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Trump redefine el vínculo presidencial con Washington

A diferencia de los Obama, prefiere pasar la mayor parte de su tiempo en la Casa Blanca; en casi un año, no paseó por la capital ni fue a eventos deportivos

Domingo 31 de diciembre de 2017
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Agencia AP
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Distendido, Trump disfruta del golf en un club de su propiedad en West Palm Beach
Distendido, Trump disfruta del golf en un club de su propiedad en West Palm Beach. Foto: LA NACION

WASHINGTON.- Después de vivir en Washington por casi un año, el presidente Donald Trump no comió ni una sola vez en un restaurante de la ciudad que no fuera de su propiedad; no fue a ninguna presentación en el Kennedy Center, ni a ningún evento deportivo, ni paseó por las atracciones más populares de la capital norteamericana.

Es una de las peculiaridades de la presidencia de Trump y una de las muchas maneras en las que él está cambiando la oficina presidencial, así como su relación con Washington.

"Entre los últimos presidentes, yo diría que Trump ha sido quien pasó menos tiempo en Washington", señaló Phil Mendelson, presidente del concejo municipal de Washington DC y legislador demócrata del concejo desde 1999.

No sólo se trata de restaurantes, dijo Mendelson. Trump ha participado menos que otros presidentes en eventos locales de caridad, como en comedores populares o en campañas escolares de lectura.

La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, estuvo en la ciudad un poco más: participó junto a la reina Rania, de Jordania, en un evento escolar para chicas, estuvo en una campaña navideña para recolectar juguetes y visitó pacientes y empleados del hospital Children's National.

Pero el presidente es un hombre casero. Sale pocas veces y cuando lo hace casi siempre visita propiedades que llevan su nombre.

Trump pasó gran parte del tiempo desde que llegó al poder en sus propiedades. En el invierno pasó fines de semana en su club Mar-a-Lago, en Palm Beach (Florida), mientras que en verano pasó fines de semana en Bedminster, Nueva Jersey, o en su club de golf en Virginia. Ahora también pasa sus vacaciones de fin de año en Mar-a-Lago (ver aparte).

Durante los fines de semana que pasó en Washington, Trump cenó sólo en un restaurante: BLT Prime, en el Trump International Hotel, que abrió el año pasado sólo a unas cuadras de la Casa Blanca.

Las visitas del presidente emocionaron a los turistas en el hotel, pero la mayoría de las veces Trump, que es conocido por preferir sus bifes bien cocidos con salsa de tomate que platos presumidos, prefiere comer en casa.

"Me encanta la comida en la Casa Blanca. La Casa Blanca es el mejor restaurante, es el más hermoso", dijo el mes pasado al programa radial de Larry O'Connor. "Ellos hacen un trabajo hermoso", añadió el republicano.

Luego de vivir consentido durante décadas en la Trump Tower en Nueva York, el magnate llegó a la presidencia de la primera potencia global como -quizás- el mandatario más preparado de los últimos tiempos para enfrentar los desafíos de vivir enclaustrado.

Estilo

"La razón por la que mi pelo se ve bien, tan ordenado, es porque yo no lo expongo al ambiente. Vivo en el edificio donde trabajo. Tomo un ascensor de mi cuarto a la oficina. El resto del tiempo, estoy en mi limusina, mi avión privado, mi helicóptero o mi club privado en Palm Beach", escribió Trump alguna vez.

Desde entonces no han cambiado mucho las cosas, aunque ahora los gastos de la casa, el avión y el helicóptero corren por parte de los contribuyentes.

El estilo casero de Trump es un giro espectacular en comparación con su predecesor, el demócrata Barack Obama, que disfrutó del renacimiento gastronómico de Washington.

Los Obama aceptaron a la capital norteamericana con los brazos abiertos y comieron en los mejores restaurantes, desde los más caros hasta los más populares, lo que generó entusiasmo hacia una serie de restaurantes como Oyamel Cocina Mexicana, del chef José Andrés, y Shake Shack, de Danny Meyer.

Mucho tiempo lejos de la capital

Cada vez que puede, Trump sale de Washington

110 Días

Pasó Trump fuera de la Casa Blanca en los poco más de 11 meses desde que asumió la presidencia

40 Días

Estuvo Trump en su club Mar-a-Lago, en Palm Beach; de sus propiedades, es en la que más tiempo estuvo este año, por lo que se ganó el mote de "Casa Blanca de invierno"

86 Días

Pasó en total el presidente en alguno de sus clubes de golf, según un recuento elaborado por la CNN; en el Trump National Golf Club, en Virginia, estuvo 23 veces

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