Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Progresión poética del tiempo

ALREDEDORES Por Máximo Simpson (Libros de Alejandría)-70 páginas-($ 10)

Miércoles 16 de febrero de 2000

EL último libro de poemas de Máximo Simpson (Buenos Aires, 1929) oscila entre cierto registro de la realidad, que parece siempre a punto de sucumbir ante el azar o la nada, y una última lucidez del yo lírico, que percibe en lo circundante una trascendencia íntima. Dicha intimidad proviene del sujeto mismo, que a menudo personaliza y hasta animiza el mundo objetivo o, mejor dicho, sus inmediaciones, aquello que Simpson llama "alrededores", lo que está en el olvido o en las ruinas del ajetreo cotidiano: "Excavando entre ruinas, entre olvidos/ encontré este huesito, este silencio.// Esta minucia,/ que resplandece aún entre mis dedos/ con una luz muy suave,/ es una emanación,/ o apenas/ el sosegado aroma de un tal vez". Esa impregnación de la subjetividad, cuando parece contenida y concentrada en la existencia del objeto, produce los mejores poemas del libro. En otros, el yo lírico atenúa la percepción de lo real con cierta efusividad complaciente.

En la primera sección, "Maltiempo", se exploran los vínculos entre las cosas de este mundo y la trama temporal que los sostiene. Una conciencia poética es la que percibe el cambio, la promesa del futuro, las huellas del pasado, no sólo en los objetos o en los animales sino también en los muertos, que naufragan más allá del suceder. En la segunda, "Alrededores", los poemas se vuelven más breves y quiebran su ritmo, como si se concentraran en sí mismos: "Ir cantando sin canto,/ a tientas/ sin cantar", se lee. El mundo se vuelve abstracto, al límite de la pérdida: todo es desvaído, liminar, extemporáneo. Los seis poemas de la tercera sección, "Visiones", son aún más breves que los precedentes y aspiran al relámpago de una mirada reveladora. En la última sección, "Día tras día", en donde la dimensión se vuelve histórica, se retoman el ritmo y los versos más dilatados. Allí aparecen "personajes" como el violinista del ghetto de Varsovia, el corcel Janto de la Ilíada, las víctimas de la violencia o Marco Aurelio. De algún modo, las cuatro secciones del libro sugieren una progresión en la conciencia del tiempo, que va de lo habitual a lo epifánico y de allí al horizonte de la historia; la forma del poema intenta acompañar ese movimiento.

Máximo Simpson ha publicado Túpac Amaru (1960), Más poesía (1962), Poemas del hotel melancólico (1963), Estación final (1981/1985), Hacia dónde tan lejos (1981), Elegías americanas (1992) La casa y otras visiones (1995). Alrededores obtuvo el Primer Premio de Poesía en el concurso convocado por el diario La Nación en 1998.

Simpson
Simpson.

Jorge Monteleone

Te puede interesar