Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Doce meses marcados por la concentración en la taquilla

Se vendió un millón de entradas menos que en 2016; fracasaron los tanques de Hollywood

Viernes 29 de diciembre de 2017
SEGUIR
LA NACION
0

El año se cierra de manera muy distinta a lo que la mayoría imaginó después de las excelentes cifras alcanzadas durante el primer trimestre. Después de marzo, el mercado desbordaba de optimismo y hasta algunos creían que se "pulverizaría" el récord de 50 millones de entradas vendidas en todo el país alcanzado en 2015, la mejor marca de las últimas tres décadas.

Nada de esto ocurrió y el final, en cambio, dejó un sabor agridulce. A la hora del balance, 2017 concluye con algo más de 47,3 millones de entradas vendidas, menos de las 48,3 millones de 2016 (otro año marcado por el camino de la expectativa a la desilusión), pero superior en taquilla a cualquiera de los otros ejercicios de la última década.

No hay un solo factor que explique esta nueva frustración. Más bien, una suma de ellos: el rendimiento por debajo de lo esperado de varios de los estrenos más esperados (tanques como Transformers: el último caballero, Cars 3, Liga de la Justicia y Piratas del Caribe: la venganza de Salazar), algunas decisiones erróneas en la elección de la fecha de estreno por parte de las distribuidoras locales (que derivaron, por ejemplo, en la estrepitosa caída en junio del 43% de la concurrencia respecto del año anterior) y, sobre todo, la concentración en la oferta de títulos. Al acaparar algunos de ellos en su fecha de estreno casi la mitad del escaso millar de pantallas disponibles en el país y rendir por debajo de lo esperado, muchas otras películas con gran potencial no pudieron estrenarse o lo hicieron en condiciones muy desventajosas. Una fotografía se repitió, sobre todo en la segunda mitad del año: complejos multipantalla acaparados por un solo tanque de menor respuesta que lo esperado, y detrás, casi inadvertida, una multitud de novedades que apareció y desapareció sin que nadie se diese cuenta.

En este panorama, Mi villano favorito 3 resultó la más vista del año (aunque con un millón de espectadores menos que la película de los Minions, puntal del récord de 2015); el terror triunfó con It (Eso), del argentino Andy Muschietti (cuarta entre las más vistas del año), y Mamá se fue de viaje, quinta en esa lista, se convirtió por amplio margen en el título argentino del año. Su director, Ariel Winograd, se consagró como el rey de la comedia local, y su protagonista, Diego Peretti, llevó esta vez más gente al cine que Ricardo Darín y Guillermo Francella.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas