Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

La austeridad de Rohani pega en el bolsillo y socava el poder reformista

Martes 02 de enero de 2018
Agencia AFP
0

A pesar de las consignas antirrégimen que corean los manifestantes iraníes, los expertos consideran que el actual movimiento de protesta en Irán es fruto del mismo sentimiento de ira que ya hizo temblar a otros países golpeados por la austeridad.

"Lo que hace que los iraníes salgan a la calle son los problemas económicos cotidianos, la frustración ante la falta de empleo, la incertidumbre sobre el futuro de sus hijos", explica Esfandyar Batmanghelidj, fundador del Europe Iran Business Forum.

Según este experto, los incidentes de los últimos días surgieron por las medidas de austeridad adoptadas por el presidente Hassan Rohani desde su llegada al poder, en 2013, como las reducciones en los presupuestos sociales o el alza de los precios de los combustibles anunciadas hace unas semanas.

"Para Rohani es difícil hacer aprobar los presupuestos de austeridad, pero se trata de medidas necesarias frente a la inflación y los problemas de divisas y para intentar mejorar el atractivo de Irán para los inversores", afirma Batmanghelidj.

Sin embargo, "tras un período de sanciones muy difíciles, la austeridad solo puede mermar la paciencia de la gente".

Las manifestaciones estallaron el jueves pasado en Mashhad, segunda ciudad de Irán, antes de extenderse al resto del país.

Consignas como "¡Muerte al dictador!" y ataques contra los símbolos del régimen dieron a las manifestaciones, las más importantes desde 2009, un aire de revolución.

Algunos también sospechan que los conservadores, rivales de la corriente moderada a la que pertenece Rohani, quieren sabotear la política económica del gobierno, a riesgo de desencadenar un movimiento más difícil de controlar.

"Existen pruebas, especialmente en Mashad, de que las manifestaciones fueron organizadas para marcar puntos políticos", declaró a la agencia iraní Tasnim Amir Mohebbian, un experto asentado en Teherán.

Sin embargo, la ira surgida por la situación económica es palpable desde hace años y dominó las últimas elecciones, en mayo. En las últimas semanas, la agencia ILNA, vinculada con los sindicatos, informó principalmente de protestas de varios cientos de empleados del sector petrolero por retrasos de los pagos, así como de fabricantes de tractores en Tabriz contra el cierre de su fábrica.

La furia fue en aumento con el derrumbe de empresas de crédito que afectó a millones de inversores.

Estas empresas se multiplicaron bajo la presidencia de Mahmoud Ahmadinejad y se desplomaron cuando explotó la burbuja inmobiliaria.

"No me sorprenden estas manifestaciones. En los dos últimos años vimos un desfile en las calles contra los bancos y las sociedades de crédito", recuerda el politólogo Mojtaba Mousavi, residente en Teherán.

"Muchos de estos manifestantes pertenecen a la clase media, que perdió muchos de sus haberes", asegura.

A pesar de las causas económicas, las quejas sobre las restricciones a las libertades civiles siguen vigentes.

Algunos expertos dudan de que las manifestaciones puedan ser una seria amenaza para el régimen y consideran que no parece que obedezcan a una organización clara.

Las protestas políticas se consideran una suerte para el régimen. "El sistema prefiere las manifestaciones políticas que las económicas porque son más fáciles de controlar", concluye Mousavi.

Agencia AFP

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas