0

"La estrangulé, ayudame a tapar el cuerpo con cemento"

La policía encontró el cuerpo de una mujer de 52 años tras la denuncia de un obrero; arrestaron al dueño de una remisería
Gabriel Di Nicola
0
23 de diciembre de 2017  

El albañil entró desesperado y a las corridas en la comisaría 49a. de la Policía de la Ciudad, en Villa Urquiza, para denunciar el homicidio de una mujer. Pero también relató la confesión del presunto asesino. "La estrangulé, ayudame a tapar el cuerpo con cemento y lo ponemos abajo de la escalera", sostuvo el testigo que le dijo su jefe en la obra de remodelación de una casa.

Cuando el personal de la comisaría 49a. y los colaboradores del fiscal José María Campagnoli llegaron al inmueble de Quesada 5015, en Villa Urquiza, confirmaron que el testigo no había mentido. En una habitación de la propiedad, tapado con dos bolsas de consorcio, fue hallado el cuerpo de Alejandra Cellerino, de 52 años.

La principal hipótesis de los investigadores es que el móvil del homicidio, que fue descubierto anteayer, fue la intención del sospechoso de quedarse con la vivienda.

Cellerino fue estrangulada y, según el médico legista, la data de muerte era de 48 horas. Es decir que la mujer pudo haber sido asesinada el martes pasado. Ese día fue el último que los vecinos del barrio vieron a la víctima. Así lo informaron a LA NACION calificadas fuentes con acceso al expediente. Por el hecho fueron detenidos Jorge Blanco, de 50 años, y sus tres hijos.

En declaraciones al programa Café de la tarde de LA NACION+, una comerciante de la zona definió a Blanco como una persona mal educada. Antes de su detención fue a la panadería de esa mujer y le compró un sándwich de milanesa. "Estaba como desencajado", sostuvo la vecina de Villa Urquiza.

En la investigación, al trabajo del personal de la comisaría 49a. y de la fiscalía de Núñez-Saavedra, a cargo de Campagnoli, se sumaron detectives de la División Homicidios de la Policía de la Ciudad.

Según pudieron reconstruir los investigadores consultados, Blanco instaló hace un año una remisería a diez metros de la casa de Cellerino, en Quesada 5025, y había comenzado una relación con su vecina.

"El martes a la noche hubo una fuerte discusión cuando la víctima habría intentado echarlos de la casa, ante lo cual el remisero la asfixió tomándola del cuello con sus manos, hasta quitarle la vida", sostuvieron fuentes de la Policía de la Ciudad.

Blanco y sus hijos se instalaron en la casa de Cellerino y aportaron alrededor de $ 200.000 para iniciar una serie de refacciones y remodelaciones, sostuvo la agencia Télam.

Con la declaración del albañil, que es el principal testigo, los investigadores policiales y judiciales pudieron reconstruir qué pasó ayer antes de encontrar el cadáver.

Según el testigo, que también trabaja en la remisería de Blanco, su jefe lo llamó para que vaya a la obra para destapar unas cañerías. "Cuando el albañil llegó, se encontró con Blanco y se fueron a dar unas vueltas. Notó a su jefe muy nervioso. Fumaba un cigarrillo tras otro", reconstruyó a LA NACION una fuente judicial. De pronto, según el testimonio del albañil, Blanco le dijo: "La maté, la estrangulé. Ayudame a tapar el cuerpo con cemento y lo ponemos abajo de la escalera".

Pero el testigo no ayudó a su jefe. Quedó conmocionado por la confesión de Blanco, y fue lo más rápido que pudo hasta la comisaría 49a. para denunciar el crimen.

Los detenidos serán indagados en las próximas horas por el juez de instrucción porteño Alejandro Litvak, a cargo del expediente.

"Todavía no está claro quién fue el asesino. En principio, por el testimonio del albañil, el principal sospechoso es Blanco y sus hijos podrían ser acusados de encubrimiento", sostuvo una fuente judicial.

temas en esta nota

0 Comentarios Ver
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios