0

Merkel, sin margen de error para seguir como la líder más fuerte de la UE

Casi 100 días después de las elecciones, la canciller empezó ayer a negociar la formación de un gobierno; su futuro político está en juego
Luisa Corradini
0
8 de enero de 2018  

Merkel habló con la prensa, ayer, antes de empezar a negociar
Merkel habló con la prensa, ayer, antes de empezar a negociar Crédito: Jorg Carstensen / DPA

PARÍS.- Poco después de tres meses de las elecciones legislativas en Alemania, conservadores y social-demócratas iniciaron ayer consultas con la esperanza de formar una nueva alianza gubernamental. Tras un primer fracaso con los liberales del FDP y los Verdes, este segundo intento se anuncia difícil para Angela Merkel , que juega su supervivencia política.

"Será duro. Nos mantendremos firmes", advirtió ayer el jefe del Partido Socialdemócrata (SPD), Martin Schulz, con quien la canciller intentará aliarse.

Aun cuando los potenciales socios de esa futura coalición insisten en que enfrentan "con optimismo" las negociaciones que deberían durar toda la semana, las discusiones se anuncian extremadamente complicadas, sobre todo en lo que concierne a la política migratoria. La ultraconservadora Unión Social Cristiana (CSU), aliada bávara de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la canciller, reclama un neto endurecimiento de la política inmigratoria, mientras que el SPD exige, por el contrario, más facilidades para el reagrupamiento familiar de los inmigrantes.

Merkel también intentará por todos los medios evitar que los socialdemócratas obtengan el ministerio de Finanzas. El SPD lo exige como reconocimiento para entrar en la futura alianza, consciente de que un nuevo fracaso podría precipitar el fin político de la canciller.

"Creo que podremos lograrlo. Trabajaremos rápido e intensamente", dijo Merkel ayer a la prensa, antes de la primera reunión. Debilitada en las elecciones de septiembre, Merkel tiene un reducido margen de maniobra. Tras el colapso de la primera ronda de negociaciones para formar una llamada "coalición Jamaica" con los liberales y los Verdes, una nueva alianza con el SPD podría garantizarle la posibilidad de formar un gobierno estable durante su cuarto mandato.

En todo caso, una mayoría de alemanes manifiesta su escepticismo ante la idea de una nueva coalición idéntica a la que gobernó el país dos veces durante los 11 años en que Merkel estuvo en el poder: 52% considera la perspectiva "no muy buena" o "mala", según un sondeo publicado esta semana. En otra encuesta realizada por la radio ARD, 69% de los encuestados afirma que la CDU fracasó en el manejo de la crisis migratoria, aunque 53% aprueba la idea de un nuevo mandato para la canciller y 93% la sigue considerando una buena jefa de gobierno.

Shulz, por su parte -que inmediatamente después de las elecciones había descartado una nueva alianza con la CDU-, tendrá que convencer a los miembros de su partido de votar a favor de esa coalición. Para ello, intentará obtener de Merkel, entre otras concesiones, un aumento de la protección social y más inversiones en infraestructura.

Pero las exigencias de Schulz se toparán con una implacable resistencia de los ultraconservadores de la CSU, muchos de los cuales tomaron incluso como modelo al gobierno de ultraderecha formado por el flamante canciller austriaco, Sebastian Kurz.

Poco antes de Navidad, el diario Bild publicó declaraciones de Norbert Lammert, importante miembro de la CDU y ex líder del Bundestag, en las que afirmaba que Merkel renunciaría si fracasaran las actuales negociaciones. Una versión desmentida rápidamente por Lammert.

Pero los nubarrones sobre el futuro de Merkel no son los únicos. Martin Schulz, que después de su negativa finalmente aceptó "discusiones abiertas", paga muy caro su cambio de actitud. Solo 30% de alemanes tiene de él una opinión favorable, el nivel más bajo de su historia política.

"Si las discusiones fracasan, mi carrera política está terminada", parece haber confiado a los líderes de la CDU y la CSU la semana pasada. "No solamente la tuya", habría respondido Horst Seehofer, presidente de la CSU.

Para la prensa alemana, más allá del destino del país, es la "supervivencia política" de los tres principales jefes partidarios que se decide esta semana.

temas en esta nota

0 Comentarios Ver

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.