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El obispo castrense reveló que halló un registro de bautismos en la ex-ESMA

Olivera se lo anticipó a Francisco; hay constancias de 127 actos celebrados en la capilla del centro clandestino de detención

Jueves 11 de enero de 2018
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LA NACION
En la antigua capilla de la ex ESMA funciona hoy un espacio cultural e interreligioso
En la antigua capilla de la ex ESMA funciona hoy un espacio cultural e interreligioso. Foto: LA NACION / Santiago Filipuzzi

ROMA.- Después de reunirse ayer durante una hora con el Papa en el Vaticano, el obispo castrense argentino, Santiago Olivera, anunció que recuperó el libro de bautismos de la capilla Stella Maris de la ESMA -la ex-Escuela Mecánica de la Armada, uno de los mayores centros de detención clandestinos durante la dictadura-, un documento cuya existencia no se conocía y que será hecho público en breve.

"En este libro figuran los 127 bautismos realizados en la ex-ESMA entre los años 1975 y 1979. Tenemos que investigar, puede ser que algún marino haya bautizado allí a su hijo, pero puede ser que haya otros casos", reveló Olivera, aludiendo a la terrible historia de bebés dados a la luz en ese lugar por mujeres detenidas, luego desaparecidas.

Olivera, que fue designado por Francisco obispo castrense en marzo del año pasado, anunció su intención de dar a conocer y "poner a disposición" este documento inédito en las próximas semanas, después de tratar este tema con el resto de los obispos y la comisión ejecutiva del Episcopado, que preside Oscar Ojea y que la primera semana de febrero será recibida por el Papa.

"No sé si habrá mucha información en el libro de bautismos de la ESMA, pero por lo pronto es un dato que se pueda conocer a los niños que fueron bautizados allí entre 1975 y 1979, para alguien que necesite saberlo", dijo Olivera, que puso al tanto de esta novedad a Francisco, quien le dio su aval. En la antigua capilla de la ex-ESMA funciona hoy el espacio Patrick Rice, en homenaje a un sacerdote desaparecido.

Difusión

"Al Papa le pareció muy bien, le pregunté por los modos, si dárselo a uno o no, y él me dijo de socializarlo a la prensa y de ofrecerlo. Cuando vuelva [a la Argentina] lo hablaré con la comisión ejecutiva y buscaré el modo de presentarlo en la línea de disponibilidad, apertura y transparencia impulsada", dijo Olivera, que se reunió con el Papa en su residencia de Santa Marta. Viajó a Roma para presentar un libro suyo sobre el cura Brochero, que fue traducido al italiano.

Ante una pregunta de LA NACION, Olivera contó que descubrió la existencia del libro de bautismos después de que una periodista le hizo una pregunta al respecto. "Entonces lo busqué, lo rastreé, lo encontré y me lo entregaron", contó.

Olivera, que fue hasta marzo pasado obispo de Cruz del Eje y promotor de la causa de canonización del "cura gaucho", durante la hora en que estuvo con el Papa también habló de su nueva labor como obispo castrense. "Le hablé de mi trabajo, de lo que estoy haciendo, del tema de los sacerdotes, de la historia pasada, de cómo mirarla, con verdad", dijo. También habló del inminente viaje a Chile y Perú, del submarino ARA San Juan y de "la tristeza de que no aparezca", y del pedido que le hizo la ministra Patricia Bullrich para que todas las fuerzas de seguridad pasen a estar bajo la órbita del obispado castrense. "El Santo Padre me dijo que él no lo veía mal y que le parecía bien que sigamos haciendo ese camino", indicó.

Consultado sobre el fuerte comunicado emitido ayer por la comisión ejecutiva, que recordó que nadie puede hablar en nombre del Papa, salvo sus voceros formalmente designados (ver aparte), Olivera definió el pronunciamiento como "una maravilla".

Ante una pregunta sobre si no debería haber llegado antes, algo que quizás habría evitado el clima antipapal que se respira en ciertos sectores de la Argentina, Olivera relacionó ese clima con la expectativa de mucha gente para que viaje al país. "Francisco sabe mucho más que nosotros si están dadas las condiciones o no. Yo confío plenamente en la cintura que tiene. El Papa es muy querido y muy aceptado. Cuando se lo quiere teñir de uno o de otro lado de una mirada política, ahí estamos en problemas", dijo.

"El Papa nos trasciende. Es un lujo para el mundo, es un líder, un referente, y los argentinos tenemos que salir de nuestra mirada, de nuestro propio ombligo y pensar que tenemos a un argentino que nos está dejando de maravillas en el mundo. Mirémoslo a él y sigamos sus pasos", concluyó.

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