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Una "ráfaga ártica" lleva a batir récords de frío en EE.UU.

En el nordeste del país se registran temperaturas extremadamente bajas; en Nueva York, esperan una de las noches de Año Nuevo más heladas de la historia

Sábado 30 de diciembre de 2017
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LA NACION
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El agua de una fuente en el Bryant Park, en Nueva York, congelada
El agua de una fuente en el Bryant Park, en Nueva York, congelada. Foto: AP / Frank Franklin

NUEVA YORK.- La noche de Año Nuevo estrujará huesos en Nueva York. Una "ráfaga ártica" promete entumecer los cuerpos en Times Square, que vivirá una de las noches más frías desde que la gente empezó a reunirse ahí, en 1907, para despedir el año y festejar la llegada del nuevo. Pero eso, para el presidente Donald Trump es otro motivo para renegar del cambio climático.

La costa este de Estados Unidos se convertirá en una de las regiones más heladas del planeta durante el cambio de año debido a una manta de frío que empezó a cubrir el nordeste del país y trastocó la vida de millones de personas, al llevar las temperaturas a escalas inéditas en varios pueblos y ciudades. Una ventisca helada que, vale aclarar, no impedirá que 2017 quede dentro del top five de años más calurosos en los registros.

Pero esa línea que divide el "tiempo" y el "clima" es, para algunos, aún difusa. "En el este podría ser la víspera de Año Nuevo más fría en los registros. Tal vez podríamos usar un poco de ese buen viejo calentamiento global del cual nuestro país, pero no otros países, iba a pagar billones de dólares para protegerse. ¡Abríguense!", escribió Trump en Twitter.

El frío arrasador del invierno en el hemisferio norte suele ser un argumento en el que se recuestan los escépticos del cambio climático para poner en duda el consenso científico sobre el efecto que ha tenido el calentamiento global sobre el planeta.

Climatólogos y meteorólogos lo desarman al remarcar la diferencia entre "tiempo" y "clima", una distinción que también divide sus trabajos: los primeros analizan tendencias de largo plazo; los segundos intentan trazar pronósticos (acertados o no) que apenas miran unos días hacia el futuro.

Trump no es el único político en Washington que reniega del cambio climático. En el invierno de 2015 -el segundo año más caliente en los registros, detrás de 2016-, el senador republicano de Oklahoma Jim Inhofe dio un discurso durante el cual sacó una bola de nieve de una bolsa de plástico para atacar. "Es de apenas acá afuera", dijo. "Está muy, muy fría", describió.

Un día antes del tuit de Trump, esa advertencia se escuchó de nuevo por cuenta de los meteorólogos de The Washington Post: "Por favor, tenga en cuenta que el resto del mundo estará mucho más caliente de lo normal, no sea que alguien intente afirmar que un bolsillo de frío en Estados Unidos desmiente el calentamiento global, algo que invariablemente e irresponsablemente hará", tuitearon.

Un título de ese diario, ayer, reflejaba el golpe de la impiadosa ola de frío: "Se siente más frío en algunas partes de Canadá que en Marte", apuntaba. En Ottawa, el gobierno canadiense decidió cancelar un concierto al aire libre en el Parlamento, programado para cerrar las celebraciones del 150° aniversario del país. En Toledo, una ciudad de Ohio, en el norte de Estados Unidos, un perro fue encontrado congelado en la galería de una casa por sus dueños, según informó la cadena CBS. Varias ciudades, como Montreal, Boston, Flint o Alpena, en Michigan, o Baltimore registraron nuevos récords de temperaturas. En Cincinnati se establecieron puestos públicos de calefacción.

El Servicio Meteorológico Nacional advirtió sobre "temperaturas extremadamente frías" durante los próximos días. Y ayer despachó una alerta escalofriante: las temperaturas máximas durante el día estarán "20°C por debajo de lo normal" en algunas zonas.

La "ráfaga ártica" prometía llevar su marca incluso hasta el sur del país, al envolver a Nueva Orleans, en la costa del Golfo de México, con temperaturas bajo cero en el arranque de 2018.

En Nueva York, las calles, un poco más desoladas que de costumbre para la época de fin de año, se convirtieron en pasarelas de personas ensanchadas y encapuchadas, envueltas en bufandas gruesas que apenas dejaban un hueco para que la mirada pudiera marcar el rumbo.

"El frío no detendrá a Nueva York", dijo Kevon, de 50 años, mientras sacaba cajas de un camión de Fedex en una calle de Dumbo, en Brooklyn. "Es la ciudad que nunca duerme, ¿entendés? Llueva o esté despejado, frío o caluroso -continuó-, Nueva York siempre seguirá. No para".

Fin de año en el freezer

Las temperaturas bajo cero baten marcas en EE.UU.

-40°C récords

La ola de frío ya rompió varias marcas, como los 40°C bajo cero en la zona de Cotton, Minnesota

-12°C año Nuevo

En el inicio de 2018 habrá 12°C bajo cero en la ciudad de Nueva York, su tercera marca histórica

-20°C debajo del promedio

Las temperaturas en el norte serán hasta 20°C más frías de lo habitual

Agencias AP y Reuters

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