Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

De los lectores: cartas & mails

Lenguas en peligro; El mal sindicalismo; Juez Kreplak; El ejemplo de Islandia; Miremos mares y ríos; Argentina y Macondo; Suba de transporte; Plaza con intrusos

Domingo 07 de enero de 2018
0

Carta de la semana

Lenguas en peligro

El caso de Amadeo García García, el último hablante del idioma taushiro (LA NACION, 27/12), plantea una vez más el drama ya advertido por la Unesco: "En el mundo desaparece una lengua cada 15 días". Y es dramático, porque con ella se va para siempre una cultura, es decir, una visión única del mundo, una forma de relacionarse con el entorno, una historia, una idiosincrasia, una identidad singular, el testimonio de un estilo de vida. Algunos supondrán que, como en el ejemplo de García García, las lenguas más amenazadas son aquellas sin tradición literaria, de pequeñas comunidades indígenas o exóticas, y por supuesto de lugares remotos. Nadie parece sospechar que el castellano culto de la Argentina, un país con una tradición de pensamiento educado, es una de esas lenguas en peligro. Las causas son varias: la descomposición social, el deterioro de la educación, la pérdida del hábito de la lectura, el empobrecimiento del vocabulario, el uso vulgar de la tecnología y, sobre todo, el lenguaje mediocre de la televisión, que además nos atiborra de formas dialectales del español de la América tropical. Las Academias de la Lengua, por su parte, han abandonado su función didáctica y jerarquizan barbarismos al incorporarlos en sus diccionarios como admisibles. Por no hablar de la ausencia total de una política lingüística nacional.

No se trata de preconizar casticismos a ultranza, ni de negar la evolución del lenguaje (aunque hasta para copiar hay que saber elegir el modelo). Se trata de preservar nuestra identidad cultural como nación. Hay cuestiones más urgentes, es cierto. Pero pocas son tan importantes.

Oscar Medina

olmedina88@hotmail.com

El mal sindicalismo

El peronismo siempre ha manifestado que su columna vertebral la constituye el movimiento obrero, a través de sus organizaciones sindicales, nucleadas en la CGT. Creo que más que su columna vertebral es el estómago, ya que la apetencia de sus dirigentes no tiene límites, como lo demuestran los hechos que conocemos últimamente. Desde que tengo uso de razón, los sindicatos siempre fueron manejados por sindicalistas que se perpetuaron en sus cargos y que en muchos casos son a la vez empresarios que acumulan grandes fortunas, viven en suntuosas mansiones y se trasladan en autos de alta gama. Desde sus posiciones dominantes, y en complicidad con funcionarios corruptos como ellos, extorsionan a empresarios, diciendo irónicamente que defienden a sus afiliados. Lo único que hacen es robar sin límites, siendo las obras sociales sindicales una fuente inagotable de recursos mal habidos. ¿Podremos algún día terminar con este flagelo y que quienes representan a un gremio sean verdaderos trabajadores y que, como en otros cargos electivos, no puedan ser reelegidos por más de un período, ni caer en el nepotismo?

Manuel Litwak

DNI 4.290.350

Juez Kreplak

En las últimas horas en todos los medios se difundió la detención del secretario general del Soeme y director del diario Hoy, de La Plata, en Uruguay. No voy a referirme a la decisión judicial porque me imagino que el juez Ernesto Kreplak habrá tenido suficientes pruebas para ordenar la detención y el allanamiento. Pero quiero recordar que este magistrado fue nombrado en 2015 por el Senado con el voto mayoritario K, y es el mismo que representó al Poder Ejecutivo en el vergonzoso jury de enjuiciamiento del fiscal Campagnoli, jury que se caracterizó por su manejo irregular. Es importante tener la memoria activa.

Beni Cotler

proyectostierrasanta@gmail.com

El ejemplo de Islandia

Islandia, una gélida isla del Atlántico Norte, encabeza desde hace varios años el ranking de países donde hay una mayor igualdad entre hombres y mujeres, con una lucha que arrancó en 1974 y sigue hasta hoy. Permite eso la aplicación de medidas que favorecen el reparto equitativo de las obligaciones familiares, como los tres meses que tienen ambos padres por cada nacimiento, además de otros tres meses a convenir. También la obligación de que el 40% de los puestos de dirección de empresas sean para las mujeres y muchas otras normas que no se quedan en el papel escrito, sino que se controlan para que sean aplicadas en la práctica. Como todo país, ha atravesado crisis económicas profundas. De la de 2008 salieron saneando la banca, dejando caer a los bancos que eran irrecuperables y metiendo presos a los dirigentes políticos implicados en la burbuja financiera, con una austeridad justa y equilibrada para la sociedad, apostando a una población joven y preparada. Esto se llama repartir las cargas de una crisis en forma equilibrada. Además, es el país que encabeza en el mundo el mayor porcentaje de lectores y de libros leídos por año. En fin, hay muchas más cosas. No los imitemos, pero pensemos en que de verdad se puede ser mejor sociedad si las buenas leyes se hacen cumplir de verdad. Ningún misterio: respeto, educación, igualdad.

