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Cuatro solistas de lujo

Concierto extraordinario de la Orquesta Sinfónica Nacional. Programa: Conciertos para fagot y orquesta de Nielsen Schall y Von Weber, y para oboe y orquesta, de Milhaud y Richard Strauss. Director: Andrés Spiller. Auditorio de Belgrano. Nuestra opinión: muy bueno

Domingo 13 de agosto de 2000

Con la dirección de Andrés Spiller, la Orquesta Sinfónica Nacional ofreció anteanoche un concierto extraordinario para sumarse al Encuentro de la Asociación Internacional de la Doble Caña que se esta desarrollando en Buenos Aires. Se trató de una función atípica, ya que las cuatro obras presentadas fueron para solista y orquesta.

El oboísta Jack Tys y el joven fagotista Laurent Lefévre lograron una combinación ideal de virtuosismo, musicalidad y el respaldo de una obra interesante en sí misma, como los puntos más altos de la noche: la dupla francesa demostró así que, en la familia de las dobles cañas, su país es imbatible en calidad y tradición musical.

La función comenzó a cargo del noruego Robert Roennes, quien interpretó un concierto de un compositor nórdico del período clásico, Claus Nielsen Schall; una obra sin mayor atractivo que cierto despliegue virtuosístico, que pasó sin demasiado brillo. El cambio fue total con la presentación de Tys, que lució su fenomenal dominio del instrumento con el exquisito Concierto para oboe, de Darius Milhaud. En la segunda parte, Laurent Lefévre se llevó la ovación de la noche, ya que se presentó de emergencia, para reemplazar o otro colega, con un solo día de preparación. Lefévre hizo que no se notara la falta de tiempo, ya que alcanzó momentos de alta intensidad emotiva, particularmente en el andante central, y cantó con total fluidez los endiablados pasajes de los dos movimientos rápidos.

En el cierre. el oboísta alemán Albrecht Mayer se enfrentó a las complejidades del mundo de Richard Strauss -al igual que la orquesta- de menor a mayor. Los dificilísimos pasajes del primer movimiento lo tuvieron un tanto incómodo, pero luego creció en solvencia y, por lo tanto, se pudo dedicar a hacer música, con el apoyo de la inspirada sección de maderas de la orquesta.

Martín Liut

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