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Los datos se convirtieron en la estrella de la economía digital

Obtener, almacenar y procesar información es un factor que desafía el modelo de negocios de las empresas; el análisis para extraer información es clave; las cuentas pendientes en materia de regulación

Miércoles 06 de diciembre de 2017 • 15:08
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LA NACION
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Guillermo Rivaben, CEO de LA NACION, participó de un panel en el encuentro de La Convención Azul
Guillermo Rivaben, CEO de LA NACION, participó de un panel en el encuentro de La Convención Azul. Foto: La Convención Azul

En la actual economía digital, los datos se han transformado en la estrella. Pero no solo por su caudal, sino por la búsqueda constante de una mejor forma de procesarlos, administrarlos y regularlos, para extraer de ellos el máximo valor para un mundo cada vez más interconectado.

Esta conclusión surgió del panel "Debate sobre las oportunidades de la economía de datos para los países de la Unión Europea y de América Latina", que se realizó en el encuentro La Convención Azul (ver aparte). De este panel participaron Guillermo Rivaben, CEO de LA NACION; Kosma Zlotowski, miembro del Parlamento Europeo, Delegación en la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana, ECR; Victoria Alonsopérez, creadora y CEO de Chipsafer, y Andrea Giuricin, University Milan Bicocca, Italy, University of Southern California, University of Minnesota, Michigan State University. La moderadora fue Carolina Limbatto, analista de telecomunicaciones y economía digital para las Américas.

Rivaben se refirió a los datos como el Santo Grial dentro de lo que hoy se vive como un proceso de transformación de una empresa tradicional a una empresa digital de medios. Y siguiendo con esa alegoría, se refirió al periodismo digital, la tecnología y los datos como la Santa Trinidad.

El ejecutivo destacó que en el camino de la transformación hacia una empresa de experiencia de contenidos hay cuatro avenidas donde el mundo de los datos tiene un impacto muy trascendental. "La primera es la transformación de las redacciones. En este sentido, los datos sirven para amplificar el periodismo y son una herramienta para ayudar al proceso de producción de contenido y para saber si la nota fue leída y generó satisfacción", señaló Rivaben.

La segunda avenida a la que se refirió Rivaben tiene que ver con la transformación del modelo de negocio BtoC (el gran desafío es ir hacia un modelo de suscripción también en el mundo digital y para eso los datos son clave).

La tercera avenida se vincula con la transformación del modelo de negocio publicitario. Con la concentración de la inversión publicitaria en compañías digitales como Google y Facebook, el gran desafío es hacer una publicidad más targetizada para los anunciantes.

"Y la cuarta avenida, que para LA NACION es muy importante, tiene que ver con el periodismo de investigación y los datos como amplificación de ese periodismo. Por eso tenemos LNData, que es el periodismo de datos que genera información de calidad y transforma información pública compleja en contenido relevante para el lector. En esas cuatro avenidas es donde más estamos dependientes de lo que pase en esta evolución de la economía de datos", enfatizó el CEO.

Por su parte, Alonsopérez, consideró que los datos se encuentran en el centro de lo que se viene en materia económica. Según explicó, para 2050 la población mundial será de 9800 millones de personas y se tornará imposible alimentar a todas esas personas si no se hace uso de la tecnología de datos. "Habrá que usar el Internet de las cosas para sobrevivir", destacó.

Para Alonsopérez, con la ganadería y la agricultura tradicional no será posible generar la cantidad de alimentos necesarios en el futuro. "Para eso está el tema de la tecnología, con los distintos sensores que se pueden usar para medir la humedad del suelo y hacer agricultura de precisión", dijo la ejecutiva, quien pronosticó que para 2050 será necesario incrementar en un 70% el volumen de producción agrícola a nivel mundial.

