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"Les pedimos al Ministro y al Presidente que sigan apoyando la ciencia y la tecnología"

Tras la ceremonia, que se realizó en el Museo de la Casa Rosada, todos los premiados posaron con el Presidente y el Ministro de Ciencia
Tras la ceremonia, que se realizó en el Museo de la Casa Rosada, todos los premiados posaron con el Presidente y el Ministro de Ciencia
Lo afirmó Gabriel Rabinovich distinguido como Investigador de la Nación, en la ceremonia por los premios Houssay y Jorge Sábato, que se entregaron a investigadores destacados de todas las disciplinas
Nora Bär
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10 de diciembre de 2017  • 19:14

"Es un gran honor, pero también un gran compromiso de hacer las cosas aun mejor. No es un premio solo para mí, sino también para mi equipo. Tuve la suerte de que treinta personas me acompañaran durante tantos años y estoy muy orgulloso de todos ellos."

El bioquímico e inmunólogo Gabriel Rabinovich acababa de recibir el premio Investigador de la Nación, el más alto honor conferido a un científico en el país, dotado este año de un millón de pesos, cuando, todavía conmovido por la ceremonia de entrega de los premios Houssay, reflexionó sobre la importancia del reconocimiento.

"Quiero destacar que este premio es de toda la comunidad científica, porque nuestros logros los alcanzamos totalmente en la Argentina. Y todos nos ayudaron, fueron muy generosos --agregó-. Estoy muy contento de que se hayan anunciado subsidios a ciencia, y no a plataformas tecnológicas, porque la única forma de construir un país y de hacer transferencia es con la ciencia básica. Nosotros tardamos veinte años hasta que dilucidamos las funciones de una proteína que resultó ser una llave maestra que puede ayudar a entender fenómenos de autoinmunidad, pero que también es utilizada por los tumores para evadir al sistema inmune. Cuando comenzamos, no teníamos la menor idea de que estábamos ante un paradigma de regulación de la respuesta inmunológica. Ojalá que esto inspire a la gente joven. Cuenten con nosotros. Le pedimos al Presidente y al Ministro que sigan apoyando a la ciencia y la tecnología."

Los premios Houssay, Houssay Trayectoria (entre los cuales se selecciona al Investigador de la Nación) y Jorge Sábato se entregan desde 2009 entre candidatos propuestos por las distintas instituciones del sistema científico.

Un "crack" de la ciencia

Rabinovich es investigador superior del Conicet y vicedirector del Instituto de Biología y Medicina Experimental (Ibyme, donde también trabajaron Houssay y Leloir, entre otras destacadas figuras de la ciencia local). También es profesor titular del Departamento de Química Biológica de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la UBA.

Por sus logros continuados en investigación original, este año también fue incorporado a la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. A lo largo de los últimos más de 20 años, realizó destacados aportes a la investigación del cáncer y la inmunología. Identificó y caracterizó una proteína, la galectina-1, que cumple un rol clave en el desarrollo de los tumores y en la regulación del sistema inmune. Esa virtual "piedra Rosetta" explica mecanismos de escape tumoral, pero también modula la respuesta inmunológica.

"Es una proteína que todos tenemos, que circula por nuestro organismo -explica-. Lo que vimos es que se comporta como Doctor Jekyll y Mr. Hyde: su función es generar equilibrio, suprimir enfermedades como la artritis reumatoidea, la diabetes mellitus, la esclerosis múltiple, y, por otro lado, que los tumores la toman en alta cantidad para poder escaparse de la respuesta inmune. Después de más de dos décadas de trabajo, pensamos cómo podíamos pasar esto a la clínica y ayudar a los pacientes. Y lo que hicimos fue diseñar anticuerpos monoclonales para inhibirla en tumores, y así evitar la metástasis potenciando la respuesta inmunológica y disminuyendo la creación de vasos sanguíneos. Al contrario, en las enfermedades autoinmunes, es importante tener mucho de esta proteína porque elimina los linfocitos T que causan esas patologías. Entonces diseñamos terapias que pueden bloquearla en cáncer y aumentarla en autoinmunidad. Y lo interesante es que no estamos solos en esto. Ya hay casi 60 laboratorios en el mundo trabajando en esta proteína que cuando comenzamos nadie conocía. Estamos muy felices de que se hayan reproducido nuestros hallazgos y de avanzar hacia las terapias."

