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Cinco lugares del mundo para ver fantasmas

Castilos, hoteles, hospitales con historias plagadas de misterios y encuentros espectrales; El Gran Hotel Viena, en Mar Chiquita, es uno de los principales destinos del turismo paranormal en la Argentina
Pierre Dumas
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17 de diciembre de 2017  

1. Estados Unidos, la reina vudú de Nueva Orleans

En el Viejo Barrio Francés, el nombre de Marie Laveau es omnipresente. Aunque haya fallecido hace más de un siglo y cuarto, se la sigue considerando todavía como la Voodoo Queen y la ciudad le debe en gran parte su costado más inquietante. Baron Samedi, Maman Brigitte y los demás guédés (espíritus de la muerte) fueron importados junto a los rituales vudúes a Luisiana por los exiliados de Haití luego de la independencia de la isla. El turismo recuperó con entusiasmo esta faceta de la cultura de la ciudad -ya llamativa de por sí por su herencia francesa en un Dixie muy anglosajón. En la actualidad algunas agencias se especializan en visitas temáticas donde abundan los zombis y los fantasmas: es el caso de New Orleans Ghost Tour, que organiza caminatas temáticas al anochecer los fines de semana. Se habla por supuesto mucho de Marie Laveau durante el recorrido, que sale de la tienda vudú del Reverend Zombie. También se organizan caminatas guiadas en busca de fantasmas y vampiros por los cementerios.

2. Singapur, la maldición de la Kenpeitai

La ciudad-estado mira hacia el futuro y es una de las plazas más modernas del mundo actual. Sin embargo, en algunos rincones su pasado más oscuro sigue escurriéndose. Es el caso del Changi Hospital, enorme construcción cerca del aeropuerto, a orillas de la costa. Fue construido en los años 30 por la potencia colonizadora británica y pocos años después cayó en menos de las fuerzas de ocupación japonesas. Durante la Segunda Guerra Mundial se convirtió en una base de los kenpei, los miembros de la Kenpeitai, conocida también como la Gestapo japonesa. Cuando Singapur fue liberado, el hospital volvió a funcionar normalmente hasta su cierre final en 1997. Desde entonces quedó en el abandono y los que se animaron a visitar sus ruinas dicen haberse topado con muchos fantasmas. De hecho, se lo considera como uno de los lugares más embrujados del sudeste asiático. Se dice, para completar la leyenda, que se escuchan también gritos en las piezas vacías, cuyas paredes están cubiertas de moho.

3. Canadá, más de 400 años de espectros

La ciudad de Québec es una de las más antiguas de América del Norte. Es entonces inevitable que tenga su cuota de fantasmas e historias paranormales. Cuando la noche ya cae sobre las viejas casas de piedras construidas como las de Bretaña, los guías de Visites Fantômes o de Promenades Fantômes recorren con sus grupos 400 años de muertes extrañas, ejecuciones, tragedias, batallas y apariciones espectrales. Hay dos itinerarios distintos: uno en la ciudad baja, que está al pie del emblemático Castillo Frontenac, y otro en la ciudad alta, que domina el río San Lorenzo desde un acantilado. Los guías visten como en el siglo XIX y llevan linternas con velas para darles un toque más de dramatismo a las historias que se aprestan a contar. Las visitas duran una hora y media y en camino los grupos se topan con los recuerdos de Marie Rivière, la esposa del verdugo de la Nueva Francia, de La Corriveau que mató a sus maridos, o de Haudecoeur, un asesino serial.

4. Argentina, hotel paranormal

El Gran Hotel Viena es uno de los tantos establecimientos de lujo construidos en los tiempos de la llamada Argentina dorada. Está a orillas de la laguna Mar Chiquita en Córdoba, un balneario que fuera otrora muy concurrido. El hotel fue edificado en los años 1940 por un alemán y su esposa austríaca. Pero cerró al poco tiempo, luego de la capitulación alemana y el fin de la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces circulan rumores que lo asocian con la ideología nazi. Y se dice que llegó a ser el refugio de jerarcas nacional-socialistas escapados de Alemania (y entre ellos el mismísimo? ¡Hitler!). Lo certero es que el hotel volvió a abrir por un breve período en los años 70 y su enorme carcasa fue de nuevo abandonada. Actualmente es uno de los principales destinos del turismo paranormal del país. Muchos aseguran haber sacado fotos a fantasmas mirándolos desde las ventanas.

5. Escocia, los enigmas del castillo de Edimburgo

El antiguo país de los escotos y los pictos parece tallado a medida para las historias de fantasmas. Su pasado tormentoso, su clima con densas neblinas, sus paisajes sin árboles y sus lúgubres castillos son un terreno fértil para experiencias fantasmagóricas. El castillo de Edimburgo se considera como uno de los lugares más embrujados del planeta. A lo largo de sus nueve siglos de historia tuvo su cuota de tragedias, batallas y desapariciones; lo suficiente como para engendrar una armada de fantasmas que siguen buscando venganza o alivio, aun en nuestros tiempos tan modernos y racionales. Aquel castillo fue el teatro de la mayor investigación paranormal reciente, cuando equipos de investigadores lo estudiaron en detalle en busca de actividades fuera de lo común. La mitad de los participantes aseguraron haber vivido experiencias inexplicables durante esa campaña. Lo mismo buscan muchos de los turistas que lo visitan cada año.

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