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"La estrangulé, ayudame a tapar el cuerpo con cemento": así el asesino intentó ocultar el crimen

La casa de la mujer asesinada
La casa de la mujer asesinada Crédito: Policía Bonaerense
El dueño de una remisería de Villa Urquiza y sus tres hijos fueron detenidos después de que se encontrara el cadáver de una mujer que fue asesinada
Gabriel Di Nicola
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22 de diciembre de 2017  • 14:13

El albañil entró desesperado y a las corridas en la comisaría 49° de la Policía de la Ciudad, en Villa Urquiza, para denunciar el homicidio de una mujer. Pero también relató la confesión del presunto asesino. "La maté, la estrangulé. Ayudame a tapar el cuerpo con cemento y lo ponemos abajo de la escalera", sostuvo el testigo que le dijo su jefe en la obra de remodelación de una casa y en una remisería.

Cuando el personal de la comisaría 49° y los colaboradores del fiscal José María Campagnoli llegaron al inmueble de Quesada 5015, en Villa Urquiza, confirmaron que el testigo no había mentido. En una habitación de la propiedad, tapado con dos bolsas de consorcio, fue hallado el cuerpo de Alejandra Cellerino, de 52 años.

La principal hipótesis de los investigadores es que el móvil del homicidio fue la intención del sospechoso de quedarse con la propiedad.

Era el mediodía de ayer cuando fue descubierto el crimen. Cellerino fue estrangulada y, según el médico legista, la data de muerte era de 48 horas. Es decir que la mujer pudo haber sido asesinada el martes pasado. Ese día fue el último que los vecinos vieron a la víctima.

Así lo informaron a LA NACION calificadas fuentes con acceso al expediente. Por el hecho fueron detenidos Jorge Blanco, de 50 años, y sus tres hijos de 18 y 22 años.

La casa de la mujer asesinada
La casa de la mujer asesinada Crédito: Policía Bonaerense

En la investigación, al trabajo del personal de la comisaría 49° y de la fiscalía de Núñez-Saavedra, a cargo de Campagnoli, se sumaron detectives de la División Homicidios de la Policía de la Ciudad.

Según pudieron reconstruir los investigadores consultados, Blanco tiene una remisería a pocos metros de la casa de Cellerino, en Quesada 5025, y había comenzado una relación con su vecina.

"El martes a la noche hubo una fuerte discusión cuando la víctima habría intentado echarlos de la casa, ante lo cual el remisero la asfixió tomándola del cuello con sus manos, hasta quitarle la vida", sostuvieron fuentes de la Policía de la Ciudad.

Blanco padre y sus hijos se instalaron en la casa de Cellerino y aportaron alrededor de 200.000 pesos para iniciar una serie de refacciones y remodelaciones, sostuvo la agencia Telam.

Con la declaración del albañil, que es el principal testigo, los investigadores policiales y judiciales pudieron reconstruir qué pasó el ayer antes de encontrar el cadáver.

Según el testigo, que también trabaja en la remisería de Blanco, su jefe lo llamó para que vaya a la obra para destapar unas cañerías. "Cuando el albañil llegó, se encontró con Blanco y se fueron a dar unas vueltas. Notó a su jefe muy nervioso. Fumaba un cigarrillo tras otro", reconstruyó a LA NACION una fuente judicial.

De pronto, según el testimonio del albañil, Blanco le dijo: "La maté, la estrangulé. Ayudame a tapar el cuerpo con cemento y lo ponemos abajo de la escalera".

Pero el testigo no ayudó a su jefe. Lo más rápido que pudo se fue hasta la comisaría 49° para denunciar el crimen.

Cuando llegaron el personal policial y los funcionarios policiales, uno de los hijos de Blanco afirmó que la dueña de casa estaba dormida, pero otro de los jóvenes los dejó entrar y en la habitación hallaron el cuerpo.

Los detenidos serán indagados en las próximas horas por el juez de instrucción porteño Alejandro Litvak, a cargo del expediente.

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