Matías Aníbal Rossi

matiasrossi2014@gmail.com

Miremos mares y ríos

El quinto litoral marítimo y fluvial del mundo es el argentino. Sin embargo, nuestro país no mira al mar. Llega a él en las playas bonaerenses. Ni ocupa el mar ni navega sus ríos. No se hace cargo de su increíble riqueza ni de la inmensa posibilidad de los fletes fluviales. Nuestra zigzagueante política en Malvinas no ha hecho otra cosa que tapar el bosque de nuestras enormes posibilidades en pesca y navegación. Mientras tanto, el PE acaba de vetar parcialmente la laboriosa posibilidad de recomposición de nuestra destruida flota fluvial y mercante. "Argentinos, a las cosas", proclamó hace años Ortega y Gasset. Quizá convendría releer, aquí y ahora, la magnífica biografía del almirante Guillermo Brown escrita por Marcos Aguinis, y reanudar nuestra olvidada presencia en las aguas argentinas, en homenaje a nuestros 44 héroes del ARA San Juan.

Fernando Miranda

Miembro del Consejo de Pazde la República Argentina

mirandafernando2@gmail.com

Argentina y Macondo

Gabriel García Márquez, en su obra Cien años de soledad, nos ayuda a entender un poco mejor nuestro país. Su novela trata sobre Macondo, un pueblo que vivió durante cien años aislado del mundo. Su aislamiento no fue total, se vio acompañado con la llegada esporádica de inventos provenientes de otros países, entre ellos, el imán, la lupa, el hielo, la pianola, el gramófono, el ferrocarril, el clavicordio, la luz eléctrica, etc. Macondo padece una disonancia entre los comportamientos bárbaros y primitivos de sus habitantes y sus objetos de ultima generación, que lo hacen ver como un pueblo bárbaro con juguetes nuevos. Quizá la Argentina se parezca a Macondo más de lo que creemos. Tenemos dispositivos de última generación como los nuevos smartphones, el iPhone X y demás, provenientes de los países del Primer Mundo, y al mismo tiempo vivimos atrasados con nuestras conductas, como se pudo ver recientemente en los sucesos ocurridos fuera y dentro del Congreso o en la imposibilidad de un juez de entrar a un territorio declarado sagrado por los mapuches, entre otros. Deberíamos quizás, además de las nuevas tecnologías, adquirir otras cosas de los países del Primer Mundo. Somos un pueblo bárbaro con juguetes nuevos.

Lucas Cassone

DNI 42.010.151

Suba de transporte

La implementación del aumento en el transporte, si bien mantiene el subsidio, lo traslada de la oferta a la demanda. En lugar de subsidiar kilómetros recorridos por el colectivo subsidia al pasajero que lo usa una forma inteligente y transparente, y ningún empresario del sector deberá "aceitar" empleados del Estado para cobrar antes su parte y ganará más cuanto mejor preste el servicio. Como el subsidio se acredita en la tarjeta SUBE, el circuito cierra inmediatamente y es el pasajero el beneficiado. Buen trabajo del ministro de Transporte y su equipo.

Luis Zorraquín

DNI 4.558. 375

Plaza con intrusos

Mientras el Gcaba está cuidando muy bien y poniendo en valor todas las plazas de la ciudad, en el barrio de La Boca tenemos la plaza Miguel Caló, sobre la avenida Pedro de Mendoza, frente a Dársena Sur, a dos cuadras del Riachuelo, totalmente ocupada por viviendas precarias de hasta dos pisos de altura, configurando lo que se conoce como Villa Lamadrid, hecho que ocurre a tres cuadras del espacio público también ocupado sobre la calzada de Pedro de Mendoza, entre Aristóbulo del Valle y Brandsen, por la empresa Silos Areneros Buenos Aires. Una obscena impunidad de la que las autoridades de la CABA hasta ahora no se han hecho cargo. A dos cuadras de la importantísima Usina del Arte, la ocupación del espacio público está impidiendo la libre circulación del tránsito vehicular y peatonal, y también un desarrollo turístico y comercial de primer orden, con la consecuente generación de empleos.

Organismos de control, fiscales, jueces, ¿no se dan por enterados? Camiones que esperan la carga de arena estacionan bajo la autopista, sobre la avenida, en segunda y tercera fila, incluso atravesados por varias horas... ¿es una zona liberada?

Alfredo Alberti

Asociación de Vecinos La Boca

asocveclaboca@speedy.com.ar

En la Red

Allanaron propiedades de Milagro Sala

Facebook

"¿De dónde sacó tanto dinero para semejante propiedad? ¿Trabajando de sol a sol?" - Susana de la Iglesia Zanfardini

"Curró con las viviendas de la gente y dice que es persecución política..." - Olga Navas

"Ley de extinción de dominio... es la única para poder dejarlos sin nada" - María Cristina Moreno

"Da bronca que uno laburando honestamente 30 años no pueda tener ni la mitad de una casa así" - María María

Los textos destinados a esta sección no deben exceder las 15 líneas o los 1100 caracteres. Debe constar el nombre del remitente, firma, domicilio, teléfono y número de documento. Por razones de espacio y de estilo, LA NACION podrá seleccionar el material y editarlo. Los mensajes deben enviarse a: cartas@lanacion.com.aro a la dirección: Av. Del Libertador 101, Vicente López (B1638BEA) Buenos Aires, Argentina

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas