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Durante un viaje relámpago para recibir 2018, los Cambiaso domaron las olas en el Este

Acompañados por sus tres hijos, Adolfito y María Vázquez recalaron en Manantiales para descansar antes de empezar su gira internacional

Miércoles 03 de enero de 2018 • 17:22
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Dueña de unas curvas perfectas, María no abandonó su rutina de ejercicios y corrió todas las mañanas, aún de vacaciones.
Dueña de unas curvas perfectas, María no abandonó su rutina de ejercicios y corrió todas las mañanas, aún de vacaciones.. Foto: Sebastián Umpiérrez

Ya es tradición: apenas termina el Abierto Argentino de Polo, Adolfo Cambiaso (43) y María Vázquez (43) se refugian con sus hijos Mia (15), Poroto (12) y Myla (7) en su ca,mpo de Córdoba, donde el polista supervisa de cerca la cría de sus caballos y sus clones y María empieza a preparar la logística que implica el traslado familiar hacia Estados Unidos, la primera parada de la gira internacional del recordman (en Palm Beach juega para Valiente).

Poroto es surfer, como su padre y su abuelo. Y también juega al polo: tiene 1 de handicap.
Poroto es surfer, como su padre y su abuelo. Y también juega al polo: tiene 1 de handicap.. Foto: Sebastián Umpiérrez

Sin embargo, la playa les "tira", y es por eso que, religiosamente, hacia fin de diciembre suelen tomarse un pequeño recreo en el Este. Si bien los últimos cuatro años eligieron las arenas más alejadas de José Ignacio, esta vez querían hacer deportes acuáticos, por lo que optaron por Manantiales. Llegaron el 25 al mediodía, hospedaron a un par de amigos (los Farina y a Ezequiel Ortiz Berné, manager de la modelo), y se quedaron poco más de una semana.

La proximidad de la casa a la playa le permitía a María -que acaba de lanzar su primer perfume, Mon Âme- bajar a la arena con lo mínimo indispensable. En la foto se la ve con Myla, la menor de sus tres hijos.
La proximidad de la casa a la playa le permitía a María -que acaba de lanzar su primer perfume, Mon Âme- bajar a la arena con lo mínimo indispensable. En la foto se la ve con Myla, la menor de sus tres hijos.. Foto: Sebastián Umpiérrez

Instalados en "La Maestra", la casa que tiene hace muchos años Adolfo Cambiaso padre, la rutina familiar fue muy relajada y más bien puertas adentro, con alguna excepción para ir a comer pescado por la zona. Lo que sí tuvieron fue una sobredosis de olas, tal como querían. María no surfeó pero cada vez que bajaba a la playa para darse largos baños de mar, sus curvas de vértigo levantaban suspiros (muy disciplinada, todas las mañanas mantuvo su rutina de running). Adolfito, en tanto, demostró gran dominio del stand up paddle boarding, y se divirtió llevando a pasear entre las olas a la más chiquita de la casa, mientras sus hijos mayores perfeccionaron su técnica sobre la tabla remando y surfeando.

Adolfito es fanático del stand up paddle boarding, un deporte que implica fuerza, equilibrio y destreza.
Adolfito es fanático del stand up paddle boarding, un deporte que implica fuerza, equilibrio y destreza.. Foto: Sebastián Umpiérrez

El Año Nuevo lo recibieron en casa y comieron un exquisito asado a la leña preparado por Adolfito. Preparar carne a la parrilla es algo que al crack le divierte mucho cuando está relajado; de hecho, días antes, había preparado otro para agasajar a su amigo Pico Mónaco.

Poroto es surfer, como su padre y su abuelo. Y también juega al polo: tiene 1 de handicap.
Poroto es surfer, como su padre y su abuelo. Y también juega al polo: tiene 1 de handicap.. Foto: Sebastián Umpiérrez

Renovados, el martes 2 aterrizaron en Córdoba, donde Mia se prepara para presentarse con su tropilla de moros en el Festival de Jesús María.

Texto: Lucila Olivera

Fotos: Sebastián Umpiérrez

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