Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Nueva era en el rugby nacional e internacional

Jorge Búsico

SEGUIR
PARA LA NACION
Miércoles 13 de diciembre de 2017 • 19:52
0

Raelene Castle es uno de los mayores símbolos de cómo se movió el rugby global en los últimos años. La australiana se acaba de convertir en la primera mujer en quedar al frente de la Unión de su país, la ARU. Es también la primera que ocupa ese cargo en cualquier otra de las Uniones del Tier 1. Castle, que viene de una fuerte experiencia en el Rugby League (fue CEO de Netball New Zealands y de los Bulldogs), resultó elegida dentro de una lista que integraban más de 200 hombres. Su designación se generó casi a la par de otra decisión histórica, esta vez de la World Rugby, que aprobó la inclusión de 17 mujeres dentro de su consejo directivo, con el objetivo de tener al menos un tercio de representación femenina. Otros íconos en 2017: la española Alhambra Nievas dirigiendo un partido entre selecciones (Finlandia-Noruega) y un combinado femenino en Barbarians por primera vez en 127 años. A ello hay que agregarle una competencia cada vez más numerosa para las mujeres. Sin dudas, otro mapa en un deporte tradicional de hombres y de concepciones machistas.

Mientras el rugby sigue buscando nuevos horizontes deportivos y comerciales, la Argentina está terminando un intenso 2017 que tendrá una continuidad similar en 2018. Mario Ledesma y Nicolás Fernández Miranda empezaron su trabajo marcando la cancha desde el comienzo: se salieron del sistema en el cual han convivido los seleccionados durante los últimos años. Fueron a buscar jugadores a los clubes, especialmente primeras líneas, para ampliar la base con aquellos que no tuvieron llamados desde los distintos centros de alto rendimiento. Habrá que ver cómo se instrumenta luego esa jugada, ya que Jaguares es una franquicia y la enorme mayoría de sus jugadores están contratados por la UAR. ¿Se ampliará el número de rentados? "Es muy difícil", le señaló a la nacion un importante directivo de la UAR.

Lo que sí está claro es que en 2018 habrá un nuevo orden para la alta competencia. Ya no estará sólo el núcleo duro que rodeó a Daniel Hourcade desde 2013, sino que en la mesa de decisiones se incorporarán más sillas y se oirán más voces. Otra que se podría sumar es la de Marcelo Loffreda. "Lo queremos, pero todavía no hay nada cerrado. No se frustró, pero tampoco está cerca", agregó la misma fuente a la nacion.

También se está moviendo el mapa político, de cara a las elecciones en la UAR de marzo próximo. Tras la rosca que siempre acontece durante el Seven de la República en Paraná, el fin de semana dejó un panorama que por ahora aparece dividido. La Unión de Buenos Aires (URBA), que tiene su asamblea el 27 de diciembre, propondrá al ex Puma Gabriel Travaglini para ocupar la presidencia, mientras que el resto de las Uniones del país se encolumnaron detrás del sanjuanino Marcelo Rodríguez, actual miembro del Board de Jaguares y titular de Sudamericana Rugby. Uno de ellos sucederá a Carlos Araujo.

Travaglini, ex tercera línea del seleccionado en los 70 y 80, y múltiple campeón con el CASI, es el hombre con el cual la URBA buscará recuperar la presidencia tras 4 años del tucumano Luis Castillo y 4 del rosarino Araujo. Con una importante experiencia en el ámbito deportivo comercial y de reciente pasado como presidente de su club, Travaglini luce una particularidad: su excelente relación con Hugo Porta (son muy amigos desde la época en que jugaban juntos en los Pumas) y con Agustín Pichot (especialmente en los últimos tiempos).

Rodríguez reúne las voluntades de todas las demás Uniones. Aquí se juega un factor histórico: desde el Interior temen que Buenos Aires los deje al margen de todas las decisiones de importancia, como ocurría antes. Reinan la desconfianza y otros viejos vicios. Y si no hay consenso, lleva las de ganar, porque la URBA no sólo necesitaría el 51%, sino que la apoyen otras 6 Uniones.

En esta nota:
Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas