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Las mejores voces para un laberinto de pasiones

Viernes 08 de diciembre de 2017
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PARA LA NACION
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Cura tuvo una sólida presencia escénica
Cura tuvo una sólida presencia escénica. Foto: M. Parpagnoli / Teatro Colón

Andrea Chénier, ópera de Umberto Giordano / Dirección musical: Christian Badea / Dirección escénica: Matías Cambiasso / Intérpretes: José Cura (Chénier), Fabián Veloz (Carlo Gérard), María Pía Piscitelli (Maddalena), Guadalupe Barrientos (Bersi), Alejandra Malvino (Madelon), Emiliano Bulacios (Roucher), Cecilia Aguirre Paz (Condesa de Coigny) y elenco. Coro y Orquesta Estables del Teatro Colón. En el Teatro Colón / Nuestra opinión: muy bueno

Andrea Chénier es un ejemplo paradigmático del más acendrado romanticismo decimonónico. En su argumento coinciden y conviven pasiones ardientes, maldades extremas, personajes virtuosos o perversos tallados férreamente según modelos y estereotipos inalterables e imposibles y renunciamientos arrebatados que hasta implican la elección voluntaria y jubilosa de la muerte cuando el futuro viene sin amores, sin posibilidades y sin venturas. En paralelo, y casi lógicamente, el libreto no admite matices argumentales y las situaciones planteadas, dentro de las cuales los personajes se desenvuelven, son absolutamente categóricas. Salvo los devaneos y conflictos personales que debe afrontar Gérard, maravillosamente interpretado por Fabián Veloz, el resto de los personajes son rigurosamente ejemplares o inexorablemente maléficos.

Pasan los años y Andrea Chénier ha devenido en una honorable antigüedad teatral. Con esta línea argumental que casi no ofrece vericuetos psicológicos de ningún tipo sería inimaginable que pudiera ser tomada para una recreación teatral o cinematográfica. Por lo tanto, sólo pervive en los escenarios por las maravillas de una música que, en el caso de Giordano, son mucho más logradas en los momentos del canto solista que en las escenas de conjunto. En este sentido y ante ciertas ideas y propuestas escénicas que, en esta puesta casi de urgencia que tuvo que montar Matías Cambiasso, no se alejaron, salvo escasas ocasiones, de lo previsible y básico, la buena fortuna de la ópera depende de las virtudes de la orquesta, del director y, sobre todo, de los cantantes.

Y aun cuando la pareja estelar estaba compuesta por dos artistas tan renombrados como José Cura y María Pía Piscitelli, que tuvieron actuaciones más que dignas, los primeros elogios deben recaer sobre el ya mencionado Fabián Veloz y sobre Guadalupe Barrientos, una mezzosoprano que, en los pocos minutos que el libreto le otorga a Bersi, no deja de maravillar, una vez más, con esa voz densa, de múltiples colores y variantes y su notable expresividad.

José Cura es un muy buen tenor, con un gran manejo de sus recursos vocales, con una sólida presencia escénica y también con cierta tendencia a la grandilocuencia. Tal vez por la suma de estas cualidades, captó y sedujo tanto al público como a Maddalena cuanto entonó "Un di all'azzurro spazio", aunque, tal vez, con demasiada energía, tanta que le hicieron deslizar la afinación en algún ataque en los agudos. Por su parte, María Pía Piscitelli tuvo su gran momento en el tercer acto con "La mamma morta", el relato de la muerte de su madre a manos de los revolucionarios franceses. Su problema, y, en realidad, de todas las sopranos que acometen esta aria, es que en la memoria colectiva late muy cinematográfica y contundente la voz de Maria Callas, única, poderosa e intensa, en la inolvidable escena de la película Filadelfia, cuando el deteriorado Tom Hanks le traduce los contenidos a su sorprendido abogado. Si bien un larguísimo aplauso coronó el canto de Piscitelli, el aria hubiera tenido más profundidad de haber tenido mayor peso dramático en sus graves. Por su parte, Veloz entonó magníficamente su monólogo "Nemico della patria" y supo reflejar con su voz y con su canto las contradicciones que afligen a Gérard. Una mención especial para la conmovedora actuación de Alejandra Malvino en la única intervención que le cabe a la vieja Madelon.

La orquesta, el coro y Christian Badea tuvieron desempeños correctos como así también el resto del elenco.

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