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Lejos de cualquier recelo: Leo Mayer y Souza, del partido histórico en la Copa Davis a entrenarse juntos en Australia

En 2015, el Yacaré venció al brasileño en 6h43m, lo que les generó consecuencias a ambos; la Federación Internacional cambió las reglas a partir de allí; ambos tienen muy buena relación y practicaron antes del comienzo del Australian Open

Viernes 12 de enero de 2018 • 09:48
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LA NACION
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Souza y Mayer, juntos
Souza y Mayer, juntos.

MELBOURNE.- Como si el Melbourne Park, con sus tres súper estadios techados y otros 19 courts no fueran suficiente, el Centro Nacional de Tenis australiano es casi una ostentación de la abundancia. El complejo, contiguo al predio donde se disputa el primer Grand Slam del calendario, luce canchas de polvo de ladrillo y, lógicamente, de cemento (ocho de ellas, bajo techo). La llovizna acompaña la jornada en esta porción de Oceanía, por ello todas las canchas protegidas del mal tiempo están completas. En un extremo, Diego Schwartzman y el portugués Joao Sousa se sacan chispas; en otra, la española Carla Suárez Navarro hace gala de su revés de una mano; más aquí el joven ruso Andrey Rublev y el veterano español Fernando Verdasco parecen desafiarse a ver quién le pega más fuerte a la pelotita. Pero en el court número 3 está el verdadero espectáculo. Leonardo Mayer y el brasileño Joao Souza , los jugadores que llevaron los límites al extremo disputando el single más largo de la historia de la Copa Davis (seis horas y 43 minutos; por la primera rueda de 2015), se entrenan juntos, entre sonrisas, bromas y buena intensidad, claro.

Aquel partido, en Tecnópolis, fue tan extraordinario e inusual queobligó a la Federación Internacional de Tenis a cambiar muy pronto las reglas. Hubo, efectivamente, un "efecto Mayer-Suoza". Se empezó a incluir el tie-break en el quinto set; se acabaron los partidos maratónicos. "Vení Joao, vamos a sacarnos una foto", le dice, animado, Mayer a Souza luego del ensayo de poco más de una hora. "Como Leo va a debutar en el cuadro contra (Nicolás) Jarry, que es alto y saca muy bien, yo quería que se entrenara con alguien que sacara duro. Y Joao era ideal", comenta Mariano Hood, entrenador del correntino y subcapitán del equipo nacional de Copa Davis. El brasileño, que perdió con Andrea Collarini en la primera rueda de la clasificación del Abierto de Australia , también tiene coach argentino: el Polaco Juan Pablo Brzezicki

"Siempre tuvimos una buena relación con Leo, desde juniors. Nos conocemos desde hace mucho. Un partido es un partido. No fue ni el último y antes de ese habíamos jugado un montón de veces. Queda el recuerdo, pero ya es pasado. Al año siguiente cambiaron las reglas. Quedó en la historia. Ya fue. No queda nada de eso. La amistad sigue", le comenta Souza a La Nacion, con melancolía. El triunfo de Mayer fue 7-6 (7-4), 7-6 (7-5), 5-7, 5-7 y 15-13.

Aquella caída con el Yacaré, por lo cruel que resultó (además, Brasil terminó perdiendo 3-2 la serie), le destruyó la cabeza a Feijão: perdió en ocho primeras ruedas consecutivas en el circuito y terminó la temporada en el puesto 142° (había empezado 90° y con impulso). "A mí me costó mucho más mentalmente; físicamente no fue nada. Desde ahí no pude volver todavía. Solamente me fui para abajo. Después de ese partido tuve un año muy malo. El año pasado tuve a mi hija. Me pasaron muchas cosas en dos años. Me cambió la vida. Recién ahora vuelvo a concentrarme y a pensar bien en el tenis. Este es el año en el que puedo volver", aventura, ilusionado, Souza.

Para Mayer tampoco fue sencillo el día después de aquel partido histórico. Sufrió ampollas en los pies y estuvo varios días en ojotas, sin poder calzarse zapatillas. "Tuve un montón de problemas en el cuerpo de derivaciones", contó en su momento. Y demoró unas seis semanas en volver a sentirse en ritmo tenístico.

Aquello ya es parte del pasado, pero ambos quedaron en la historia por protagonizar un hecho deportivo fuera de lo común y no podrá borrarse. Entre Mayer y Souza no hay recelos, al contrario. Sólo buena onda.

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