Las investigaciones de Rabinovich y su equipo motivaron una decena de patentes, varias de las cuales se encuentran en proceso de licenciamiento. Es miembro del comité editorial de más de una docena de revistas científicas y profesor visitante de las universidades de Harvard, de Maryland y de París, entre otras. Recibió la beca Guggenheim, los premios Houssay y Bunge y Born a investigadores jóvenes y, en 2014, el Bunge y Born al investigador consagrado en medicina experimental. También fue reconocido con el premio de la Fundación Mizutani (en Japón), el de la Academia Mundial de las Ciencias (TWAS) y el Konex de Platino, entre otros.

"Ustedes son un orgullo para todos los argentinos, porque llevan adelante su tarea con vocación, curiosidad, idoneidad y, sobre todo, algo que es tan importante como el entusiasmo y la responsabilidad -dijo el presidente Mauricio Macri durante la ceremonia-. Todas condiciones que necesitamos más que nunca en esta nueva etapa, sobre todo porque el mundo cambia y lo hace cada vez más rápido, y de maneras impensadas".

Y agregó: "El desarrollo de la ciencia es fundamental para avanzar hacia un país más unido, integrado y con menos pobreza y más oportunidades. Es un motor de desarrollo que a veces se ve como algo lejano, que pasa adentro de un laboratorio, pero es mucho más que eso porque su impacto se ve en el día a día de la gente".

A su turno, el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, afirmó: "El rol de la ciencia en un país moderno es aportar al crecimiento económico y social. Lo que proponemos es volver a lo planteado por Pasteur, que demostró que no había contradicción entre ciencia básica y aplicada, sino que sentó las bases de una ciencia básica inspirada en el uso".

Además de Rabinovich, los Premios Houssay Trayectoria, que reconocen a investigadores mayores de 45 años, se otorgaron al doctor en Física Osvaldo Civitarese, actualmente responsable del proyecto internacional Andes (Agua Negra Deep Experiment Site); a la doctora en Sociología Catalina Wainerman, pionera en estudios sobre la participación económica femenina y el rol de la educación en el desarrollo económico; y a Roberto Salvarezza, investigador en nanociencias, diputado electo por Unidad Ciudadana y coautor de cuatro patentes. Todos ellos recibieron 200 mil pesos.

El premio Jorge Sábato, también dotado de 200.000 pesos, fue para Graciela Font, que lideró el proyecto "Yogurito Escolar, el Probiótico Social", considerado un caso emblemático de interacción pública-privada.

Por último, los Premios Houssay, destinados a investigadores menores de 45 años fueron para: matemática Sonia Natale, por su labor en álgebra, para José Estévez, biólogo celular, para Rodolfo Willoud, por sus aportes en química ambiental y para Rolando González-José, que investiga la evolución humana. Cada uno de ellos recibió 120 mil pesos.

Carta de los premiados

En la ceremonia de los premios Houssay, los laureados entregaron una carta al Presidente Macri en la que expresan su preocupación por los recortes al sistema científico y universidades. "La reducción del presupuesto en términos reales compromete el normal desenvolvimiento de la actividad científica", escriben.

Y más adelante agregan: "Solicitamos de quienes tienen la responsabilidad la política de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (...) Que hoy y en los años por venir, quienquiera tenga a su cargo la administración de la cosa pública incremente los fondos asignados a la investigación, desarrollo y tecnología, incluyendo la formación de investigadores, como parte de un programa de largo plazo (...) que, entretanto, en el corto plazo (...) se tomen las medidas que aumenten la inversión en Ciencia y Técnica al 1,5% del PBI de acuerdo con lo prometido, que aumente el 10% el número de investigadores del Conicet, como fuera pautado en el Plan Argentina Innovadora, que se considere la posibilidad de incorporar a los postulantes ya evaluados y y recomendados favorablemente, que se otorgue el financiamiento necesario para asegurar la continuidad de los proyectos y actividades de investigación, se potencie la ciencia fundamental y los desarrollos tecnológicos como motor ineludible de crecimiento social".

Por: Nora Bär

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