En tanto, Zlotowsky se refirió a la situación de Polonia, y explicó que hace 30 años el paísestaba en una posición muy diferente a la actual, en una modificación que se concretó a partir del uso de tecnología de datos. "Nuestra industria y agricultura eran ineficaces. ¿Por qué lo digo? Porque veo muchas similitudes entre la situación de Polonia y los desafíos de los países latinoamericanos en este momento. También teníamos los mismos recursos limitados, pero nuestra ventaja fue una generación joven muy capacitada. La economía digital nos dio la posibilidad de definir los objetivos. La revolución que esto representa no se basa en los recursos naturales, sino en la educación. Participamos en esta revolución como un socio igualitario de los países desarrollados. Hoy tenemos videojuegos, aplicaciones de móviles y administración de datos que suelen estar más avanzados que soluciones producidas en Estados Unidos o Corea del Sur", detalló.

Para Zlotowsky, desde el punto de vista de los datos y de las nuevas maneras de comunicación Europa y América latina tienen una gran oportunidad de cooperación "Hoy están solo separadas por un clic", enfatizó. "Espero que este debate sea el primer paso en el camino de este tipo de cooperación para aprender mucho unos de otros, porque no existe nada más importante en esta revolución digital que aprender de las diferencias", agregó.

Sin embargo, más allá de la obtención de datos, el debate también se centró en cómo utilizarlos para extraer información relevante y predictiva. "El valor no está tanto en los datos, sino en la información que obtenemos de ellos", remarcó Giuricin. "Si pensamos en Uber, no es tanto tener los datos de los pasajeros lo que importa, sino hacer la optimización de esos datos para tener un coche cada tres minutos cerca del cliente que necesita ese auto. Hay que ir hacia la targetización del cliente", acotó.

Todos los datos son importantes si se cuenta con un algoritmo que los pone juntos y hace una customización para el cliente final. Por eso, Giuricin prefirió llamar a la economía digital como economía del análisis matemático de los datos, aunque advirtió: "Si pensamos que todos los datos son importantes, nos vamos a quedar afuera del mercado como empresa".

El desafío de la reglamentación

En este contexto, otro de los desafíos que surgen es el de la regulación en el manejo de los datos, un factor que los países han tomado de diversas maneras y que muchas veces no va a la velocidad adecuada. "La tecnología está yendo a pasos más grandes de lo que va la regulación. Además, hay que tener en cuenta que muchas veces existen cuestiones de patentes que cortan un poco la innovación", lamentó Alonsopérez.

Para Rivaben, el gran desafío de los reguladores es cómo evitar que se descalce el uso de los contenidos con la regulación. "El hábito del consumo cambió muchísimo. Las nuevas generaciones habilitan todos sus datos y a veces hay una pretensión de reglamentar algo con un excesivo cuidado de la privacidad sin tener en cuenta qué es lo que el usuario está dispuesto o no", explicó.

"Sí creo que hay una gran oportunidad del regulador de proteger de los monopolios de datos. Los esquemas de colaboración que surgen por iniciativa privada tienen que tener acompañamiento de políticas públicas para compensar el desbalance entre quienes tienen más o menos tecnología para procesar estos datos", añadió.

Giuricin adelantó que el tema de la privacidad se va a ver el próximo año en Europa. En su opinión, hay que tener cuidado porque mucha gente no se da cuenta de la cantidad de datos que hace públicos; pero también hay que intentar que ese celo por la privacidad no bloquee la innovación. "La sobrerregulación es un típico problema que encontramos en la economía digital", expresó.

En cuanto a las distintas velocidades a las que van la regulación y la tecnología, Zlotowsky sostuvo que no hay un balance allí y que nunca lo habrá, porque la tecnología se desarrolla de un modo geométrico y la manera en que se desarrollan las leyes es tan vieja como la democracia.

Otro problema que surge en el horizonte es el de las noticias falsas. Rivaben cree que ahí está la responsabilidad y la elección de las audiencias de las marcas en las cuales confía. "Más allá de la masividad de los datos empieza a cobrar relevancia en este mar de abundancia de datos la relación que cada uno tiene con quien confía. En el tema de las noticias falsas, hay mucha gente que va a buscar la certificación de alguien en quien confía. Esto tiene mucho que ver con la relación que cada medio desarrolle con sus audiencias", analizó el CEO.

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