Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

Editorial II

La trágica muerte de Rodrigo

Opinión

LA muerte del cantante Rodrigo Bueno conmovió a su legión de seguidores e incluso a mucha gente que, sin conocerlo o sin compartir su música, no oculta su pena ante la tragedia de este joven de sólo 27 años que sedujo a multitudes y era tan querido por públicos de variados estratos sociales.

Al margen de los secretos de su vertiginosa carrera artística, de su rápido éxito y del significado de Rodrigo como fenómeno social, parece aconsejable no dejar pasar este momento para recordar que el popular músico bailantero no es sino una de las tantas personas que pierden la vida en accidentes automovilísticos.

Su trágico fin -y el del actor Fernando Olmedo, que lo acompañaba en su camioneta cuando el músico conducía en la autopista La Plata-Buenos Aires- es un nuevo y lamentable ejemplo de un viejo mal argentino: la inconducta vial y la extremadamente baja predisposición al uso del cinturón de seguridad.

La Argentina es uno de los países con mayor índice de mortalidad en accidentes automovilísticos, y una de las causas de este triste récord es que sólo un quinto de los conductores y de los acompañantes que ocupan el asiento delantero del vehículo utiliza el cinturón de seguridad. Tal proporción desciende al cuatro por ciento entre quienes viajan en los asientos traseros.

Frente a esta situación, las autoridades suelen mostrarse indiferentes, algo que corroboran claramente las estadísticas, con la irrisoria cantidad de actas de infracción que labra al año la Policía Federal por el no uso del cinturón de seguridad. Es menester extremar los controles para prevenir tragedias que podrían evitarse, al tiempo que no estaría de más que las empresas concesionarias de autopistas se preocuparan más por la vida de sus usuarios, recordándoles con frecuencia -en las casillas de peaje, por ejemplo- la importancia de usar el cinturón de seguridad.

El mejor remedio contra la inseguridad vial no es otro que la educación desde temprana edad. Es de esperar que el dolor que embarga a tanta gente por la desgracia sufrida por el popular cantante cordobés por lo menos sirva para que la opinión pública, y en especial los jóvenes, tomen conciencia sobre los peligros que encierra correr y de muchos otros riesgos que ni los ídolos endiosados por sus fanáticos pueden esquivar. .

REDES SOCIALES
 

TEMAS DE HOYActividad económicaElecciones 2015Crisis habitacionalTorneo Primera División