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Las compras de ropa de argentinos en el exterior provocan pérdidas al Estado

Son unos 1826 millones de dólares anuales, según cálculos de especialistas en impuestos; en el Gobierno dicen que dialogan con el sector textil para fomentar el mayor consumo interno
Carlos Manzoni
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9 de diciembre de 2017  

A todas las dificultades que debe enfrentar la industria textil argentina, debe sumar una más: las compras de indumentaria que hacen los argentinos en el exterior y que ingresan en sus valijas por Ezeiza: según estimaciones que surgen de cruzar los datos del Indec sobre salida de ciudadanos del país en el primer semestre del año y el dato de gasto en indumentaria en Chile aportado por el Ministerio de la Producción (luego traspolado a otros países), la suma ascendió a unos US$ 2.432.153.110. Eso no es todo: la pérdida que esa acción le provoca al Fisco es de unos US$ 913 millones en seis meses; es decir, US$ 1826 millones al año.

En efecto, según estimaciones del Ministerio de Producción, los gastos en indumentaria de los 209.000 argentinos que viajaron a Chile en el primer semestre del año son de US$ 240 millones. En tanto, el número de argentinos que viajaron a otros países fue de 1.909.000.

Una ecuación de regla de tres simple arroja como resultado que cada uno de esos 209.000 argentinos que viajaron a Chile gastó US$ 1148 (esta es, de todos modos, una estimación muy conservadora). Así, multiplicando esa cifra por los 1.909.000 que viajaron a otros países, se llega a la suma de US$ 2.192.153.110. Si a esta última cifra se le suman los US$ 240 millones gastados en Chile, se llega a US$ 2.432.153.110 (es decir, 4.864.306.220 anuales).

Los argentinos recurren a conocidas cadenas de ropa en el exterior
Los argentinos recurren a conocidas cadenas de ropa en el exterior Fuente: Archivo

Ahora bien, ¿qué pasaría si eso se gastara en la Argentina? Fernanda Laiún, especialista en impuestos y precios de transferencia y socia de Laiún, Fernández Sabella y Smudt, ayuda en la tarea de descifrar cuánto de impuestos se debería haber pagado.

Así, los minoristas deberían haber vendido US$ 4864.306.220 (algo que tiene incluido el 21% de IVA, que son US$ 844 millones); después está Ingresos Brutos (una tasa promedio de 5%, lo que da US$ 201 millones); sumado a que esa plata movida bancariamente debe pagar por impuesto al cheque (1,2%, que son US$ 58,37 millones). Además, el minorista tuvo que pagar impuesto a las ganancias: suponiendo que el negocio le deja 20% de rentabilidad neta, tendría que haber pagado 281,4 millones de dólares. Si se hace la suma de todo, la cifra asciende a US$ 1385 millones.

"Pero el minorista no es el único eslabón de la cadena. Entonces, hay que considerar también al mayorista (que parte fabrica y parte importa)", aclara Laiún. Asumiendo que el negocio minorista a lo que compra lo factura el doble, se deduce que le compra al mayorista por una suma de US$ 2400 millones. Ahí, el mayorista debió haber pagado Ingresos Brutos (3%, lo que da US$ 60,3 millones), del impuesto al cheque (1,2%, US$ 29 millones) y de Ganancias (US$ 140 millones). Probablemente, también haya pagado derechos de importación (tiene un arancel de 38%). Si se asume que tiene un margen de 40% y que la mitad de la ropa que vende es importada, debería haber pagado derechos en la Aduana por US$ 211 millones. Todo esto sumado arroja US$ 441 millones.

"Así, si se suma lo que debería haber pagado el minorista a lo que debería haber pagado el mayorista, da una cifra de US$ 1826,2 millones, que es un 38% del gasto en bruto en indumentaria", concluye Laiún.

El dato no es menor, si se tiene en cuenta que el mercado de la indumentaria en la Argentina cayó 20% en el último año. Según Marcelo Fernández, presidente de la Confederación General Empresaria de la República Argentina (Cgera), se pasó de un volumen de ventas de 500.000 toneladas en 2016, a 400.000 toneladas este año. "Se trata de un mercado de US$ 18.000 millones, de los que 60% es importado y 40% es nacional)", precisa el directivo. "Cada US$ 14.000 de caída de mercado, se pierde un puesto de trabajo".

El tema es tan sensible que el Ministerio de Producción está tomando cartas en el asunto. "Desde el inicio de la gestión trabajamos en mesas de diálogo con cámaras, empresas y sindicatos para pensar en conjunto cómo potenciar el desarrollo del sector, cuidar el empleo y crear nuevos puestos de trabajo. Fruto de ese diálogo fue el Acuerdo Textil, muy relevante para el sector ya que le aportó instrumentos para mejorar su situación en el corto plazo", expresaron desde esa cartera.

En Producción ponen como ejemplo de que las cosas se están haciendo bien el estímulo al consumo interno que se dio con las nuevas opciones de financiamiento en 3 y 6 cuotas sin interés, exclusivas para productos nacionales de indumentaria, calzado y marroquinería. "Esta medida fue muy exitosa: desde entonces, las ventas de indumentaria con Ahora 12, que incluye las 3 y 6 cuotas sin interés, suman más de $ 22.000 millones; entre enero y octubre las ventas con Ahora 12 en este rubro fueron casi un 60% más que en el mismo período del año pasado. Ahora 3 y Ahora 6 representan desde entonces el 50% de las ventas de todo el programa Ahora 12", contaron desde este ministerio.

Además, se acordaron medidas de largo plazo, como la mejora de la competitividad exportadora (aumentaron las alícuotas de los reintegros a las exportaciones, pasando del 6% a casi el 8% para el sector textil, que recibió el mayor aumento de reintegros de toda la industria manufacturera) y el impulso al proyecto de ley de formalización laboral, que se está por acordar con el sector para enviar al Congreso.

Según explican desde Cgera y la Fundación ProTejer, en tanto, no hay que confundir esta compra de indumentaria hecha por argentinos en el exterior con el contrabando, ya que no hay ninguna norma en la actualidad que prohíba esta práctica (sólo estaría como barrera el límite que las aerolíneas ponen al peso de las valijas).

LA NACION se comunicó con la Aduana para obtener más datos sobre este ingreso de indumentaria desde el exterior, pero allí indicaron que no tienen información.

Si bien el fisco nacional deja de percibir dinero por esas compras que hacen los argentinos en el exterior, eso no quiere decir que estos compradores no paguen ningún impuesto. Sí lo hacen, pero en los respectivos países que visitan. Pagan, nada más ni nada menos que US$ 869 millones.

"En la etapa minorista, en el total de viajes al extranjero entre el IVA (o el equivalente para Estados Unidos), hay US$ 495,2 millones. No hay un equivalente a Ingresos Brutos. Por Ganancias hay US$ 249,7 millones", detalla Laiún.

Para la etapa mayorista (fabricante y parte importador), lo único que se paga es en concepto de Ganancias, que asciende a US$ 124,8 millones. Así, entre ambas etapas, hay US$ 869 millones de impuestos que se pagan en el exterior por las ventas a los argentinos. ß

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