0

La despedida

Pablo Gianera
0
10 de enero de 2018  

Fuente: LA NACION

Las prácticas militares conservan no solo atuendos de épocas pasadas -no los uniformes de combate; más bien los de gala-, sino también algunos hábitos que creíamos perdidos para siempre o se recordaban con esos recuerdos prestados, un poco falsos, que son la literatura y el cine. Por ejemplo, las despedidas del puerto. Los aviones y los aeropuertos, con su velocidad, arruinaron para siempre la nostalgia morosa del barco que se aleja, se reduce en la distancia hasta que, directamente, se pierde de vista. Estos es lo que se ve en la base naval de Korsoer, en Dinamarca. La dos mujeres solitarias, que ni siquiera sabemos si son o no familiares, parecen acompañarse mutuamente en el momento de la despedida, y nunca sabemos si una despedida es provisoria o definitiva: eso es justamente lo que le da su valor y su espesor. Desde la borda, los soldados contemplan con alguna aparente indiferencia. ¿Quién se queda más solo: el que se queda o el que se va?

temas en esta nota

0 Comentarios Ver

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.