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Mercosur: cuál es la responsabilidad de los dirigentes

Pecados de omisión y comisión

Comercio exterior

Es sabido que los dirigentes pecan por omisión (dejar de hacer alguna cosa) o por comisión (acción de cometer), o sea, por lo que no hacen cuando lo deben hacer, o por lo que hacen y no deberían hacer. En ambos casos asumen su responsabilidad.

Es sabido que los dirigentes pecan por omisión (dejar de hacer alguna cosa) o por comisión (acción de cometer), o sea, por lo que no hacen cuando lo deben hacer, o por lo que hacen y no deberían hacer. En ambos casos asumen su responsabilidad.

El presidente Carlos Menem, en su libro "¿Qué es el Mercosur?" (Ediciones Ciudad Argentina 1996, pág. 67), plantea la responsabilidad del Estado ante particulares damnificados por la omisión o retardo en la instrumentación de los medios necesarios para permitir el ejercicio de derechos reconocidos por las normas comunitarias, reconociendo así que la omisión y retardo en el Mercosur puede generar daños a los particulares.

Cuando el 26 de Marzo de 1991 se firmó el Tratado de Asunción, quedaba claro que, en la constitución del Mercosur, sólo se avanzaba en tener una política comercial y arancel externo común y en la coordinación macroeconómica para garantizar condiciones adecuadas de competencia (art. 1°). Brillaba por su ausencia uno de los temas claves que era la problemática de las reglas de inversión.

Durante el período de transición (1991-94) hasta la instalación del Mercosur (1995), se planteó en el art. 5° (T.A.) literal (b), que "la coordinación de políticas macroeconómicas se realizará gradualmente y en forma convergente con los programas de desgravación no arancelarias indicadas en el literal anterior".

Como Brasil sostenía que la única coordinación posible, era que la Argentina adoptara las políticas macroeconómicas del país más significativo, no se cumplió con lo dispuesto con este artículo y hoy nos encontramos que el Estado Parte más importante, en términos de capacidad industrial instalada y población, ha hecho una devaluación fuera de equilibrio (53%). La calidad de la política macroeconómica argentina demostró ser mejor. De hecho, se prefirió una no-coordinación a una mala coordinación.

¿Por qué se siguió con la desgravación arancelaria? Pueden existir muchas respuestas. Algunos sostienen que se apostó a que el Mercosur iba a andar bien, aun incumpliendo las normas del Tratado de Asunción. De allí en adelante, se adoptó, en el Mercosur, la lógica de la tolerancia de los incumplimientos recíprocos . De esta manera, los negociadores de los Estados Parte, distinguían lo que era esencial del Tratado de Asunción, de lo que, a su juicio, " no era esencial ". El concepto fue, que cumplir el Tratado de Asunción no era un problema de voluntad sino de capacidad y no siempre se consideraban capacitados por falta de mandato.

Gozos y Sombras

Por la complejidad del proceso político interno, existieron muchas trabas a las reformas que debía hacer Brasil, debilitando el Plan Real. Así se produjo una maxidevaluación que venía siendo pedida por empresarios y políticos. La misma fue aplaudida gozosamente, entre otros, por el influyente ex-ministro Delfim Neto. Sin embargo, hoy Brasil se encuentra en las sombras. Aunque se dice que la luz está al fin del túnel, nadie conoce cuando alumbrará a pleno.

Los expertos diagnostican que, para la Argentina, el problema clave es la transición entre la maxidevaluación y el momento en que Brasil recupere su equilibrio macroeconómico. Pues como sostuvo recientemente el Secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Campbell, Brasil, por ser el país más grande, "tiene más capacidad de influir o de hacer daño". ¿Cuánto durará el período de colapso del real? Nadie lo tiene en claro, pero podría durar de 3 meses a 10 meses. ¿Qué pasará en la economía de Brasil? Hay consenso en ese país que en ese período habrá una gran recesión en su mercado interno y que va a destinar parte de su capacidad instalada a exportar. De los 10 principales mercados para las exportaciones brasileñas en 1998, la Argentina es el 2° y es el de más fácil acceso.

Menem-Cardoso

Conversando con empresarios brasileños, se detecta cierta exuberancia al interpretar que el Entendimiento del 12 de febrero último, anexo a la Declaración Presidencial de Sao José Dos Campos, y el reciente discurso del presidente Menem del 2 de marzo último, les garantiza el mercado argentino al tolerárseles las prácticas de dumping y subsidios, como si la Argentina hubiera aceptado voluntariamente el status de nación menos favorecida, a raíz que Brasil había realizado una devaluación del orden del 53 por ciento.

El razonamiento de los colegas empresarios brasileños, fue el siguiente: a) El presidente Menem ha garantizado que no se tomarán medidas contra Brasil y que por el contrario, hay que tenderle la mano al socio y al hermano; b) Que la Argentina, en el punto 9 del entendimiento del 12 de febrero, había debilitado su capacidad de aplicar sanciones por prácticas desleales, ya que solamente las dispondría si el gobierno de Brasil les daba permiso;C) Que, en el mismo entendimiento de la Argentina se comprometía a retirar los casos de solución de controversias que afectaban las licencias no-automáticas de Brasil y los subsidios denunciados en el caso de los cerdos.

Nos pareció conveniente, hacerles presente que no podían presumir que ningún Estado pueda adoptar el principio de "entrega" como parte de su política internacional. Sería una sorpresa, que causaría asombro y sobresalto a los argentinos.

Paso seguido, consideramos la siguiente interpretación: el presidente Menem en su discurso del 2 de marzo último sostuvo, en un primer párrafo "Los Problemas del Mercosur se solucionan con más Mercosur", y más Mercosur es:

  • No tolerar subsidios y desmantelar restricciones al comercio.
  • No tolerar prácticas desleales de comercio (consultar a Brasil no podía interpretarse de manera contraria a lo dispuesto por la Organización Mundial del Comercio).
  • Utilizar los mecanismos de solución de controversias del Mercosur para arreglar las controversias (si no hay subsidios o trabas para-arancelarias, no hay controversia).

El Entendimiento del 12 de febrero debía ser interpretado dentro de ese marco conceptual. El Presidente Menem, se había opuesto a algunos sectores que planteaban, ante la crisis de Brasil, que la Argentina tenía que exigir soluciones instantáneas o retirarse del Mercosur. En este sentido, la Declaración Presidencial y el Discurso de Menem, no aparecía en abstracto sino se daba en un contexto.

Que la Argentina haya incumplido conductas prescriptas en el Tratado de Asunción, no quiere decir que lo seguirá haciendo indefinidamente. A veces, las crisis sirven para "darse cuenta" y, por lo tanto, "atreverse" a exigir los derechos que corresponden.

Los exportadores sabemos que en 1999 el mercado de Brasil será muy complejo para nuestras exportaciones. Lo que no significa que no trabajemos para consolidar el Mercosur. El Mercosur es más que un hecho económico, pero también es un hecho económico que debe desarrollarse con una política de largo plazo.

Los empresarios brasileños, no se quedaron muy convencidos. "Nosotros estamos en crisis, en un momento de excepción, y necesitamos exportar en cualquier condición, y vuestro Presidente nos ha tendido la mano sin condiciones".

Acordamos que, cuando hay diferencias entre dos opiniones honorables, sólo las pruebas dicen quien tiene razón. Los dos estamos aguardando los hechos. ¿Quién pagará el almuerzo?

El autor es presidente de la Cámara de Exportadores de la República Argentina. .

Por Enrique Mantilla
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