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Carlos Zannini, el funcionario de mayor confianza de Cristina Kirchner durante su presidencia

Militó en los 70 con Néstor Kirchner, Rudy Ulloa y Ricardo Echegaray en Los Muchachos Peronistas, en Río Gallegos

Jueves 07 de diciembre de 2017 • 08:42
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Carlos Zannini
Carlos Zannini. Foto: Archivo / Aníbal Greco / LA NACION

Hubo un tiempo en que "el Chino" era "el Negro" y lo reconocían de lejos por su "Fitito" amarillo. Pero durante años, Carlos Alberto Zannini se destacó por su obsesión por el bajo perfil. Fue el funcionario de mayor confianza de Cristina Kirchner cuando fue presidenta y quien les dio forma legal a las más polémicas ideas de los Kirchner durante años: la estatización de las AFJP, la ley de medios, la puja por las reservas del Banco Central (BCRA), la reforma electoral y hasta el Fútbol para Todos, entre otras.

Zannini fue, desde la muerte de Néstor Kirchner, el interlocutor más cercano de Cristina. Fue arquitecto jurídico y electoral: se encargó de proyectos de ley y de listas partidarias, siempre desde un segundo plano.

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Fanático del fútbol y de Boca Juniors, tercero de cuatro hijos de "Pepe" y Hortensia, Zannini nació en 1954 en la cordobesa Villa Nueva, la ciudad pegada a Villa María, por entonces con poco más de 15.000 habitantes. Fue a la escuela primaria Bartolomé Mitre y a la secundaria en el desaparecido Instituto Pío Ceballos. De allí, Zannini -sólo Carlos o, como mucho, "Negro", para sus amigos- se llevó un activo: la fama de sabelotodo imbatible. Cuando ya era perito mercantil, Zannini se fue a la ciudad de Córdoba a estudiar en la Facultad de Derecho y a militar en Vanguardia Comunista.

Por aquellos años, Zannini sorteó un primer arresto. Luego fue detenido junto a Raúl Sánchez, secretario de Derechos Humanos en Córdoba durante el kirchnerismo. Fueron cuatro años tras las rejas: primero en el pabellón 6 de la cárcel cordobesa San Martín y luego en la Unidad 9 (U9) de La Plata.

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Ya libre, pero en plena dictadura, Zannini completó sus estudios de Derecho, volvió a Villa Nueva y abrió un estudio jurídico. Con el retorno de la democracia, Zannini se mudó a Santa Cruz, entró en la Fiscalía de Estado provincial y conoció a Kirchner. Tras afiliarse en 1985 al Partido Justicialista, militó con Néstor, Rudy Ulloa y Ricardo Echegaray en la unidad básica Los Muchachos Peronistas, de Río Gallegos.

Zannini fue el arquitecto jurídico de las dos reformas constitucionales y del sistema electoral que le permitieron a Néstor Kirchner acumular mandatos como gobernador, una desproporcionada bancada legislativa y una "mayoría automática" en el Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz.

Tras las elecciones de mayo de 2003, asumió como titular de la Secretaría Legal y Técnica de Presidencia. Tuvo acceso directo a Kirchner, con quien llegó a trabajar 16 horas diarias. "El Presidente y yo nos levantamos cada mañana, vemos los periódicos y tratamos de buscar una forma de sobrevivir al día", les contó a diplomáticos estadounidenses en marzo de 2006.

Tras la muerte de Kirchner, Zannini conservó su cercanía con el poder: fue el funcionario de mayor trato diario con Cristina Kirchner. "Tengo que preguntarle a la señora", fue su frase recurrente.

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