debussy, aunque no tan grande si le creemos al compositor francés cuando decía que, en cuanto se distraía un poco en la escritura, se le aparecía enseguida la sombra de su juvenil fervor wagneriano. En una nueva producción, Peleas y Melisande subirá en agosto, con Verónica Cangemi y dirección musical de Diemecke. La Bohème será el título de octubre, en una coproducción con la Ópera de Tenerife y el Sodre. Las estaciones, de Haydn, podrá escucharse en noviembre, con las voces de Daniela Tabernig, Hernán Iturralde y Carlos Ullán. La temporada cerrará con Norma, de Bellini, en una puesta de Stefano Viziolli y dirección musical de Renato Palumbo.

Diemecke explica este diseño muy variado de la siguiente manera: "Una casa lírica tiene que tener los compositores centrales, que son Puccini y Verdi. Luego, de los compositores a la alemana teníamos el Tristán, ópera cómica, un título belcantista y una ópera francesa, que esta vez es de Debussy en homenaje por los 100 años de su muerte".

Los títulos de la ópera de cámara serán El triunfo del honor, de Alessandro Scarlatti; Piedade, de Ripper, y Powder her face, de Thomas Adès.

Por el lado de la Filarmónica de Buenos Aires, se destacan como directores invitados Baldur Brönimann (hará obras de Gubaidulina y Lutoslawski) y Alejo Pérez (con piezas de Mahler, Schönberg y Scriabin), y entre los solistas, el regreso de Bruno Gelber (hará el n° 20 de Mozart) y el chelista Mischa Maisky.

Por su lado, Colón Contemporáneo presentará toda la música de Martín Matalón para los films de Luis Buñuel, la vuelta del Cuarteto Arditti, en esta ocasión con el pianista Nicolas Hodges, y el Réquiem de Ligeti.

Barenboim y una constelación

El Festival Barenboim será en 2018 un poco diferente de las ediciones anteriores. En principio porque, como ya se sabía, no vendrá Martha Argerich y, además, en lugar de estar al frente de la Orquesta West-Eastern Divan, el maestro argentino llegará con la Staatskapelle Berlin. Además del Tristán que hará en la sala principal del Colón, sumará conciertos sinfónicos en el CCK; allí hará el ciclo sinfónico de Brahms (dos veces) y habrá otra presentación con Imágenes de Debussy y La consagración de la primavera, de Stravinski.

Foto: LA NACION

Otro punto fuerte será el Abono de Grandes Intérpretes, que incluye ya en marzo la Filarmónica de Viena dirigida por Gustavo Dudamel en un programa con Brahms y Chaikovski; a la pianista Dubravka Tom?i? Srebotnjak; a la soprano Anna Netrebko (en agosto), que cantará con su marido, el tenor Yusif Eyvasov; el bajo-barítono Bryn Terfel, en septiembre, ofrecerá un recital de canto y piano, y lo mismo hará, pocos días después, también en septiembre, el tenor peruano Juan Diego Flórez. La programación completa está disponible en www.teatrocolon.org.ar

El Tristán dirigido por Barenboim y la visita de la Dudamel al frente de la Filarmónica de Viena no son una sorpresa (las negociaciones se remontan a la gestión anterior del teatro), y LA NACION había anticipado esta información en febrero de este año. Pero, sorpresa o no, las actuaciones de Barenboim y Dudamel son, junto con las de Netrebko y Florez, en principio los puntos más altos de 2018.

En su libro La gran transformación en el gusto musical, el historiador William Weber hizo un señalamiento referido al siglo XIX: "Diseñar un programa implica una serie de acuerdos entre públicos, músicos, gustos y, por extensión, fuerzas sociales..." Nada más cierto entonces, y nada más cierto ahora. La temporada que se anunció combina una extrema prudencia, con algunos arrebatos espectaculares, que son, después de todo, el modo en el que prudente muestra sus cartas.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas